Alianza Pacifico: el contraataque

Por: 
Oscar Cubillos Pedraza
09 de Mayo 2019
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El tema de interés de hoy no tiene que ver con éxito, más si con el posible fracaso que significaría para el sector ganadero el que no se mantengan excluidas las cadenas de valor cárnica y láctea de la negociación de Alianza Pacifico - AP, específicamente con dos de sus posibles nuevos miembros: Australia y Nueva Zelanda

Desde el año pasado todos los eslabones de estas dos cadenas de valor han solicitado reiteradamente que sean excluidas de la negociación del acuerdo AP - nuevos miembros, teniendo en cuenta el grave daño económico y social que se le haría tanto a productores como a industriales que se dedican directamente a la producción o transformación de origen ganadero.

 

Sin embargo, el interés es tan grande por parte de estos países que la negociación, entre la ya existente Alianza Pacifico y sus posibles nuevos integrantes, ha quedado en el congelador desde octubre por el no avance en tres sectores que les resultan atractivos: carne, leche y azúcar.

 

Pero vale la pena tener en cuenta que los intereses se pueden clasificar al menos en cuatro grupos:

 

De un lado Australia y Nueva Zelanda desean que se negocie una oferta suficientemente interesante en estos productos al ser ellos ofensivos comercialmente.

 

De otro lado el gobierno de Colombia, que hasta ahora se ha mantenido firme en la solicitud de exclusión, tratando de cuidar estos sectores productivos pues las amenazan que se vislumbran sobre ellos son efectivas y reales.

 

Además, existe el grupo de los otros miembros de la Alianza: Perú, Chile y México; quienes presionan a Colombia para que, avanzando en carne, leche y azúcar, se destrabe la negociación que hoy afecta la entrada de los nuevos miembros y por tanto sus intereses comerciales. Estos países están interesados en venderle a Australia y a Nueva Zelanda manufacturas, de la cual tienen una amplia gama de productos.

 

Es claro que Australia y Nueva Zelanda continuarán solicitando una oferta específicamente en estos productos (carne, leche y azúcar) bajo el argumento de no seguir en la negociación si no se abren esos mercados en donde solo ellos serían los únicos ganadores, pues es evidente que Colombia no colocará un kilo de carne, ni un litro de leche en Oceanía por razones de logística y competitividad.

 

Es allí en donde aparece el cuarto grupo de interés: los otros sectores económicos colombianos, quienes también presionan al Gobierno Nacional para que se les favorezca, al costo de afectar a ganaderos, lecheros y azucareros. Son dos sectores que tienen alto impacto en la economía colombiana por su generación de valor y empleo de mano de obra.

 

Aparte de lo que haga el Gobierno Nacional y sus negociadores, que bien han actuado en este acuerdo comercial al llamar a consultas a todos los sectores afectados, escucharlos y aceptar sugerencias, lo que es claro es que tanto Australia y Nueva Zelanda, como Chile, México y Perú, estarán atentos para dar un contraataque en su estrategia comercial.