El Programa del Toro Colombiano, liderado por Asonormando, ha desarrollado reproductores nacionales evaluados con los mismos estándares de Francia. La iniciativa permitió mantener el mejoramiento genético pese al cierre de importaciones por restricciones sanitarias y hoy fortalece la autonomía de la ganadería colombiana.
Durante décadas, el mejoramiento genético de la raza Normando en Colombia dependió, en gran medida, de la importación de semen y reproductores franceses.
Hoy ese panorama empieza a cambiar gracias al Programa del Toro Colombiano, una estrategia desarrollada por Asonormando que ya produce toros nacidos en el país con genética de alto nivel, evaluados mediante pruebas genómicas en Francia y capaces de competir con los mejores reproductores europeos.
Más que un programa de selección, la iniciativa se ha convertido en un respaldo para la sostenibilidad genética de la raza, especialmente después de que las restricciones sanitarias impidieran el ingreso de nuevo material genético desde Francia por la presencia de dermatosis nodular bovina.
Más de 15 años de genética nacional
El gerente de Asonormando, Jorge Ruiz, explicó que el proyecto comenzó en 2009 con el propósito de desarrollar reproductores propios, adaptados a las condiciones productivas del país, sin renunciar a los más altos estándares internacionales.
“Desde el año 2009 comenzamos con el Programa del Toro Colombiano, que ha sido muy importante. Hoy tenemos más de 200 muestras enviadas a Francia y solamente hemos trabajado comercialmente con 21 toros, porque hemos sido muy estrictos en la selección”, afirmó.
Esa rigurosidad ha permitido que Colombia avance al mismo nivel que Francia en los procesos de evaluación genética de la raza.
Solo los mejores llegan
El proceso comienza con la identificación de vacas élite pertenecientes a cerca de 40 ganaderías vinculadas al programa.
Las hembras deben cumplir exigentes requisitos: contar con al menos dos generaciones de toros franceses, obtener una calificación superior a 75 puntos, presentar excelentes características de ubre y registrar un índice genético nacional para producción de leche superior a 350.
A partir de esa selección, los técnicos de Asonormando realizan apareamientos con reproductores franceses elegidos para potenciar fortalezas y corregir debilidades genéticas.
Cuando nace un macho, este ingresa al Programa del Toro Colombiano como candidato a convertirse en un futuro reproductor.
Genómica decide cuáles continúan
Al nacer, cada ternero es sometido a una prueba genómica mediante una muestra de cartílago enviada a Francia.
En aproximadamente tres meses, los especialistas obtienen un perfil genético con una confiabilidad cercana al 60 %, que permite predecir el desempeño futuro del animal en aspectos como producción de leche, fertilidad, facilidad de parto, salud de la ubre, conformación, musculatura y estructura corporal.
Solo aquellos ejemplares que cumplen los objetivos de la raza continúan el proceso hasta ingresar, alrededor del primer año de vida, a una central de inseminación donde comienza la producción de semen.
Inicialmente se congelan cerca de 3.000 dosis por reproductor, que posteriormente son comercializadas por la asociación.
“El ganadero tiene la tranquilidad de adquirir un toro con prueba genómica y completamente libre de enfermedades, lo que genera mucha confianza para hacer mejoramiento genético en las fincas”, destacó Ruiz.
Programa no frenar progreso de la raza
La utilidad del Programa del Toro Colombiano quedó demostrada durante el último año, cuando la aparición de la dermatosis nodular bovina en Francia obligó a restringir temporalmente el ingreso de nuevo material genético al país.
Mientras otras razas enfrentaban dificultades para importar reproductores, Asonormando pudo continuar ofreciendo genética nacional sin interrumpir los programas de mejoramiento.
“Ha sido un puente muy importante. Si no tuviéramos el Programa del Toro Colombiano habríamos quedado sin material genético y la raza no podría seguir avanzando”, aseguró el gerente.
Reconocimiento internacional
Después de más de una década de trabajo, los resultados ya son visibles.
Según Ruiz, los toros desarrollados en Colombia son evaluados bajo los mismos criterios utilizados en Francia y compiten con animales nacidos ese mismo año en el país europeo.
“Después de tantos años vemos toros colombianos que pueden competir tranquilamente dentro de un portafolio de genética de gama media alta en Francia. Eso demuestra que el trabajo se está haciendo bien.”
Para Asonormando, el Programa del Toro Colombiano representa mucho más que la producción de semen nacional. Es una estrategia para fortalecer la competitividad de los ganaderos, reducir la dependencia de genética importada y garantizar que la raza Normando continúe evolucionando con una base genética desarrollada en Colombia y adaptada a las condiciones del país.



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