Alfonso Santana Díaz

Lo urgente opaca lo importante

Por Alfonso Santana Díaz - 02 de Junio 2026


Arribamos a la segunda vuelta en la elección de presidente de la República para los próximos cuatro años, con una connotación bien importante, derivada de los resultados que arrojó la primera vuelta: los colombianos le dijeron NO al comunismo. Excluidos los votos en blanco y los nulos, la derecha y el centro superaron el 58 % de la votación. Eso no significa victoria de la derecha pues todo depende de cómo se distribuya ese botín del centro, pero, en este estado de la elección en donde los precandidatos se exceden en promesas de solución para todo, es preciso recabar sobre temas que le permitirán al país y al sector agropecuario despegar.

Son múltiples los problemas que se heredan, como el tema de la salud, la inseguridad, las finanzas públicas, el narcotráfico, el energético, la informalidad, la corrupción y otros que, indudablemente, son urgentes de resolver para que el país salga a flote, pero hay otros que son importantes para darle fortaleza a lo que se haga para ir despejando, además del cómo, la mesa de pendientes sobre la equidad y oportunidades para el desarrollo de la población, que es entendible que aún los precandidatos solo tienen muchas propuestas. Lo que no puede suceder es que tengamos un mamotreto plan de desarrollo, con un llamativo nombre, pero dentro de dos años.

Uno es el eterno problema de la educación, su cobertura y principalmente su calidad y utilidad. Datos de la iniciativa Colombia se escribe leyendo señalan que dos de cada tres niños y niñas menores de 10 años, no logran leer ni comprender textos adecuados para su edad.

De acuerdo con un artículo del periódico El Tiempo señala que, “en 2024 la matrícula en educación básica y media se ubicó en 9.5 millones de estudiantes, el nivel más bajo desde 2010. La reducción se concentró en el sector oficial, que perdió cerca de 600 mil estudiantes frente a 2021, especialmente en los grados de secundaria y primaria”. Dato que evidencia que la estatización de la educación presenta serios problemas.

Más aún, la tasa de deserción escolar fue, en 2024, de 3.4 %, que equivale a cerca de 300 mil estudiantes que salieron del sistema educativo en un solo año. Todo esto para no hablar de las brechas entre los estudiantes urbanos y los rurales y la de género que da cuenta las pruebas Saber 11.

Para no ir muy lejos, el nivel educativo de la población ganadera es del siguiente tenor: el 5 % es analfabeta, el 52 % tiene primaria básica y el 21 % educación secundaria, (Encuesta De Caracterización Ganadera – FEDEGAN-FNG, DANE).

A nivel país se estima (no hay datos actualizados) que cerca de 1.9 millones de personas no saben leer ni escribir, concentrándose principalmente en las zonas rurales

Esa es la dimensión del problema educativo que debe empezar a resolver el próximo gobierno y que será una tarea de largo aliento para cerrar brechas de equidad, y materializar su potencialidad.