En el corazón de esta región, Terraleche desarrolla un modelo lechero innovador que combina responsabilidad social, manejo técnico de la reposición y producción de leche A2A2. Con un equipo femenino al frente de la crianza de terneras, esta ganadería se consolida como un referente de sostenibilidad y eficiencia en Colombia.
La ganadería Terraleche avanza con un enfoque poco común en el sector lechero nacional. Su apuesta integra responsabilidad social, innovación productiva y un sistema especializado de manejo de terneras, donde las mujeres cumplen un papel central desde el nacimiento de los animales hasta su salida del periodo crítico de levante. (Lea en CONtexto ganadero: Terraleche: la ganadería colombiana que obtuvo certificación A2A2 en su leche ¿Cómo lo lograron?)
Según explicó su gerente, Zahir Villada, el proyecto nació con una visión clara que va más allá de la producción de leche. “Esta ganadería se ha concebido como un proyecto de responsabilidad social con mano de obra femenina, relevo generacional y vacas que producen leche A2A2, esto es lo que estamos trabajando con un sistema innovador en el llano”.
Modelo de reposición
Uno de los pilares del sistema es el manejo de las terneras durante sus primeros 120 días de vida, una etapa que define el futuro productivo del hato. Terraleche adoptó un esquema técnico de suplementación y manejo intensivo que busca garantizar animales sanos y bien desarrollados, con seguimiento individual desde el primer día.
“El modelo de las terneras es brasilero, pero se llama modelo argentino, es un modelo de suplementación y de manejo de las terneras de 120 días, que inicia con el día 1 después de parir la vaca y con un plan de alimentación especial para esas vacas y un sistema de amansamiento especial que se llama imprinting, en la búsqueda de que esas futuras madres produzcan leche adecuadamente, el periodo más crítico son esos días”, detalló.
En este proceso, el trabajo femenino es determinante. Un equipo de mujeres se encarga de cumplir estrictamente los protocolos de alimentación, manejo y sanidad, con el objetivo de que cada novilla salga del sistema en óptimas condiciones.
“Nosotros nos dedicamos específicamente en ese periodo con un equipo de trabajo femenino que se encarga de que se cumplan unos requisitos en alimentación manejo y planes sanitarios, para que esa novilla cuando salga a los 120 días, esté sanitariamente adecuada”, añadió.
Capacidad productiva
Terraleche trabaja con genética especializada, principalmente embriones girolando y terneras ¾ holstein, hijas de vacas propias. Actualmente, la ganadería ordeña 650 vacas con un promedio de 15 litros diarios y logra una reposición anual de cerca de 200 novillas, manteniendo de forma permanente 150 terneras bajo el modelo argentino.
“El periodo más crítico de una lechería es como se trabaja la reposición, nosotros trabajamos sobre eso con el modelo argentino que nos permite evaluar individualmente a cada ejemplar para tener un índice de producción importante”, expresó.
La infraestructura permite proyectar un crecimiento significativo. El sistema cuenta con ordeño giratorio de 60 puestos, pista de alimentación para 500 vacas y un esquema de estabulación tipo fristol, que prioriza el bienestar animal. La meta es clara. “La proyección de esta ganadería es llegar a ordeñar 1500 a 2000 vacas por la capacidad instalada que tiene el proyecto”.
El modelo fristol, basado en cubículos individuales de descanso, se complementa con una fuerte base agrícola propia. Esto reduce costos y mejora la rentabilidad. “La ventaja de este modelo es que es muy rentable pero es altamente dependiente de una agricultura. Mis costos de producción son menores que si estuviera dependiendo de un concentrado comercial. Aquí pastoreo, produzco silo, y el balance de mis vacas lo hacemos acá mismo”, señaló.
Leche A2A2
Además de su enfoque social y productivo, Terraleche se ha posicionado como un referente nacional en innovación lechera al obtener la certificación A2A2. Este logro, alcanzado junto a la empresa Fair Food de Brasil, confirma que su leche contiene exclusivamente beta-caseína A2, una proteína asociada con una mejor digestibilidad.
Este avance es resultado de años de selección genética y manejo riguroso del hato, consolidando a Terraleche como una ganadería pionera en Colombia. Su experiencia demuestra que es posible combinar bienestar animal, liderazgo femenino y eficiencia productiva en un mismo modelo, marcando un nuevo rumbo para la lechería nacional.



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