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Ganaderos de La Guajira apuestan por transformar sus fincas sin agotar el suelo ni el bolsillo

Melanny Orozco 19 de Marzo 2026
Prácticas de reconversión en proyecto desarrollado en San Juan, CesarFoto: youtube.com/@agrosaviatvEl establecimiento de sistemas silvopastoriles ha sido una de las apuestas más visibles del proyecto.

En fincas de San Juan del Cesar, productores y científicos están apostando por nuevas formas de producir sin agotar el suelo ni el bolsillo. La iniciativa impulsa prácticas sostenibles, mejora la seguridad alimentaria y abre la puerta a mercados diferenciados en una región donde no actuar profundizaría la degradación y la baja rentabilidad.


En medio de un territorio marcado por el clima seco y los desafíos productivos, un grupo de ganaderos está transformando la manera en que entiende y practica su actividad. A través de un proyecto liderado por Agrosavia, la reconversión productiva con enfoque agroecológico comienza a consolidarse como una alternativa concreta frente a los modelos tradicionales, con impactos visibles en la producción, el ambiente y la vida de las familias rurales.

Lejos de ser una intervención impuesta, el proceso ha sido construido con los propios productores. La iniciativa ha promovido espacios de concertación donde las familias deciden qué especies sembrar, cómo diversificar sus cultivos y de qué manera adaptar sus sistemas productivos a las condiciones del bosque seco tropical. (Lea en CONtexto ganadero: Con agroecología se combate la degradación y contaminación del suelo)

Clara Viviana Rúa, investigadora máster de Agrosavia, explicó que “es trabajar lo que se ha venido expandiendo a nivel mundial, que es la transición hacia la agroecología, mediante una concertación participativa, determinar cuáles especies eran primordiales para la seguridad alimentaria y trabajar todos los principios agroecológicos”.

Este enfoque ha permitido que el conocimiento no se quede en los técnicos, sino que sea apropiado por las comunidades. Hoy, muchos productores entienden mejor la interacción entre plantas, suelos y animales, y reconocen la importancia de implementar estos sistemas en sus parcelas.


Viveros


Uno de los pilares del proyecto ha sido la creación de viveros artesanales multipropósito, que fueron construidos con materiales de las mismas fincas y bajo condiciones básicas. Estos espacios permiten producir el material vegetal necesario para transformar los sistemas ganaderos.

En ellos se cultivan especies como leucaena, guásimo, totumo y eucalipto, junto a árboles nativos como guayacán, carreto, trupillo y algarrobillo, fundamentales para recuperar el equilibrio del ecosistema.

Estos viveros no solo reducen costos, sino que fortalecen la autonomía de los productores. Cada planta representa una inversión a largo plazo por la sombra para el ganado, el alimento, la recuperación del suelo y, en algunos casos, madera.


Diversidad


En paralelo, las huertas en espiral han comenzado a cambiar la lógica de producción en las fincas. Inspiradas en principios ancestrales y agroecológicos, estas estructuras promueven la diversidad de cultivos en un mismo espacio.

En una región donde predominan los monocultivos o la baja variedad, esta estrategia ha permitido ampliar la oferta alimentaria para las familias y los animales. Además, favorece la presencia de fauna benéfica, mejora la fertilidad del suelo y reduce la dependencia de insumos externos.

El uso de residuos orgánicos de la finca, incorporados nuevamente al suelo, ha sido clave para mejorar las condiciones productivas en un territorio donde la degradación es una preocupación constante. (Lea en CONtexto ganadero: En La Guajira y Cesar se implementaron cerca de mil hectáreas de sistemas silvopastoriles intensivos para la ganadería sostenible)


Insumos productivos


Otro componente innovador ha sido la elaboración de biopreparados, conocidos localmente como bioles (abono orgánico líquido), a partir del estiércol bovino y caprino. Este proceso convierte un residuo en un insumo valioso que puede ser utilizado en potreros, huertas y sistemas silvopastoriles.

La práctica no solo reduce costos en fertilización, sino que fortalece un modelo circular donde los recursos se aprovechan al máximo dentro de la misma finca.


Ganadería con árboles y sostenibilidad


El establecimiento de sistemas silvopastoriles ha sido una de las apuestas más visibles del proyecto, ya que la incorporación de árboles y arbustos forrajeros en los potreros está mejorando el bienestar animal, aumentando la disponibilidad de alimento y aportando beneficios ambientales.

Además de ofrecer sombra y reducir el estrés térmico, estos sistemas contribuyen a la captura de carbono, la conservación de la biodiversidad y la recuperación de suelos.

Para muchos productores, este cambio representa una nueva forma de entender la ganadería, no como una actividad extractiva, sino como un sistema integrado con el entorno.

El proyecto también ha incorporado la evaluación de servicios ecosistémicos e indicadores de sostenibilidad en las fincas. Estas herramientas permiten comparar el antes y el después de la implementación de las prácticas, haciendo visibles los avances.

Más allá de los números, lo importante es que las comunidades comienzan a reconocer el valor del entorno natural como un aliado productivo y no como un recurso a explotar.

La reconversión productiva en San Juan del Cesar no solo tiene implicaciones ambientales, sino también económicas. Las prácticas sostenibles abren la posibilidad de acceder a mercados diferenciados bajo el concepto de negocios verdes.

Esto significa que los productores no solo pueden mejorar sus sistemas, sino también obtener mejores ingresos por productos que responden a nuevas demandas del mercado.


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