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Reflexiones para la ganadería colombiana durante 2013 en el entorno internacional

Por - 25 de Enero 2013

El año que nos dejó fue un escenario que empieza a esbozar trazos de una reconfiguración en el mercado internacional de la carne bovina, influenciado por aspectos de diversa índole.

La crisis económica internacional, los efectos climáticos adversos de la sequía para la producción ganadera en gran parte del hemisferio norte, los debates crecientes en materia sanitaria y de consumo como el uso de sustancias que promueven el crecimiento o el creciente papel de China como importador neto son factores que influenciaron los flujos económicos del comercio de carne bovina.

Como consecuencia y abriendo el panorama a muchos otros aspectos imprevisibles, ¿qué podemos vislumbrar hoy en el desarrollo de los mercados internacionales durante este año?

Este 2013 representa un escenario en el cual los altos costos de alimentación en los bovinos jugarán un papel fundamental en el mercado cárnico.

Las cosechas de alimentos en el hemisferio norte no fueron las esperadas y el riesgo desde la oferta se mantiene frente a unas condiciones climáticas perjudiciales para el sector agrícola.

Teniendo esto en cuenta, los precios de alimentos para los bovinos registrarán niveles nunca antes vistos durante este primer semestre. A esto le podemos sumar que el año estuvo marcado por la dificultad de conseguir mejores precios para la carne, necesarios para cubrir el incremento en costos, y que continuarán marcando la tendencia que seguirá por lo menos seis meses más. (Desciende consumo mundial de carne, mientras en Colombia aumenta)

Dentro de los jugadores mundiales, el panorama económico no es alentador. El año empieza con los efectos de los planes de austeridad en la Unión Europea y el recorte del gasto público en Estados Unidos así como de sus efectos en el mercado financiero. Esta tendencia marca la cautela de las economías del “primer mundo” tras el traspié de la crisis.

Afortunadamente, los países en desarrollo muestran economías mejor libradas del entorno de crisis lo que podría evidenciar una reconfiguración de la economía mundial, unos flujos comerciales crecientes hacia destinos alternativos y no tradicionales, sean los países en vías de desarrollo. Estos flujos podrían compensar el efecto adverso de la caída de las economías desarrolladas e incluso aportar a un crecimiento positivo a nivel global.

Un factor que puede contrarrestar esta incertidumbre y este panorama poco favorable en los mercados desarrollados es el crecimiento y el buen desempeño económico de algunos mercados emergentes que subsecuentemente incrementarán su demanda por todos los productos derivados cárnicos. (Las Alianzas de la Carne)

Por la razón anteriormente expuesta, creemos que los precios de las carnes seguirán al alza teniendo en cuenta que este será un año de un crecimiento moderado en la demanda de carne.

Este panorama un tanto incierto es el lienzo sobre el que se inscribe la gran oportunidad de la ganadería colombiana: su economía atravesó la crisis global medianamente ilesa y el sector ganadero a nivel interno mantiene una gran fortaleza aún sin explotar basada en precios competitivos y calidad reconocida a un nivel sanitario.

Citando uno de los informes de la multinacional GIRA, experta en el mercado de carne a nivel global, la oportunidad para Colombia reside en aprovechar el impulso dado por una producción creciente durante la última década, sumada al estatus sanitario de libre de aftosa con vacunación, dado por la Organización Mundial para la Sanidad Animal (OIE por sus siglas en francés).

Sin embargo, un potencial sin decisiones acertadas no es más que un potencial derrochado. Una decisión acertada para la actividad exportadora de carne es pasar el trago amargo de la esquizofrenia exportadora basada en la dependencia excesiva hacia un solo destino  y encontrar mercados promisorios como China y Medio Oriente (explicados en dicho informe ya mencionado). Los ojos del comercio mundial miran a los grandes mercados asiáticos como una oportunidad; la ganadería colombiana debe atender a esta tendencia. (Suben importaciones de carne en 2012)

¿Qué nos puede indicar el entorno mundial para nuestra economía ganadera? La actividad exportadora nacional, fundamentada en el acceso a diferentes mercados es la verdadera oportunidad para aprovechar nuestro potencial. Hagamos la tarea y busquemos nuevos horizontes que no son los tradicionales, mejoremos nuestros índices productivos basados en nuestras ventajas competitivas y nuestra economía estable.

Aprovechemos nuestras fortalezas y trabajemos en las debilidades: vamos hacia el acceso real de la carne colombiana hacia el mundo: cada día más dispuesto a recibir nuestros producto. Todo momento de crisis implica una oportunidad, y la oportunidad es de la ganadería colombiana.