La no prórroga del contrato de administración del Fondo Nacional del Café por parte del Ejecutivo pone en riesgo una arquitectura institucional construida durante casi un siglo que protege a más de 540.000 familias cafeteras en 23 departamentos. Dirigentes gremiales, empresarios y líderes políticos coincidieron en defender un modelo que, aseguran, ha sostenido durante décadas a cientos de miles de productores.
El contrato de administración del Fondo Nacional del Café vence próximamente y el gobierno del presidente Gustavo Petro no ha dado señales claras de renovarlo en los términos que han regido durante décadas. La decisión podría perjudicar a más de 540.000 familias rurales distribuidas en 611 municipios y 23 departamentos del país.
El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Germán Bahamón, advirtió sobre el riesgo de dar por sentado un sistema que ha acompañado a varias generaciones de productores.
"El mayor riesgo del sistema cafetero colombiano es que muchos ya lo ven como algo garantizado. Generaciones enteras de cafeteros nacieron viendo un precio publicado todos los días, sabiendo que siempre hay donde vender su café, contando con asistencia técnica gratuita, investigación científica y presencia en las regiones", indicó.
Bahamón recordó que detrás de esos servicios existe una construcción institucional que se ha consolidado durante casi un siglo, calificando a la FNC como “escudo social” que protege a las familias caficulturas “frente a la volatilidad del mercado mundial, la concentración de compradores, la incertidumbre climática y las asimetrías que enfrentan los pequeños productores del campo”.
Está en riesgo el escudo social de la familia cafetera https://t.co/Iy1SjyBzZT
— German Bahamon Jaramillo (@GermanBahamon) June 9, 2026
Reacciones políticas
El debate también recibió respaldo desde distintos sectores. El candidato vicepresidencial José Manuel Restrepo afirmó que la garantía de compra, la investigación, la extensión rural y los demás bienes públicos desarrollados por la Federación no pueden ponerse en peligro y defendió que los recursos de la parafiscalidad continúen siendo administrados en beneficio de los productores.
“El gremio caficultor no está solo. (…) Está próximo a firmarse la prórroga del contrato de administración del Fondo Nacional del Café, y los caficultores deben tener la tranquilidad de que, si este nefasto gobierno no firma un contrato que garantice plenamente el manejo de los recursos del Fondo por parte de los cafeteros y evite cualquier intervención indebida del Gobierno, Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, en su gobierno, harán las correcciones necesarias a dicho contrato”, afirmó.
Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), afirmó que, si la renovación no se hace a tiempo o no se hace nada, puede conducir a consecuencias negativas.
“Se puede perder la Garantía de Compra del café. La generación de ingresos para múltiples comunidades. La estabilidad del mercado interno. La asistencia técnica. La investigación científica. La red cooperativa y el sistema social cafetero construido durante 99 años. En pocas palabras, se pone en riesgo buena parte de la comunidad cafetera colombiana”, dijo.
En la misma línea se pronunció María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, quien aseguró que los recursos del Fondo Nacional del Café pertenecen a los caficultores y deben mantenerse destinados al fortalecimiento de la competitividad del sector.
“El Fondo Nacional del Café no puede convertirse en la chequera de ningún gobierno. Sus recursos provienen del esfuerzo de los caficultores y, por ley, deben destinarse al bienestar y la competitividad de la caficultura colombiana. Pero una cosa es corregir y otra poner en riesgo una institucionalidad que respalda a más de 540 mil familias cafeteras. ¿Se va a mejorar la casa o a tumbarla con la familia adentro?", advirtió.
Casi un siglo de historia
El exrepresentante a la Cámara Rubén Darío Molano explicó que la parafiscalidad cafetera fue la primera en crearse en Colombia y sirvió como modelo para otros fondos sectoriales. Según indicó, nació en 1927 cuando los propios productores propusieron aportar recursos para financiar soluciones a las necesidades del sector.
"Esa parafiscalidad permitió construir una institucionalidad y una arquitectura institucional muy sólida, que es la Federación Nacional de Cafeteros, el Fondo Nacional del Café, las cooperativas de caficultores, una estructura democrática muy grande que es el Comité Ejecutivo de la Federación Nacional, los comités departamentales, municipales y los líderes voluntarios en café", explicó para este medio.
Molano aseguró que esta estructura ha permitido que la caficultura colombiana se adapte a las dinámicas del mercado internacional y mantenga su estabilidad pese a los ciclos económicos, las crisis y los desafíos que ha enfrentado el sector durante el último siglo.
Además de advertir sobre las posibles consecuencias para los productores, el exdirector del Comité Departamental de Cafeteros de Cundinamarca señaló que el Gobierno actual estaría repitiendo una estrategia aplicada en el pasado por un mandatario anterior.
"El antecedente más nefasto lo estableció el señor Juan Manuel Santos cuando suspendió la administración del fondo parafiscal ganadero en cabeza de Fedegán y se lo llevó para el Ministerio de Agricultura. Fue un desastre total. El señor Petro debería pensar sobre eso y hacer un análisis del desastre que causó esa decisión del gobierno Santos de la manera como se afectó un pilar fundamental del sector agropecuario. Lo invitó a que haga una reflexión, porque si algo ha mostrado el señor Petro es una enorme capacidad de destruir lo que con mucho esfuerzo han construido los demás durante muchos años", remató.



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