El acceso a la financiación fomenta la ganadería sostenible

10 de Agosto 2020
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Foto:www.un-redd.org

“Llevo viviendo en la región de Puriscal, en Costa Rica, desde que nací, pero ahora es cuando realmente percibimos los cambios climáticos; la intensidad solar es mucho mayor y hace mucho más calor”, relata Marvin Jiménez, un pequeño agricultor y ganadero. “Cuando la cooperativa organizaba reuniones para hablar del cambio climático, solíamos poner en duda lo que decían; ahora, sufrimos las consecuencias”.

 

Durante cuatro generaciones, la familia de Marvin se ha dedicado a la agricultura y la ganadería en Puriscal (Costa Rica); una región predominantemente rural, con un gran número de microempresas y pequeños agricultores que tienen dificultades para acceder al crédito de los bancos tradicionales. Marvin y su familia siempre han empleado técnicas y prácticas tradicionales que no tenían en cuenta las consecuencias de la tala de árboles. Asimismo, los efectos del cultivo de tabaco han sido devastadores y la intensa deforestación ha agravado las sequías y la erosión del suelo.

 

Según la Estrategia Nacional REDD+ de Costa Rica, la ganadería es uno de los principales causantes de la deforestación y la degradación forestal; con más de 1,4 millones de hectáreas de pastizales y unos 1,4 millones de cabezas de ganado, el sector ocupa, aproximadamente, el 20 % de la superficie nacional. Al transformar el sector, se pueden mitigar de forma significativa los efectos del cambio climático.

 

Con objeto de aumentar la sostenibilidad de las prácticas agrícolas y mejorar los medios de subsistencia de los agricultores, el Programa ONU-REDD prestó apoyo al Gobierno de Costa Rica a fin de promulgar actividades productivas con bajas emisiones de carbono, especialmente en el sector ganadero, para lo cual es fundamental contar con la colaboración de los sectores privado y financiero.

 

Coopepuriscal es una de las cooperativas que mejoraron considerablemente su desempeño ambiental en el sector ganadero al aplicar técnicas sostenibles; se trata de una organización que cuenta con más de 2.200 miembros, entre los que se incluye Marvin.

 

Este afirma: “Gracias al apoyo técnico de la cooperativa, ahora sabemos cómo implementar prácticas silvícolas en nuestras granjas. Coopepuriscal nos ha brindado acceso a la financiación y al conocimiento técnico, de forma que hemos podido invertir en prácticas ganaderas y de plantación de árboles más eficientes, lo cual ha sido muy beneficioso. En el pasado, la ganadería daba lugar a la deforestación, pero ahora la practicamos de forma diferente: conservamos los árboles e incluso plantamos nuevos. Hemos aprendido mucho; por ejemplo, cómo mejorar la salud de nuestro ganado y del suelo de forma simultánea. La quema era una práctica habitual pero, por lo que veo, ya no lo es».

 

Como cooperativa, Coopepuriscal ya ofrecía servicios financieros a sus miembros. Si bien al principio se centraba en la construcción, ahora ofrece a sus agricultores servicios financieros encaminados a facilitar su acceso al crédito y a mejorar sus prácticas de manera sostenible desde el punto de vista ecológico.

 

Gracias al apoyo del Programa ONU-REDD, el Sistema Banca para el Desarrollo (SBD) de Costa Rica acreditó a la cooperativa, lo cual le permitió acceder al capital a un costo menor y, así, disponer de tipos de interés y términos más competitivos para los beneficiarios de sus servicios financieros.

 

Muchos productores no reúnen los requisitos necesarios para acceder al sistema bancario”, explica Geovanny Sánchez Salazar, gerente de Coopepuriscal. “Por ejemplo, al intentar acceder al crédito, deben presentar una hoja de pago, pero los pequeños agricultores no poseen este tipo de documento. En otros casos, los bancos solicitan que envíen una propuesta de proyecto, pero se trata de una larga y ardua tarea, por lo que los agricultores desisten. Como cooperativa, el valor añadido que podemos proporcionarles no solo se basa en los bajos intereses a los que ahora tienen acceso, sino también en la asistencia en materia de condiciones, administración, acompañamiento y apoyo técnico que les ofrecemos”, amplió.

 

Al financiar las actividades de los pequeños agricultores de Puriscal, no solo se ha aumentado la sostenibilidad ambiental de sus actividades, sino también sus ingresos. Poco a poco, los jóvenes que se marcharon a la ciudad y abandonaron las granjas familiares están volviendo a la zona. “Nos hemos dado cuenta de que no es cierto que los jóvenes no quieran trabajar en las granjas, sino que la falta de oportunidades les hace trasladarse a las ciudades”, afirma Geovanny. “Ahora, con los créditos, vemos cómo las oportunidades de las familias se multiplican”.

 

Marvin Jiménez explica: “Cuando se dejó de producir tabaco en Puriscal, todo el mundo emigró en busca de trabajo, pero ahora, con Coopepuriscal, hay numerosos proyectos en marcha; algunos son globales, como la plantación de árboles, mientras que otros se desarrollan en el plano familiar. Gracias a la asistencia técnica y financiera que he recibido, he conseguido que mi granja mejore de forma considerable, lo cual afecta a toda mi familia. Mi hijo trabaja aquí conmigo y ha recibido formación en materia de mejoramiento genético de nuestro ganado; además, producimos y vendemos nuestro propio biogás y fertilizante orgánico. Las actividades se han multiplicado y nuestras vidas han mejorado notablemente”.

 

El estado de los bosques en Costa Rica

 

Costa Rica es un país líder en términos de sostenibilidad a escala mundial que cuenta con ambiciosos objetivos encaminados a combatir el cambio climático; en dicha nación, se elaboró un proyecto de plan de emisiones cero con arreglo al Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Más del 98 % de la energía nacional procede de fuentes renovables y la cubierta forestal representa más del 53 % de la superficie nacional, gracias a las labores llevadas a cabo con el objetivo de revertir decenios de deforestación.

 

La Estrategia REDD+ y la Estrategia para la Ganadería Baja en Carbono

 

La Estrategia Nacional REDD+ de Costa Rica —la cual se elaboró con el apoyo técnico del Programa ONU-REDD— consiste en 6 políticas, 16 acciones y 47 medidas que se incluyen en su versión más reciente (septiembre de 2017).

 

El Gobierno de Costa Rica desarrolló la Estrategia para la Ganadería Baja en Carbono a partir de las aportaciones de un gran número de partes interesadas del sector, incluida la esfera pública, privada y los productores. Desde el principio, se llegó a un acuerdo: los resultados de la estrategia debían centrarse tanto en el secuestro como en la reducción de las emisiones, así como en el aumento de la productividad y del rendimiento de las inversiones. Gracias a técnicas más eficientes en términos de rotación, genética, gestión forestal y uso de árboles y bancos forrajeros, los ganaderos pueden responder a los cuatro objetivos principales de la estrategia: mayores beneficios, mayor producción, mayor secuestro de emisiones y menores emisiones. Esto fomentará el establecimiento de un modelo ganadero con bajas emisiones de carbono que sea más sostenible y resiliente al cambio climático.

 

Texto original en el siguiente enlace.