Por qué debe tener árboles en los potreros

18 de Mayo 2020
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Foto: Fedegán.

Por: Jairo Faría Romero

 

Los árboles en los potreros constituyen una excelente bomba fertilizadora a doble vía puesto que extraen o bombean nutrientes desde las capas más profundas del suelo, hasta la superficie en forma de hojas, ramas y frutos, que son descompuestas por la macro, meso y micro fauna del suelo, incorporándolo al mismo, en un reciclaje permanente.

 

Mientras la raíz del pasto tiene 0.2 a 1.5 metros, los árboles tienen raíces aproximadamente iguales a su altura.

 

Significa que bajan entre 10 y 20 m de profundidad, reciclando diversidad de nutrientes del suelo (Cu, Zn, Mg, Mb, Co y otros 40 elementos).

 

Cuando se trata de árboles leguminosos, estos, además, bombean hacia el suelo, fijando el nitrógeno atmosférico, mediante asociaciones simbióticas en las células de los rizomas de sus raíces enriqueciendo aún más su fertilidad.

 

¿Cuántos árboles se deben tener en un potrero?

 

Diez árboles leguminosos maderables, fructíferos y frondosos en los potreros detallados más adelante, logran captar y fijar aproximadamente 100 kg de N ha/año.

 

Se recomienda plantar mínimo 25 árboles leguminosos por ha en tus potreros (distancia de 20 x 20 m.

 

Algunos sistemas silvopastoriles poseen hasta 100 árboles por ha (1 árbol cada 10 m).

 

Los sistemas silvopastoriles de alta densidad soportan como máximo 400 árboles por ha (1 árbol cada 5 m) en los potreros. Se deben usar para esto, árboles que permitan que el sol penetre hasta el suelo.

 

De esta forma se logra máxima fotosíntesis, y con ello el ecosistema del suelo será más vivo, los suelos estarán más fértiles y productivos; esto permitirá que el terreno en tan favorables condiciones de equilibrio natural, logre soportar a plenitud y con estabilidad su mayor carga de animales.

 

Todas las gramíneas necesitan fósforo y también nitrógeno, el cual, en este mundo, escaso de energía, debería ser fijado desde el aire y a bajo costo, por las raíces de las leguminosas nativas o introducidas, mediante simbiosis con bacterias del género Rizobium, el aire que respiramos contiene 79 % de nitrógeno.

 

En el caso de pasturas asociadas con leguminosas herbáceas, arbustivas o arbóreas, estas pueden fijar entre 50 a 900 kg/ha/año de nitrógeno (Hamdi, 1985), sin requerir, de su aplicación como fertilizante a los potreros.

 

Cuando se aplica una elevada fertilización química nitrogenada, las leguminosas tienden a desaparecer (Botero, 2012)

 

Efectos de los árboles en los potreros

 

Las gramíneas poseen en sus raíces las micorrizas que ayudan en la absorción de fosforo en suelos, pues aumentan el volumen de raíces que exploran el suelo en busca de nutrientes.

 

El acolchado de los suelos es una práctica que consiste en dejar recuperar, madurar o semillar el pasto en aquellos potreros de inferior condición dentro de una rotación, para luego guadañarlo totalmente y dejarlo en el suelo.

 

Esa cubierta vegetal superficial, estimula la retención de agua y la biocenosis o desarrollo de la vida del suelo, así como el crecimiento de bacterias aeróbicas (Pseudomonas, Azotobacter, Azospirilium y otras citófagas), que como organismos autótrofos (fabrican su propio alimento), fijan una inmensa cantidad de nitrógeno atmosférico en sus tejidos, que al morir lo incorporan al suelo.

 

Resultados de tener árboles en los potreros

 

Los estudios realizados en ecosistemas de pastizales, indicaron que la tasa de descomposición de la hojarasca muestra marcadas variaciones entre las especies de pastos, y es más rápida en las leguminosas que en las gramíneas (Crespo, 2013).

 

Se ha encontrado mayor cantidad de proteínas y de biomasa en las forrajeras bajo la sombra de estos árboles en los potreros; el microclima bajo los árboles es más favorable para el crecimiento de los organismos del suelo (Peso y Ibrahim 1998).

 

Las lombrices, bacterias y hongos nitrificantes del suelo, no sobreviven a la inclemencia de los rayos solares, eliminando gran parte de la biota haciendo los suelos cada vez más infértiles, causando desertización.

 

La disposición y procesamiento de las excretas en un sistema silvopastoril comparado con el mismo efecto encontrado en un sistema de pastoreo sin árboles dio los siguientes resultados:

 

– El sistema silvopastoril presenta rápida descomposición de las bostas de bovinos, perdiendo el 94 % de su peso en 168 horas de haber sido excretadas.

 

– En el sistema sin árboles sólo se perdido cerca del 40 % a las 168 horas. 

 

– En el sistema silvopastoril, se encontró mayor número de individuos por m2 de la fauna del suelo con respecto al tratamiento control, lo cual influyó positiva mente en la velocidad de descomposición de la excreta.

 

– También se observó una disminución rápida en el conteo fecal de huevos de parásitos en el ganado y por lo tanbto una reducción en la infestación, el cual fue del 100 % a los siete días de haber sido depositados; en el pastizal sin árboles, fue del 85 %.

 

– La mayor presencia de coleópteros en el sistema silvopastoril se relacionó positivamente con la velocidad de descomposición y con la reducción del porcentaje de infestación de las excretas (Núñez y Espinosa 1998).

 

Texto original en el siguiente enlace.