El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) implementó en 2026 la nueva versión del Sistema Nacional de Identificación e Información de Ganado Bovino y Bufalino, Sinigan V6, con el propósito de modernizar la trazabilidad del hato nacional. Fedegán comparte ese objetivo estratégico. Sin embargo, la forma en que se ejecutó la transición ha generado una crisis operativa que afecta hoy a ganaderos, subastas, transportadores y comercializadores en todo el país.
Un sistema pensado para el futuro, con una transición sin paracaídas
Sinigan V6 integra en un solo ecosistema digital los inventarios ganaderos, registros de vacunación, guías de movilización, trazabilidad sanitaria, transporte y comercialización de bovinos y bufalinos. Su implementación responde a una necesidad real: Colombia debe cumplir estándares internacionales de trazabilidad para fortalecer su posición en los mercados de exportación de carne y ganado en pie. El problema no es el sistema. El problema es que el sistema anterior fue desmontado antes de garantizar la estabilidad operativa del nuevo.
Las fallas que golpean al campo
Desde el inicio de la migración, el sector ha reportado inconsistencias graves: animales sin registro, predios bloqueados, errores en inventarios, dificultades para validar usuarios y vehículos, y —el cuello de botella más crítico— fallas en la expedición de las Guías Sanitarias de Movilización Interna (GSMI).
La GSMI es el documento que permite el traslado legal de animales en Colombia. Sin ella, no hay movilización. Sin movilización, no hay comercio. Las fallas en su expedición —retrasos, bloqueos y cierres fallidos— han provocado ya disminuciones significativas en el volumen de animales movilizados en varias regiones, golpeando especialmente a pequeños y medianos productores, transportadores y frigoríficos regionales.
Si esta situación se prolonga, el resultado previsible es una reducción en la oferta de animales para sacrificio y una presión alcista sobre el precio de la carne, con consecuencias directas para la seguridad alimentaria del país.
La posición de Fedegán
Fedegán reconoce el esfuerzo del ICA por modernizar los procesos de trazabilidad y control sanitario del país, una necesidad que el gremio ha acompañado y respaldado. La actualización tecnológica del sector es un camino que Colombia debe recorrer, y Sinigan V6 representa un avance importante en esa dirección.
Al mismo tiempo, Fedegán llama a una revisión urgente del proceso de transición. Las dificultades operativas que hoy enfrentan ganaderos, transportadores y comercializadores no pueden prolongarse, y el gremio confía en la capacidad del ICA para atenderlas con prontitud.
Fedegán está dispuesto a trabajar de manera conjunta con el ICA en la identificación de soluciones, la atención a los productores afectados y el diseño de medidas que permitan estabilizar la plataforma sin frenar la dinámica productiva del campo colombiano. La trazabilidad y la producción no son objetivos opuestos — con la colaboración adecuada, pueden avanzar juntos.
El reto estructural que no puede ignorarse
Lo que revela la crisis del Sinigán V6 es un desafío más profundo: el choque entre la modernización tecnológica del Estado y la realidad operativa del campo colombiano. Resolver ese choque no es opcional —es una condición para que cualquier política de modernización agropecuaria tenga éxito.
Fedegán continuará haciendo seguimiento a esta situación y acompañando a sus ganaderos en la gestión de las dificultades generadas por esta transición.


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