Un juez en Antioquia aceptó para estudio una tutela que pide suspender la eutanasia de hipopótamos en el Magdalena Medio y replantear el manejo de esta especie invasora bajo criterios no letales.
La controversia por el manejo de los hipopótamos en Colombia sumó un nuevo capítulo tras la admisión de una tutela que cuestiona el plan de sacrificio autorizado por el Gobierno nacional. La acción judicial fue presentada contra entidades como el Ministerio de Ambiente y la ANLA, con el objetivo de detener cualquier medida que implique la muerte de estos animales y exigir alternativas más acordes con la protección animal y el debido proceso ambiental.
El recurso plantea que los hipopótamos, considerados seres sintientes, deben recibir protección constitucional y que cualquier decisión sobre su control poblacional debe respetar criterios de proporcionalidad. Además, insiste en que antes de acudir a medidas irreversibles, las autoridades deben implementar estrategias como la esterilización, la traslocación y el confinamiento.
Debate jurídico
La tutela también solicita la inclusión de expertos y organizaciones ambientales en la toma de decisiones, con el fin de construir un plan integral que evite el sacrificio. Según el documento, la intervención estatal debe basarse en evidencia científica y en un enfoque que priorice soluciones no letales.
Este proceso se da en medio de un creciente debate nacional sobre cómo manejar la población de hipopótamos, que ha crecido de forma acelerada en el Magdalena Medio y representa impactos tanto ecológicos como sociales. La discusión enfrenta posturas que van desde la conservación animal hasta la necesidad de controlar una especie invasora.
Postura regional
Desde las autoridades ambientales, el director de Cornare, Javier Valencia González, explicó el panorama actual y las acciones que se han venido implementando en su jurisdicción.
“El país tiene cerca de 200 hipopótamos y el 70 % está en nuestra jurisdicción. Hemos venido trabajando con diferentes estrategias como la traslocación, la esterilización y el confinamiento, liderando acciones frente a esta especie invasora”, señaló.
El funcionario también se refirió a la decisión del Ministerio de Ambiente de autorizar la eutanasia asistida para un grupo inicial de individuos, aclarando que se trata de un proceso que aún no se ejecutará de inmediato.
“Esta medida no significa que vamos a empezar de una vez con la caza controlada. Es un plan proyectado para el segundo semestre de 2026, cuando exista un protocolo bien estructurado y se definan claramente los responsables, incluso con apoyo internacional”, aseguró.
Valencia subrayó que el problema requiere un enfoque integral, teniendo en cuenta tanto el impacto ambiental como las restricciones legales existentes.
“Hay que recordar que el hipopótamo es una especie invasora que genera efectos negativos sobre los ecosistemas y la biodiversidad, pero también existe una sentencia de 2012 que prohíbe la caza controlada, por lo que debemos analizar cómo avanzar frente a las nuevas instrucciones del Ministerio”, indicó.
Lo que viene
La admisión de la tutela abre la puerta a una revisión judicial de las decisiones adoptadas por el Gobierno, lo que podría retrasar o modificar el plan de control poblacional. Mientras tanto, el país sigue enfrentando el reto de equilibrar la conservación ambiental con el manejo responsable de una especie que ya forma parte del paisaje, pero que continúa generando preocupación por su crecimiento.



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