El presidente Gustavo Petro planteó subsidios, restricciones a exportaciones y cuestionamientos al Banco de la República para enfrentar el costo de los insumos agrícolas. Sin embargo, la empresa Monómeros respondió y negó cambios en su política de suministro al agro colombiano.
En una nueva alocución, el presidente Gustavo Petro puso sobre la mesa un paquete de medidas para enfrentar el encarecimiento de los insumos agrícolas, con énfasis en los fertilizantes. La estrategia incluye subsidios directos y créditos con tasas compensadas, además de la posibilidad de retomar impuestos vía una nueva reforma tributaria tras la caída de la emergencia económica en la Corte.
El mandatario también insistió en su confrontación con el Banco de la República, señalando que el alza de tasas responde a intereses políticos. “La mayoría de su junta es de la oposición”, afirmó, reiterando su crítica a la política monetaria.
En ese contexto, Petro defendió la necesidad de intervenir el mercado de insumos y reducir costos para el agro, incluso planteando ajustes en las proyecciones de crecimiento económico. Su mensaje apuntó a una intervención estatal más fuerte para contener el precio de los alimentos.
La polémica por exportaciones
Uno de los puntos más controversiales fue su afirmación sobre el destino de los fertilizantes producidos en el país. El presidente aseguró que se dio la orden de que “no se deben exportar fertilizantes hechos en Colombia”.
Además, lanzó una advertencia sobre el rol de la empresa colombo-venezolana: “Los fertilizantes que se hacen en Colombia con subsidios venezolanos a la urea se van en realidad a los Estados Unidos y no quedan en Colombia”.
Estas declaraciones encendieron el debate en el sector agropecuario, ya que sugieren un posible desabastecimiento interno y cuestionan la prioridad del mercado nacional frente a otros destinos.
Respuesta de Monómeros
La reacción de Monómeros no se hizo esperar. A través de un comunicado, la compañía rechazó las afirmaciones del presidente y defendió su operación.
La empresa aseguró que mantiene una prioridad nacional en el suministro de fertilizantes y desmintió exportaciones fuera de la región: “No ha exportado fertilizantes a destinos distintos de América Latina y el Caribe”.
También enfatizó que no existe un cambio en su política comercial: “No corresponde a la realidad señalar que exista un cambio de política orientado a privilegiar mercados extrarregionales en detrimento de Colombia”.
Según la compañía, su actividad ha estado enfocada en abastecer el agro colombiano “de manera casi exclusiva”, en línea con su papel histórico dentro del sector. Esta postura cobra relevancia si se tiene en cuenta que Monómeros aporta cerca del 80 % de los fertilizantes usados en el país, lo que la convierte en un actor clave para la seguridad alimentaria.
El cruce de versiones deja en evidencia una tensión creciente entre el Gobierno y uno de los principales proveedores de insumos agrícolas. Mientras el Ejecutivo busca intervenir el mercado para bajar costos, el sector productivo advierte sobre los riesgos de decisiones que podrían alterar el equilibrio del abastecimiento en el país.



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