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Barranquilla vuelve a respirar humo por Isla Salamanca: una crisis ambiental que nadie ha logrado detener

Neife Castro 16 de Julio 2026
Incendios en ValleduparFoto: rcnradio.com - imagen de referenciaEl nuevo incendio revive una pregunta que lleva años sin respuesta: ¿por qué Isla Salamanca sigue incendiándose?

Un nuevo incendio obligó a desplegar brigadas forestales en el parque natural y volvió a deteriorar la calidad del aire en la capital del Atlántico. Aunque las autoridades han anunciado medidas durante años, las quemas continúan afectando uno de los ecosistemas más valiosos del Caribe colombiano.


La densa humareda que desde el mediodía del miércoles 16 de julio cubrió amplios sectores del norte, el Centro Histórico y las zonas cercanas al río Magdalena en Barranquilla no fue producto de un hecho aislado.

Su origen está, una vez más, en un incendio registrado dentro del Vía Parque Isla Salamanca, un área protegida que desde hace varios años enfrenta una sucesión de quemas sin que exista una solución definitiva.

Mientras cientos de miles de barranquilleros percibían el olor a humo y observaban la reducción de la visibilidad sobre la ciudad, brigadas forestales iniciaron una nueva operación para contener las llamas en uno de los ecosistemas más importantes del Caribe colombiano.

CONtexto Ganadero consultó a Edgardo Saucedo, quien ha coordinado la atención de estas emergencias desde la Oficina de Gestión del Riesgo del Distrito de Barranquilla.

El funcionario explicó que, por ahora, todos los esfuerzos están concentrados en controlar el incendio antes de establecer su magnitud.

“En este momento la prioridad es la atención, el control y la liquidación del incendio. La evaluación de las causas, la extensión de las áreas afectadas y los análisis correspondientes se realizan una vez finalicen las operaciones”, indicó.

Saucedo confirmó que la emergencia corresponde a una quema de cobertura vegetal y precisó que en las labores participan la Brigada Forestal de Parques Nacionales Naturales de Colombia, con apoyo logístico de la Armada Nacional, mientras la Oficina de Gestión del Riesgo suministra alimentación al personal desplegado en terreno.


Un problema que se repite


El nuevo incendio revive una pregunta que lleva años sin respuesta: ¿por qué Isla Salamanca sigue incendiándose?

Los antecedentes muestran que las emergencias no son nuevas.

En junio de 2023, un incendio consumió 106 hectáreas de vegetación, incluidas áreas de manglar que se encontraban en proceso de restauración, según informó Parques Nacionales Naturales de Colombia.

Menos de un año después, en abril de 2024, otro incendio permaneció activo durante nueve días, obligando a un amplio despliegue interinstitucional para lograr su extinción.

La reiteración de estos episodios llevó incluso a la Procuraduría General de la Nación a solicitar al Ministerio de Ambiente la adopción de una estrategia integral para proteger el área, recordando que Isla Salamanca fue reconocida judicialmente como Sujeto de Derechos y constituye un ecosistema de importancia internacional por su riqueza ambiental.

Pese a esos llamados, las quemas continúan ocurriendo.

Tras cada emergencia se anuncian mayores controles, vigilancia y coordinación entre entidades, pero el problema reaparece con la llegada de nuevas temporadas secas.


Más que humo sobre Barranquilla

Las consecuencias van mucho más allá de la nube gris que cubre periódicamente la ciudad.

Cada incendio deteriora la calidad del aire, incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias, afecta la movilidad y compromete uno de los complejos de manglares y humedales más importantes del país.

El parque constituye además un corredor ecológico fundamental entre el río Magdalena y la Ciénaga Grande de Santa Marta, por lo que cada hectárea afectada representa pérdidas para la biodiversidad, la regulación hídrica y los servicios ecosistémicos que presta esta reserva natural.

Imágenes satelitales compartidas por la Oficina de Gestión del Riesgo muestran varios focos activos dentro del área protegida durante la jornada, mientras los organismos de respuesta continuaban, tarde en la noche, trabajando para controlar completamente las llamas.

Solo cuando concluyan esas labores será posible establecer la extensión de la zona afectada y las causas que originaron la nueva conflagración.

Lo que ya resulta evidente es que Barranquilla volvió a respirar el humo de una crisis conocida, cuyos anuncios de solución aún no logran evitar que Isla Salamanca siga ardiendo.

Ante la presencia de humo sobre distintos sectores de la ciudad, la Alcaldía de Barranquilla recomendó a la población evitar actividades físicas al aire libre mientras persistan las condiciones, mantener puertas y ventanas cerradas cuando la concentración de humo sea alta, usar tapabocas si es necesario salir y prestar especial atención a niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.

Además, pidió acudir de inmediato a un centro asistencial si se presentan síntomas como dificultad para respirar, dolor en el pecho o irritación persistente en ojos y vías respiratorias.


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