¿Por qué deberías comer queso?

24 de Octubre 2022
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El queso es un alimento natural fabricado a partir de la leche de distintos animales. Se cree que su origen data del 8.000 a.C.

 

Hoy te quiero contar algunas de las bondades y beneficios nutricionales que aporta a la dieta. Debido a esta realidad yo lo consumo de forma esporádica, especialmente quesos curados, kéfir y yogur griego natural.

 

El queso es muy popular en todo el mundo y está presente en la mayoría de las gastronomías del mundo. Existen muchos tipos de queso distintos, elaborados a partir de leches de animales diferentes, tiempos y temperaturas de curación distintos y creados a partir de cuajos diversos que le dan su sabor característicos. Todos estos elementos hacen que la variedad de quesos disponibles en el mercado sea prácticamente infinita.

 

Así que, sin más dilación vamos a definir cuáles son sus propiedades:

 

Es bueno para el corazón

 

La grasa presente en el queso puede ayudar a mantener controlados los niveles de azúcar en sangre, favoreciendo el buen funcionamiento del sistema cardiovascular. Precisamente por ese mismo motivo puede resultar muy beneficioso para el control de la diabetes. Por otra parte, el queso contiene vitamina K. Dicha vitamina es muy beneficiosa ya que minimiza el riesgo de padecer ataques cardíacos, tamponamientos arteriales. 

 

Gran fuente de calcio

 

El queso, al estar hecho íntegramente de leche es una gran fuente de calcio. El calcio es uno de los minerales más importantes que necesitamos, ya que ayuda a mantener los dientes y los huesos en estado óptimo.

 

El queso puede ayudar en la pérdida de peso

 

Aunque suene descabellado, el queso, un alimento graso, puede ayudarte a bajar de peso. Muchos piensan que el hecho de que un alimento contenga grasa automáticamente dicha grasa pase a formar parte de nuestra grasa corporal. Sin embargo, el organismo es mucho más complejo de lo que parece y toda la grasa corporal procede de los hidratos de carbono y del azúcar que ingerimos, no de la grasa de los alimentos. Se han hecho estudios recientes en los que se ha demostrado que las dietas ricas en grasas y bajas en hidratos de carbono son más efectivas a la hora de adelgazar.

 

Muchos quesos son aptos para la gente intolerante a la lactosa

 

La lactosa es la proteína presente en la leche. Un gran porcentaje de personas adultas de todo el mundo es intolerante a la lactosa. Lo que significa ser intolerante a la lactosa es que tu cuerpo no produce suficiente lactosa (enzima encargada de procesar la lactosa). La buena noticia es que la leche al convertirse en queso se fermenta. Durante este proceso la lactosa se transforma en ácido láctico. Mientras más tiempo de curación tenga el queso, mejor le sentará a todas las personas intolerantes, ya que con el tiempo la lactosa se elimina por completo. Además, en algunos casos, la intolerancia o alergia no es tanto por la lactosa sino por la leche de la vaca. En dichos casos, los quesos de cabra, oveja o búfala pueden ser consumidos sin problema.

 

Fuente de proteínas animales

 

Existen dos tipos de proteínas: animales y vegetales. Hay muchas personas en todo el mundo que deciden llevar a cabo una alimentación vegetariana, optando por no comer carne de animales. Sin embargo, muchos vegetarianos deciden consumir lácteos (especialmente quesos) ya que tienen un gran aporte proteico de origen animal sin necesidad de matar al animal previamente. Por cada 100 gr de queso obtenemos 25 gr de proteínas.

 

Artículo tomado del siguiente enlace.