Autoridades desplegaron ayudas humanitarias, atención veterinaria, capacitaciones e insumos para proteger la producción agropecuaria y cerca de 4.900 bovinos ubicados en la zona de influencia de la ceniza.
La caída de ceniza del volcán Puracé dejó de ser una alerta para convertirse en un desafío diario para cientos de familias rurales del Cauca. Mientras el material volcánico continúa cubriendo potreros, cultivos y fuentes de agua, las autoridades comenzaron a ejecutar un plan de respuesta que combina atención veterinaria, ayudas humanitarias, asistencia técnica y medidas extraordinarias para contener el impacto sobre la producción agropecuaria.
El paso más importante hasta ahora fue la declaratoria de calamidad pública en el municipio de Puracé, una decisión que permitirá agilizar recursos y fortalecer las acciones de atención en las comunidades más afectadas por la emergencia.
"Sí, la Alcaldía de Puracé ya decretó la calamidad pública para poder agilizar el tema de los recursos y facilitar las intervenciones que requiere esta emergencia", confirmó Fabián Andrés Serna Valencia, médico veterinario y contratista de la Secretaría de Agricultura del Cauca.
La medida llega en un momento en el que la ceniza, sumada a la intensa temporada seca, comenzó a comprometer la disponibilidad de agua y alimento para los animales, obligando a redoblar los esfuerzos institucionales para proteger uno de los principales renglones productivos de la región.
El reto: proteger cerca de 4.900 bovinos
Uno de los mayores focos de preocupación se concentra en la ganadería.
Las evaluaciones realizadas por la Secretaría de Agricultura del Cauca establecen que cerca de 4.900 bovinos permanecen dentro de la zona de influencia directa de la caída de ceniza, especialmente en áreas cercanas al volcán.
"Tenemos cerca de 4.900 animales bajo la zona directa de influencia de la ceniza. La recomendación principal es sacar el ganado de la zona", explicó Serna.
El profesional indicó que los equipos veterinarios ya comenzaron a atender animales con problemas asociados al consumo de agua y forraje contaminados, una situación que obliga a actuar con rapidez para evitar mayores afectaciones.
"En este momento tenemos animales afectados por el consumo de ceniza. Ya nos estamos yendo más al manejo y tratamiento que a la prevención", afirmó.
Durante las visitas técnicas realizadas esta semana también fueron verificados cuatro bovinos muertos, mientras las autoridades continúan revisando otros reportes recibidos desde las comunidades rurales.
Del monitoreo a la atención en campo
La emergencia también modificó la estrategia de respuesta.
Si durante los primeros meses las acciones estuvieron orientadas principalmente a la sensibilización de los productores, ahora el trabajo se concentra en la atención directa de los animales y el acompañamiento permanente en las fincas.
La Secretaría de Agricultura del Cauca conformó un equipo integrado por médicos veterinarios de la entidad, profesionales del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y especialistas de la Universidad Antonio Nariño, quienes realizan recorridos constantes por los sectores afectados.
"Estamos haciendo un manejo más curativo. No basta con tratar un animal si permanece expuesto a la ceniza. Lo importante es reducir esa exposición para que realmente pueda recuperarse", explicó el médico veterinario.
Ayudas para las familias rurales
La respuesta institucional también comenzó a llegar a las comunidades.
En la vereda Alto de Anambío, en el municipio de Puracé, la Gobernación del Cauca entregó ayudas humanitarias a 33 familias, con el propósito de proteger el acceso al agua y reducir los riesgos derivados de la emergencia.
La jornada incluyó la entrega de 33 tanques para almacenamiento de agua, 33 rollos de manguera, 30 láminas de zinc para proteger nacimientos de agua destinados al consumo animal y 3.000 tapabocas N95 para disminuir la exposición al material particulado.
De manera paralela, las autoridades anunciaron la entrega de cal agrícola, sal mineralizada y medicamentos veterinarios, insumos que ayudarán a atender los efectos que la ceniza puede generar sobre los animales.
Capacitación para enfrentar la emergencia
La estrategia también contempla fortalecer la preparación de los productores.
Este jueves 6 de agosto, agricultores y ganaderos de Puracé, Coconuco y Paletará participarán en una jornada de capacitación sobre el manejo de la ceniza en sistemas agrícolas y pecuarios.
Las actividades se desarrollarán de manera simultánea en Alto Michavala, Ispala, Campamento, 20 de Julio, Hato Viejo y Ambiró, donde especialistas explicarán cómo proteger las fuentes de agua, manejar las pasturas, reducir los riesgos sanitarios y actuar frente a una eventual intensificación de la emergencia.
"Nos hemos mantenido en territorio explicando el manejo y la prevención porque esa sigue siendo la mejor herramienta para disminuir las afectaciones", señaló Serna.
Una emergencia que exige respuesta permanente
Aunque la actividad del volcán continúa bajo seguimiento de las autoridades, el panorama obliga a mantener una respuesta constante en las zonas rurales.
La combinación entre la caída de ceniza y la temporada seca incrementó la presión sobre la producción agropecuaria, especialmente en las explotaciones de pequeña escala, que dependen de la disponibilidad diaria de agua y forraje para sostener sus animales.
Con la declaratoria de calamidad pública, la atención veterinaria en campo, las ayudas humanitarias y las jornadas de capacitación, las autoridades buscan reducir el impacto de la emergencia y evitar que las afectaciones continúen creciendo mientras persista la actividad del volcán Puracé.



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