Pequeños ganaderos del municipio de El Zulia, así como de Cúcuta y de su área metropolitana, aprendieron a producir bloques multinutricionales y otras alternativas alimentarias.
Tras 14 sesiones de formación desarrolladas entre el 26 de marzo y el 29 de mayo de 2026, ganaderos de Norte de Santander concluyeron con éxito el curso ‘Mayordomos estratégicos’, un proceso de capacitación que culminó con un elemento vital, de cara a la mitigación del cambio climático y la suplementación alimentaria.
El último encuentro despertó gran interés entre los participantes al abordar una alternativa fundamental para enfrentar las épocas de sequía que se acercan: la elaboración de bloques nutricionales y ensilaje.
La actividad se llevó a cabo en el predio El Diamante, ubicado en la vereda Agua Blanca, en Cúcuta, donde los asistentes adquirieron conocimientos prácticos sobre la producción de estos suplementos.
Destacaron su utilidad para garantizar una oportuna y adecuada nutrición del ganado bovino sobre todo ahora que se avecina un fenómeno de El Niño totalmente adverso.
Alejandro Rincón, médico veterinario y secretario técnico de Fedegán en Norte de Santander, destacó que “la actividad de transferencia de conocimiento fue altamente aprovechada por los 20 ganaderos provenientes del municipio de El Zulia, así como de Cúcuta y de su área metropolitana”.
Sentido práctico
Leidy Juliana Díaz Saavedra, participante del curso y tercera generación de una familia ganadera de la región, resaltó la pedagogía y el sentido común y práctico de transmitir el conocimiento de parte del representante de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán.
“Fue un día de campo enriquecedor. Aprendimos a elaborar bloques nutricionales y ensilajes, herramientas fundamentales para asegurar la alimentación del ganado en épocas de escasez de forraje”, resaltó.
Seis pasos para fabricarlos
Se refirió al proceso de producción de los bloques multinutricionales (BMN) que resumió en seis etapas:
1. Reunió todos los ingredientes debidamente pesados y en buen estado.
2. Mezcló los ingredientes sólidos (harinas, sales y cal) hasta formar o crear una pasta homogénea.
3. Disolvió la urea en la melaza (sin agregar agua) hasta homogenizar, preferiblemente en otro recipiente.
4. Agregó lentamente los dos ingredientes, es decir, mezcló los ingredientes sólidos con la urea y la melaza.
5. Revolvió las dos mezclas hasta que quedó totalmente homogénea y en el punto para iniciar el llenado de los moldes.
6. Luego del proceso de secado y compactación se colocan los bloques en los saladeros o sobre piedras para el consumo de los animales. En general, se deben ubicar en sitios protegidos del sol y procurar estar pendiente de reemplazarlos cuando el ganado los consuma.
Impacto en unidades productivas
Díaz indicó que, al igual que varios de sus compañeros, ha comenzado a implementar en su finca cinco aspectos clave provenientes de la agenda temática del curso de mayordomía: el mejoramiento productivo, la organización y administración del predio, el bienestar animal, el manejo eficiente de los recursos y la sostenibilidad de la actividad ganadera.
Asimismo, se refirió a los registros productivos y a la prioridad de estos en la elaboración estrictamente real de un plan estratégico.
“Es un parámetro esencial para identificar ventajas y amenazas del negocio en un momento determinado”, destacó.
Estos registros son, a la vez, un insumo para adoptar decisiones de cara a mejorar la eficiencia reproductiva del hato y optimizar los resultados productivos.
Manifestó su interés de incrementar conocimiento en un próximo curso en el área reproductiva, debido a que la considera de alto impacto en la productividad y rentabilidad del negocio ganadero.
Formación integral y aplicable
Los participantes coincidieron en que el curso representó una oportunidad significativa de aprendizaje al fortalecer conocimientos técnicos y proporcionar herramientas prácticas para mejorar el desempeño en el sector.
“El proceso fue enriquecedor, ya que cada tema estuvo acompañado de ejemplos prácticos aplicables directamente en nuestras fincas”, agregó Díaz.
Valoró, igualmente, el intercambio de experiencias con los compañeros del curso que, de paso, contribuyó a su crecimiento personal y profesional.
“El enfoque integral de cara al manejo de la unidad productiva sostenible y eficiente, fue algo de vital valor”, reiteró.



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