Miles de familias rurales quedaron a la deriva tras una ola de inundaciones atípicas que golpeó a más de 26 municipios. La fuerza ganadera se convirtió en la principal red de ayuda humanitaria ante la ausencia estatal. La magnitud del desastre podría escalar si no se refuerzan las acciones de mitigación.
El pasado fin de semana de febrero, una emergencia invernal insólita estalló en Córdoba y el norte del Urabá, en plena temporada seca. Con lluvias intensas, desbordamientos y cientos de veredas inundadas, la situación rebasó cualquier referencia histórica. (Lea en CONtexto ganadero: Qué hacer para prevenir inundaciones en las fincas)
Frente a la gravedad de los hechos, fue el gremio ganadero el primero en actuar, organizando redes de ayuda y trasladando alimentos, agua y esperanza a las zonas más afectadas.
Humberto Lora, presidente de la Federación de Ganaderos de Córdoba (Ganacor), tomó las riendas desde el inicio, pues “salieron hacia el municipio de Canalete, en la vereda El Ébano, una comunidad que fue totalmente arrasada por el agua. Decidieron llevar 300 mercados a 300 familias que estaban en esa zona. Ya les hemos mandado agua potable y poco a poco vamos interviniendo en la medida que nos lleguen ayudas”.
Por su parte, José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), compartió en sus redes sociales la angustiante situación que viven los productores de este departamento e hizo un llamado para atender la calamidad.
“Los ganaderos y agricultores de 22 municipios de #Córdoba están viviendo una tragedia por cuenta de las lluvias. ¡Claman por ayuda! Son miles de familias que han perdido sus cultivos, que no saben en dónde ubicar el ganado y que tienen sus fincas y viviendas bajo el agua. "El desastre que estamos viviendo en #Córdoba es inimaginable. Aquí hay una calamidad incalculable", afirman los productores”, escribió.
Junto a la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), la influencer Manuela Ganadera y otros líderes del sector, Ganacor se activó rápidamente para hacer frente a una catástrofe que dejó a comunidades rurales completamente aisladas.
Se estableció un centro de recepción de donaciones en su sede en Montería y se abrió una cuenta bancaria exclusiva para canalizar recursos. “Estamos redistribuyendo cada aporte recibido para que llegue a donde más se necesita”, explicó Lora.
Inundaciones históricas
La magnitud del desastre ha desbordado cualquier antecedente, por eso Leonardo de las Salas, coordinador de Fedegán en Córdoba, detalló el panorama con preocupación: “La situación en Córdoba está bastante crítica. Más de 20 municipios están afectados, y si sumamos los del norte del Urabá que manejamos desde esta coordinación, llegamos a 26 o 27 municipios golpeados”.
Según el informe de Ganacor, ya son más de 113 veredas con afectaciones, 4.778 predios bajo agua y al menos 260.000 animales desplazados por las crecientes. Lo más alarmante es que el fenómeno ocurre en pleno verano.
“Esto no tiene ningún tipo de referencia. Jamás habíamos visto inundaciones de este tipo en esta época del año, y lo que más nos preocupa es que sigue lloviendo. La represa de Urrá está a tope, ya se generó alerta roja, y creemos que la afectación puede seguir siendo más grave, sobre todo en las laderas del río”, advirtió el profesional de Fedegán–FNG.
Red de solidaridad
El gremio ganadero, conocido por su resiliencia, ha demostrado una vez más su capacidad de respuesta. Pues con el apoyo de empresas del sector, asociaciones y Fundagán, que ha ofrecido donaciones de leche, ya se han entregado más de 600 mercados y 7 toneladas de agua a las comunidades afectadas.
La logística de ayuda se concentra en la sede de Ganacor (calle 20 #2Cw-55, Urbanización Puente 1, Montería), donde se reciben alimentos no perecederos, agua, suplementos para animales, y se organizan brigadas de entrega. La respuesta ha sido amplia, pero la demanda supera cualquier esfuerzo.
Esta tragedia pone sobre la mesa la vulnerabilidad de las zonas rurales frente a los efectos del cambio climático y la necesidad urgente de una planificación que incluya prevención y respuesta a desastres naturales. Si no se refuerzan los esfuerzos, la pérdida de capital productivo, la inseguridad alimentaria y el desplazamiento rural pueden generar consecuencias de largo plazo en la región.
Hoy, el llamado es a no mirar hacia otro lado, ya que la emergencia en Córdoba no solo es un reto humanitario, sino también una oportunidad para demostrar la fuerza del trabajo conjunto, la solidaridad rural y el poder de un gremio que no le da la espalda a su gente. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Drama sin fin! Más de 100.000 reses son evacuadas de La Mojana por inundaciones)
Donaciones
Tanto Ganacor como la Fundación Colombia Ganadera (Fundagán), el brazo social de Fedegán, están recibiendo donaciones para apoyar a los productores afectados. De acuerdo con Nataly Delgado Pinzón, directora ejecutiva de Fundagán, se han gestionado los siguientes recursos:
8.000 litros de leche que se comprarán a Codelac gestionadas por Fedegán-FNG.
7.000 kg de arroz fortificado y 4.000 prendas de ropa aportadas por la Corporación Organización Minuto de Dios.
1.000 pañales de diferentes etapas de parte de la Fundación Fruto Bendito.
También se están gestionando la donación de productos de aseo.
Los datos de Ganacor son los siguientes:
Cuenta corriente Bancolombia: 09159609286
A nombre de: Federación Ganadera de Córdoba (Ganacor).
NIT: 800001593
Envío del comprobante al Whatsapp: 313 517 42 52



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