Juan Gonzalo Botero Botero

Si a Dangond le va bien, al agro le va bien

Por Juan Gonzalo Botero Botero - 29 de Julio 2026


Como les conté en una columna anterior, a Indalecio Dangond lo conocí por allá en el año 99, en mi primera experiencia como viceministro de Desarrollo Agropecuario y Pesquero, siendo ministro Carlos Murgas en la presidencia de Andrés Pastrana. En ese entonces colocamos nuestro granito de arena para sacar adelante iniciativas tan importantes como las alianzas estratégicas para la paz y la liquidación de la Caja Agraria. Después me lo volví a encontrar hace unos años, cuando fui viceministro de Asuntos Agropecuarios, donde sostuvimos muchas conversaciones sobre la situación del sector agropecuario y nuestras visiones del mismo. Ahora, en su labor al frente de la cartera de Agricultura, serán muchos los retos que le tocará enfrentar.

Será fundamental lograr consolidar un equipo cohesionado con las entidades adscritas y vinculadas. Que jalen todas para el mismo lado, que le crean a su proyecto de sector y que lo asuman como suyo no es tarea fácil, lo digo por experiencia propia. Los celos, la envidia y las tensiones propias de los cargos de poder en el sector público afectan muchas veces la ejecución de los programas. Carisma, firmeza y liderazgo serán claves para consolidar la gestión de la Patria Milagro en el campo colombiano.

La revisión de muchos actos administrativos, resoluciones y decretos que afectan el sector, expedidos en el gobierno de Gustavo Petro, debería ser una tarea prioritaria. Derogar las resoluciones que definieron las áreas de protección para la producción de alimentos (Appas), el Decreto 0765 del 2026 y el 033 del 2025, creería, deben incluirse en la lista; eso sí, con la debida justificación legal. En lo público, aquella famosa frase que dice que "en el derecho las cosas, como se hacen, se deshacen" no resulta ni tan cierta, ni tan lógica. Cualquier funcionario de un órgano de control puede decir que el acto administrativo se derogó sin la debida justificación y puede endilgar alguna responsabilidad. ¡Ojo con eso!

La revisión de la reforma agraria rural ejecutada por este gobierno es otra tarea urgente. La de Petro, Vega y Harman fue mal ejecutada e ideologizada. El estado de los predios entregados, la existencia o no de proyectos productivos y la situación de los tenedores debe determinarse. Bastante trabajo tiene quien asuma la Agencia Nacional de Tierras.

La trazabilidad ganadera es una materia en rojo que debe tomarse en serio. Los problemas en la generación de guías de movilización, inventarios ganaderos y todo lo relacionado con el Sinigán V6, a cargo del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), requieren una intervención quirúrgica que solucione los dolores que la aquejan y enrumbe al país ganadero por esos caminos. Estoy seguro de que Fedegán está listo a trabajar de la mano con el ICA y el Ministerio en esta tarea. Ojo con los siete hallazgos que levantó la Contraloría General de la República frente a este tema. Acá sí aplica la frase: "hay que coger el toro por los cuernos".

Hace muchos años, y lo reconozco, el país agropecuario adolece de un verdadero y robusto programa nacional de asistencia técnica o extensión agropecuaria (como se le llama actualmente). La Agencia de Desarrollo Rural (ADR) ha sido inferior a esa tarea y las entidades prestadoras del servicio de extensión agropecuaria adelantan esfuerzos aislados que no logran llegar de manera efectiva a los productores. De destacar el trabajo de gremios como Fedecafé y Fedepalma, reconocidos por su labor de acompañamiento a los productores. La Ley 1876 del 2017, la cual creó el Sistema Nacional de Innovación Agropecuaria (SNIA) y define a las Entidades Prestadoras del Servicio de Extensión Agropecuaria, debe revisarse y plantear nuevas alternativas que de verdad puedan llegar a cumplir esa labor.

De la misma forma, la revisión y definición de las prioridades en rehabilitación de distritos de riego y construcción de nuevos sistemas de irrigación y drenaje debería estar en la agenda del ministro. La noticia del restablecimiento de relaciones con Israel genera buenas sensaciones y puede ser una opción viable para la rehabilitación de distritos como el del río Ranchería y el de Marialabaja, y la construcción de nuevos sistemas. Recuerden que agricultura se escribe con "A" de agua.

El sistema nacional de crédito agropecuario, una estrategia de asociatividad, agricultura por contrato, el desarrollo productivo de la Altillanura, la ciencia y la tecnología con la crisis de Agrosavia, estrategias para desarrollar la ganadería sostenible y regenerativa y la diplomacia para colocar nuestros productos en el exterior también deben formar parte de la agenda de Dangond.

Él ha dicho que sus acciones estarán enfocadas en garantizar la productividad, rentabilidad y competitividad del sector agropecuario. Las responsabilidades son inmensas, los retos muchísimos y la expectativa generada entre quienes estamos en el sector es muy grande. No me queda duda del conocimiento y de la capacidad de trabajo. Espero que el día a día no nuble el objetivo superior. Si a Dangond le va bien, al agro le va bien.

Nota. Buena noticia para los departamentos de Bolívar, Atlántico y Sucre la reactivación de las obras del canal del Dique. Es fundamental solucionar el problema de llegada de sedimentos a la bahía de Cartagena y garantizar la navegabilidad de la vía fluvial.

Nota 2. Mis felicitaciones al Dr. Andrés Moncada por su designación al frente de Asocebú. Muchos éxitos en su gestión al frente del gremio ganadero más antiguo.

@juangobotero


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