El Instituto encendió las alarmas por la alta probabilidad de que este se llegue entre lo que queda de mayo y junio, con efectos que podrían extenderse hasta por 18 meses. El representante a la Cámara Juan Espinal cuestionó la capacidad de respuesta del Gobierno y alertó sobre un sistema energético “completamente debilitado” ante una eventual crisis climática.
La alerta emitida por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) sobre la posible llegada del fenómeno de El Niño en las próximas semanas volvió a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad energética y el abastecimiento de agua en el país.
Según la entidad, existe más de un 60 % de probabilidades de que el fenómeno climático se instale entre mayo y junio y, además, advirtió que podría prolongarse hasta por un año y medio.
Ante este panorama, el representante a la Cámara Juan Espinal pidió un debate de control político para que el Gobierno explique cuáles serán las medidas de contingencia frente a una eventual crisis energética y climática.
“Quiero insistir a la mesa directiva de la Cámara de Representantes para que cite el debate de control político al ministro de Minas, a la directora del Ideam, a la ministra encargada de Medio Ambiente y a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo”, señaló el congresista.
Riesgo energético
Espinal aseguró que el país enfrenta un escenario complejo debido al aumento de la demanda energética y al retraso en nuevos proyectos de generación. Según dijo, el sistema eléctrico llega a esta coyuntura en medio de una situación de incertidumbre jurídica y con deudas millonarias del Gobierno hacia las empresas generadoras.
“Hoy amanecemos con la noticia de que el fenómeno del Niño posiblemente inicia en este mes de mayo y junio, y además puede ser un fenómeno prolongado hasta por un año y medio. Estamos en un momento muy difícil cuando la demanda energética del país está creciendo por encima del 4 % y el único proyecto energético que está terminando ejecución es Hidroituango”, aseguró.
El representante también defendió el papel de las hidroeléctricas y termoeléctricas durante los periodos de mayor estrés energético. A su juicio, proyectos como Hidroituango han sido fundamentales para evitar apagones en el país.
“Hidroituango ya nos salvó de un apagón en el 2024 de la mano de las termoeléctricas y nuevamente seguramente nos va a salvar de un racionamiento profundo. Estoy muy preocupado porque los proyectos están completamente retrasados y no hay claridad jurídica ni un plan de acción concreto para enfrentar el fenómeno de El Niño”, afirmó.
Críticas al Gobierno
Durante la entrevista con CONtexto, Espinal responsabilizó al Gobierno Nacional de profundizar la crisis energética y cuestionó las decisiones tomadas frente al sector minero-energético.
El congresista sostuvo que la administración Petro debilitó instituciones técnicas y generó desconfianza entre los inversionistas. Además, señaló que varios proyectos estratégicos fueron frenados por obstáculos regulatorios y ambientales.
“Hay un debilitamiento profundo en la entrada de nuevos proyectos energéticos en el país. En los últimos cuatro años se esperaba que entrara un 28 % de estos y solamente en el 2025 entró el 10%”, dijo.
También insistió en que el país necesita diversificar las fuentes de generación y acelerar obras estratégicas para evitar un eventual racionamiento.
“Nosotros necesitamos todas las fuentes de generación de energía: carbón, energía nuclear, energías renovables, parques eólicos y solares, pero también apostarles a más proyectos como Hidroituango”, manifestó.
Espinal advirtió que la situación podría agravarse si el Gobierno no toma medidas coordinadas con gobernaciones, alcaldías y empresas del sector energético. En ese sentido, pidió establecer cuanto antes una hoja de ruta clara frente al fenómeno climático.
“Si Colombia se apaga, el único culpable será Gustavo Petro y el ministro de Minas y Energía. Este es un gobierno completamente irresponsable. Ellos tuvieron suerte en 2024 porque Colombia no se apagó gracias a Hidroituango y a las termoeléctricas”, aseguró.
Llamado urgente
El representante reiteró que el país necesita una política energética de largo plazo que garantice seguridad en el suministro y facilite la ejecución de proyectos estratégicos. Entre las propuestas mencionó la flexibilización del licenciamiento ambiental y la reglamentación de la consulta previa para destrabar iniciativas detenidas.
Afirmó que desde el Congreso se radicó un proyecto para convertir la seguridad energética en una política de Estado y pidió una eventual declaratoria de emergencia energética si las condiciones climáticas empeoran.
“Tenemos una crisis profunda por las malas decisiones del Gobierno Petro. Lo correcto sería solucionar y construir sobre lo construido, no perseguir al sector minero-energético. Hoy necesitamos decisiones responsables para evitar un apagón y garantizar la soberanía energética del país”, concluyó.



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