La tradición de Francia y el queso

18 de Enero 2021
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Si hay un producto por excelencia en la gastronomía francesa, ese es el queso. Es uno de los productos franceses que más se exporta y tiene fama por su gran variedad y calidad. Francia produce alrededor de 400 tipos de quesos y por eso se dice que existe uno para cada día del año. Si eres un amante de este alimento, tienes que subir a bordo de los trenes de alta velocidad de Renfe-SNCF en Cooperación y venir a degustar un buen plateau de fromages. ¡Descubre dónde probar los mejores!

Hablar de quesos con un francés es realmente apasionante. Es un producto esencial en su dieta que se come de formas muy distintas y forma parte de su identidad regional y nacional. La cultura gastronómica gala está fuertemente arraigada al campo, razón por la que cada región se ha especializado en unos tipos determinados de quesos. La diferencia entre las temperaturas del norte y del sur, así como los distintos climas, han hecho que cada región del país produzca diferentes tipos de quesos que se diferencian por sus texturas, olores y sabores.
 
 
No es nada extraño pedir una tabla de quesos, o un plateau de fromages, como un sustituto al postre. Estas famosas tablas ofrecen diferentes variedades y se convierten en una oportunidad perfecta para descubrir nuevos sabores. Los más clásicos, y también los más conocidos, son el Camembert, el Roquefort y el Brie.
 
 
El Brie y la región "¡Le De France!"
 
 
El Brie está elaborado a partir de leche cruda de vaca y se produce en la región de Île de France, cerca de París. Es originario de Seine-et-Marne, lugar en el que se produce el denominado Brie de Meaux y el Brie de Melun. Su textura es cremosa y su sabor varía conforme madura.
 
 
 
Está documentado a partir del siglo XIII y muchas son las anécdotas históricas que se relacionan a este queso. Se dice, por ejemplo, que Luís XVI antes de morir en la guillotina pidió como último deseo comer un poco de Brie.
 
Merece la pena ir a conocer esta región, haciendo parada en París, y visitar el Museo de la Seine-et-Marne que expone una gran colección de herramientas con las que antiguamente se fabricaba este preciado alimento.
 
 
La Provenza
 
 
La Provenza y la Costa Azul es una de las regiones que produce una mayor cantidad de quesos. Podemos destacar el Banon, el Chevre à la sariette, el Pebre d’Ai, el Tomme des quatre dames de Forcalquier y el Truffe de Valensole, todos ellos hechos a partir de leche cruda de cabra. El Banon es uno de los más reconocidos y se caracteriza por su cremosidad y por el hecho que se envuelve en hojas de castaño en las que se deja madurar antes de ser degustado.
 
 
Midi - Pyrénées y el Roquefort
 
El Roquefort es uno de los quesos más conocidos mundialmente. Se elabora a partir de leche de oveja coagulada y se caracteriza por su fuerte aroma y su color blanquinoso y azulado. Proviene de la ciudad de Roquefort-sur-Soulzon, en la que se encuentran las cuevas donde se elabora. Cientos de pasillos laberínticos sirven de espacio perfecto para mantener los quesos en estanterías de roble a una temperatura húmeda. Merece la pena visitar la ciudad, situada a 115 kilómetros de Montpellier, y los pueblos con encanto de alrededor.
 
 
Languedoc - Roussillon
 
 
Sin duda el queso más reconocido de esta región es el Pélardon, elaborado a partir de leche cruda de cabra. Tiene forma cilíndrica y se caracteriza por tener una pasta blanda y compacta de color marfil. Tiene un sabor muy personal y característico, con un toque de avellana. ​
 
Hacer una guía breve de quesos franceses es una tarea realmente complicada. Su versatilidad gastronómica los ha convertido en un producto esencial para cualquier sibarita. Una buena tabla de Brie, Roquefort, Banon, Camembert y Pélardon, junto a una copa de vino tinto y una mesa con vistas a los campos de lavanda, es un plan al que es difícil resistirse. ​
 
 
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