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Colombia más que café

Por Oscar Cubillos Pedraza - 28 de Marzo 2019

Colombia en el contexto nacional e internacional es relacionada ampliamente con el café, pero también tiene gran tradición en la ganadería bovina, hasta el punto que hoy en cada municipio de Colombia habita al menos un bovino, siendo parte de su cultura, costumbres y economía.

Así como a los uruguayos se les llama “Charruas” por su tradición ancestral indígena, a los argentinos “Gauchos” por la herencia de sus grandes jinetes que se desplazaban en amplias llanuras, o a las personas originarias de México, “Manitos”; fuera de nuestras fronteras somos conocidos como “Cafeteros” por la usanza en la siembra y producción de café.

Por supuesto la economía cafetera ha tenido gran influencia en la economía política e historia contemporánea y moderna del país. Además, ha sido principal producto de exportación y a través de sus marcas se ha posicionado en diferentes esferas internacionales.

Apelando a nuestra historia económica, el café ingresó por Venezuela entre el siglo XVIII y XIX, comenzando su siembra hacia 1835 en el departamento de Norte de Santander, y extendiéndose por diferentes regiones de Colombia, incluso Nariño, haciendo hoy del Huila el mayor productor del grano.

El sector cafetero sigue siendo relevante hoy en la producción nacional, pesando alrededor de 0,8% dentro el PIB total, con incidencia directa de mano de obra en poco más de 500 mil familias.

Sin embargo, el país ha tenido también gran tradición en la ganadería bovina, desde que en 1525 ingresaron los primeros animales, introducidas por Rodrigo de Bastidas con destino a la gobernación de Santa Marta y provenientes de la isla de La Española.

Su peso en la economía actual es de poco más de 1,4% del PIB total a través de sus diferentes cadenas de valor: carne, leche y cueros; en donde suman poco más de $17 billones para sus eslabones primarios, generando 900 mil empleos directos en más de 500 mil familias. Si tomáramos un dron y sobrevoláramos Colombia encontraríamos que en cada municipio de Colombia habita al menos un bovino, siendo parte de su cultura, costumbres y economía.

Sin embargo, sí existe una gran relevancia del sector cafetero frente al de carne y leche bovina: sus exportaciones. En 2018 los envíos de café al exterior sumaron poco más de USD 2.267 millones, mientras que en el de ganadería bovina sumaron cerca de USD 130 millones. Allí se marca una notable diferencia.

Bien las lecciones de años pasados como 2008 y 2009 dejaron enseñanzas sobre la alta capacidad que tiene el país en materia de exportación de carne cuando las cifras llegaron a USD 755 millones y USD 634 millones respectivamente. Si bien la meta para 2022 es llegar a USD 500 millones en envíos al exterior, no se puede dejar a un lado de la labor que hacen los cafeteros de saco en saco.

Colombia organizadamente podría sobrepasar una meta de USD1.000 millones en 2.030, lo que requerirá esfuerzos privados y de política pública para lograrlo. Pero bien vale entender que el país no es solo café y que varios otros productos agropecuarios tienen inmenso potencial para mejorar la balanza comercial.

Por ahora, tomémonos un tinto, pero no olvidemos almorzar un buen trozo de carne.