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¿Calmará la sed de las comunidades de La Guajira? Crean sistema que desaliniza el agua a bajo costo

Fausto Manrique 24 de Junio 2026
investigación de la Universidad NacionalFoto: CortesíaDe acuerdo con la Universidad Nacional el equipo se ensambló desde cero en el Laboratorio de Ingeniería Química de la institución y posteriormente se probó con análisis químicos que recreaban las condiciones reales de pozos ubicados en Maicao.

Según su creador, este sistema está diseñado para territorios con acceso limitado al agua y la energía. “El prototipo produciría cerca de 900 litros de agua tratada en 6 horas de operación, una alternativa con potencial para comunidades de La Guajira”, dijo.



Un proyecto para desalinizar agua a bajo costo y pensado para calmar la sed de las comunidades de La Guajira, fue presentado recientemente por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Esta iniciativa fue liderada por el ingeniero químico Sebastián Torres, candidato a magíster en Ingeniería Química de institución, quien diseñó un sistema de desalinización basado en ósmosis inversa, una tecnología que separa las sales y otras impurezas del agua para hacerla apta para el consumo humano.

“Este trabajo se llevó a cabo pensado para comunidades con acceso limitado tanto al agua como a la energía eléctrica”, afirmó el profesional y agregó que la idea es llevar procesos de purificación de agua a territorios específicos en donde la disponibilidad de agua y energía está reducida”.


¿En qué consiste el proceso?


Explicó que la ósmosis inversa es un mecanismo que funciona mediante membranas microscópicas que permiten el paso del agua, el sistema retiene sales, microorganismos y otras partículas contaminantes.

“El proceso consiste en forzar el paso del agua salada a través de una membrana especial que deja pasar el agua, pero bloquea la mayor parte de las sales disueltas y otros contaminantes”, añadió.

El experto indicó que como resultado se obtienen dos corrientes: una de agua tratada, apta para continuar el proceso de potabilización, y otra con alta concentración de sales que se debe manejarse controladamente.

Y aclaró que antes de llegar al consumo humano, el agua también pasa por procesos de cloración y remineralización para cumplir con los estándares de calidad. El primero elimina microorganismos que representarían riesgos para la salud, mientras que el segundo le devuelve al agua los minerales esenciales que se pierden durante la desalinización.

“El agua completamente desmineralizada puede no ser adecuada para el consumo continuo, por eso debemos agregarle minerales y clorarla”, señaló el ingeniero Torres.


Principales resultados del mecanismo


De acuerdo con la Universidad Nacional el equipo se ensambló desde cero en el Laboratorio de Ingeniería Química de la institución y posteriormente se probó con análisis químicos que recreaban las condiciones reales de pozos ubicados en Maicao.

La casa de estudios destacó que según los resultados obtenidos, el prototipo produce hasta 900 litros de agua tratada en 6 horas de operación, lo que equivale aproximadamente a un 1 m3 diario de agua potable.

“Aunque la cifra puede parecer modesta frente a sistemas industriales, sí representa una diferencia significativa en territorios en donde muchas familias deben recorrer largas distancias para conseguir agua potable”, añadió la UNAL.

Las estimaciones del proyecto expresan que esa capacidad permitiría abastecer parcialmente a cerca del 26 % de una comunidad de unos 1500 habitantes.

“Uno de los aspectos más llamativos de la investigación es su bajo costo: todo el prototipo tuvo un valor cercano a los $25 millones, una cifra considerablemente más baja frente a otros sistemas industriales de ósmosis inversa instalados en el país”, señaló la institución.

“Consideramos que haciéndolo un poco más sencillo podemos llevar esta tecnología mucho más fácilmente para que la gente entienda cómo funciona y cómo opera”, afirmó el investigador.


Acompañamiento de las comunidades de La Guajira


Precisamente la apropiación comunitaria se convirtió en uno de los principales retos del proyecto. Según el ingeniero químico, muchos sistemas instalados antes dejaron de funcionar o los abandonaron porque las comunidades no reciben el acompañamiento suficiente para resolver fallas técnicas o realizar mantenimiento.

“Cuando se presenta alguna eventualidad, las personas no saben cómo reaccionar y dejan de utilizar el proyecto y los recursos se pierden”, explicó.

Por ello, el equipo también trabaja en estrategias pedagógicas que permitan transmitirles el conocimiento técnico a las comunidades wayúu, teniendo en cuenta las diferencias culturales y lingüísticas presentes en el territorio.

La investigación cuenta además con el respaldo del Servicio Geológico Colombiano, entidad que ha apoyado las visitas técnicas y la evaluación de posibles escenarios de implementación.

“Aunque el sistema aún se encuentra en etapa piloto, el objetivo es instalarlo en campo, hacer seguimiento continuo y adaptar el diseño según las necesidades de las comunidades”, concluyó el ingeniero químico Sebastián Torres.


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