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‘Impeachment’ vs. economía

Por - 28 de Febrero 2023

Los demócratas necesitarían que los independientes y 18 republicanos votaran en contra de Trump en un año de elecciones.

Donald Trump está en una balanza. De un lado el proceso político por abusos de poder acaba de iniciar su fase final en el Senado. Del otro está el desempeño de la economía que pasa por un buen momento en términos domésticos.

La pregunta central es si el partido demócrata está en capacidad de utilizar el juicio para debilitar a Trump y hacer que los estadounidenses pasen a un segundo plano el hecho de vivir un período de pleno empleo sin paralelo en los últimos cincuenta años.

El tema del impeachment es complejo. En la Cámara de Representantes, que lleva la etapa inicial de la acusación, los demócratas tienen la mayoría.

El debate fue ácido y mostró la enorme polarización política existente. Se le acusa de haber obstruido las investigaciones del Congreso y abuso de poder para su beneficio político personal. Los partidos se agruparon por bancadas y la mayoría votó a favor del juicio.

A pesar de que las sesiones del juicio son presididas por el presidente de la Corte Suprema y tienen un procedimiento judicial, todo impeachment es un juicio político.

El problema de los demócratas es que están lejos de contar con los 67 votos necesarios para poder destituir a Trump.

En la actualidad la distribución es 51 senadores republicanos, 47 demócratas y 2 independientes. Los demócratas necesitarían que los independientes y 18 republicanos votaran en contra del Presidente en un año de elecciones. El escenario es muy poco probable.

Hay un precedente similar. Es el caso de Mónica Lewinsky y Bill Clinton. En ese entonces, 1999, los republicanos llevaron al presidente a juicio y hubo una mayoría para condenarlo por uno de los cargos de la acusación.

Pero estuvieron lejos de obtener las dos terceras partes necesarias para destituirlo. El juicio se suponía que debilitaría al titular de la presidencia y resultó ser un bumerán para los republicanos que se vieron sancionados en las elecciones siguientes. Podría sucederles lo mismo a los demócratas, que no tienen un candidato viable para la próxima contienda presidencial de noviembre.

Pero la solidez de la economía estadounidense tampoco es incuestionable. En un reciente artículo en Project Syndicate, el premio Nobel Joseph Stiglitz sostiene que hay graves falencias en el desempeño económico de los Estados Unidos. Por ejemplo, señala que la esperanza de vida promedio ha caído en los años de Trump.

Dentro de la batería de estadísticas citadas como preocupantes, el académico resalta que, a pesar del pleno empleo, el ingreso disponible semanal sólo ha aumentado un 2,6 por ciento en los últimos dos años.

La rebaja de impuestos no generó mayores inversiones. Las empresas dedicaron más de 800 mil millones de dólares a la recompra de acciones. El déficit fiscal está por el billón de dólares en el 2019 y el nivel de endeudamiento aumento un 10 por ciento en un año.

La balanza comercial sigue deteriorándose y el crecimiento del último trimestre fue de 2,1 por ciento, lejos de los niveles elevados que Trump había prometido.

Muchos creen que Donald Trump es imbatible. No la tiene tan fácil.

Miguel Gómez Martínez

Asesor económico y empresarial

[email protected]

Portafolio, enero 22 de 2020