La importancia de ejercer control sobre las plagas en los predios

02 de Julio 2013
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El control de malezas, enfermedades y plagas hace parte del buen manejo de una pradera, un descuido en alguno de ellos contribuirá en la rápida degradación de la pradera. La incidencia de malezas en un potrero es menor si se maneja un correcto establecimiento de las especies. El mión o salivazo de los pastos es una de las plagas más frecuentes en algunas regiones del país durante la utilización de los potreros, especialmente en las Brachiarias, aunque esta plaga ataca a varias especies.
 
Hay diferentes métodos de control químico y cultural; una forma fácil y económica de controlar la plaga es sobre pastorear los potreros con un número alto de animales por corto tiempo, esto permite la entrada de luz a las macollas (sol)la cual mata las ninfas. En el momento se están desarrollado híbridos y variedades con resistencia o tolerancia al mión.
 
Uno de los problemas en el manejo de potreros es la presencia de hormigas, las cuales pueden causar daños muy graves en las praderas. Las hormigas cultivadoras de hongos incluyendo géneros de cortadoras de hojas, Atta y Acromirmex, conocidas como “hormigas arrieras”, están distribuidas ampliamente en las zonas planas y de ladera en el Valle del Cauca, constituyéndose en una plaga que afecta la mayoría de los cultivos y entre estos las pasturas. En el Valle del Cauca la hormiga Atta cephalotes es la de mayor presencia e importancia económica.
 
Las hormigas cortadoras presentan mayor daño durante la fase de establecimiento cortando porciones semicirculares típicas, fácilmente identificables y relacionado con el tipo de pasturas establecidas; una planta joven después de un corte o un pastoreo intenso puede ser completamente defoliada en poco tiempo.
 
Control: Se debe seguir un programa de estrategias de manejo para el control de las hormigas:
 
1. El método mecánico, consistente en combatir el hormiguero a los tres meses siguientes al vuelo nupcial cuando aparece la apertura del primer orificio. Se localiza la reina y se destruye con una pala, barra u otra herramienta, ya que la cámara se encuentra a poca profundidad (15 a 20 cm). Este método es el más eficiente si se aplica oportuna y correctamente, y el más apropiado si el hormiguero está en proceso de formación.
 
2. Control cultural. Las diferentes técnicas de preparación del suelo, como la arada y la rastrillada, pueden contribuir en la disminución de colonias nuevas de Atta y Acromirmex. Se puede realizar siembras de cultivos trampa, es decir tóxicos para el crecimiento del hongo, como Canavalia, Higuerilla, Ajonjolí, Centrosema (Centrosema brasilianum), Algarrobo, Carate, Café blanco, etc.; estos cultivos atraen las poblaciones de hormigas y al ser transportados al hormiguero, causan problemas al hongo cultivado.
 
3. Control químico es el único método que presenta tecnología disponible para su utilización práctica. La aplicación de formicidas en polvo se debe hacer con una insufladora; solo deberán tratarse hormigueros jóvenes o recién formados. No se recomienda usar en hormigueros adultos ya que no es probable que el producto penetre hasta las cámaras más profundas y se recomienda su aplicación en épocas de sequía. Se debe remover la tierra suelta en la superficie del hormiguero, 24 a 48 horas antes de la aplicación del producto, con el objeto de identificar los canales activos.
 
Es necesario que el suelo este seco por lo menos hasta 30 cm de profundidad y cada punto de aplicación debe cubrir como máximo un área de 3 m2. La dosis del producto es de 10 g de Ingrediente Activo (I.A) por m2 de hormiguero. A diferencia de los secos, los concentrados emulsionables se aplican cuando el suelo está húmedo para evitar la pérdida de absorción en las paredes de los canales. Cada punto de aplicación debe cubrir un área de 2 m2. La aplicación se debe hacer mediante el uso de una bomba de espalda o un embudo con manguera.
 
Los cebos tóxicos pueden aplicarse cerca de los orificios activos a unos 15 cm. de la boca del canal, al lado del camino o en un solo montículo, y la cantidad de cebo a utilizar por canal o boca del hormiguero es 10 g. No se deben repetir aplicaciones a un mismo hormiguero con el cebo en menos de cuatro meses. Estos cebos se deben proteger de la humedad por que pierden su efectividad.
 
Los formicidas nebulizantes consisten en la producción de un humo tóxico a partir de un insecticida mezclado con ACPM. Su aplicación requiere de un equipo especial denominado termo nebulizador, en el cual se mezcla el formicida líquido y el ACPM y se requiere que sean compatibles entre sí. Se puede aplicar en cualquier época del año. El cubrimiento puede ser de 10 a 14 m2 de hormiguero por minuto de termo nebulización, utilizando una dosis de formicida de 0.3 a 0.5 centímetros cúbicos por m2 de hormiguero.
 
4. Control biológico. Las hormigas arrieras tienen enemigos naturales o predadores como moscas, otras hormigas, cucarrones, y algunas especies de chinches, aves, roedores, y mamíferos. También se pueden usar hongos entomopatógenos (Beau vería bassioana, Metarhizium anisopliae y Trichoderma lignorum) en forma líquida, en polvo y en cebo.
 
5. Un control económico y ecológico es atacar el hongo que sirve de alimento a la reina; para lograrlo se intenta cambiar el pH del hormiguero aplicando periódicamente cal en las entradas y en el interior del hormiguero con una insufladora. También se aplica una mezcla de cal con Malathion en la proporción 2:3, la cual atacará tanto al hongo como a las hormigas.