Genética y Mejoramiento Animal (GMA) de la Universidad de São Paulo aterriza en el país con el apoyo de Uniagraria para llevarles algo que muchos ya tienen, pero no aprovechan: sus propios datos. Ofrece evaluaciones genéticas que se traducen en decisiones rentables y hatos más productivos.
La genética dejó de ser una herramienta exclusiva para criadores de élite. Hoy, gracias al Programa de Genética y Mejoramiento Animal (GMA) de la Universidad de São Paulo, productores comerciales de diferentes países de América Latina utilizando información genética y genómica para aumentar la productividad y la rentabilidad de sus hatos.
La iniciativa, que ya reúne a más de 100 criadores en ocho países, busca fortalecer su presencia en Colombia mediante una alianza con la Fundación Universitaria Agraria de Colombia (Uniagraria), que servirá como puente entre los productores nacionales y el programa brasileño.
Fernando Baldi, profesor de la Universidad de São Paulo y coordinador del GMA, reveló los orígenes de esta estrategia que busca acercar el conocimiento científico a las necesidades reales del campo.
El programa tiene su sede en el campus de Pirassununga, a unos 200 kilómetros de la ciudad de São Paulo, y surge de una trayectoria de más de tres décadas de investigación en mejoramiento genético animal liderada por reconocidos académicos brasileños.
“GMA nace dentro del laboratorio GMAB, un laboratorio liderado por los profesores José Bento Ferraz y Joanil Pereira Eder, que llevan una larga trayectoria en el área de evaluaciones genéticas de razas cebuinas. El propósito es lograr ese vínculo entre la universidad y el sector productivo, o sea, una de las funciones que tenemos como profesores universitarios es la transferencia de tecnología y este programa, básicamente, busca atender ese objetivo”, relató.
Sin embargo, lo más novedoso del programa es que no está diseñado exclusivamente para cabañas o criadores que venden genética, sino principalmente para hatos comerciales, que son los que mayor impacto pueden obtener de la herramienta.
"Lo que hoy es posible es democratizar esa tecnología también para productores comerciales. En un sistema de cría, mejorando el perfil genético de las vacas, se puede aumentar el resultado en rentabilidad en hasta 70 u 80 dólares por animal destetado", afirmó.
El impacto se traduce en cifras concretas: una vaca con mayor potencial genético puede destetar terneros hasta 30 kilos más pesados por año. Multiplicado por el tamaño del hato y el ciclo productivo, la diferencia es significativa frente a la inversión que representa participar en el programa.
Para realidad latinoamericana
Actualmente, el GMA cuenta con productores asociados en Brasil, México, Guatemala, Honduras, Venezuela, Colombia, Bolivia y Paraguay, principalmente en sistemas ganaderos de clima tropical.
Baldi señaló que otra de las fortalezas de la iniciativa es que no se limita a las razas puras, sino que también trabaja con cruzamientos, muy comunes en los sistemas productivos de América Latina.
“Tenemos la posibilidad de realizar evaluaciones genéticas en animales cruzados, que es muy común en los trópicos, cruzamientos entre razas taurinas y cebuinas, tanto para producción de carne como para producción de leche. Entonces tenemos un alcance no solamente aquí en Brasil, pero principalmente en todas las Américas”, aclaró el experto.
El funcionamiento es directo. Los ganaderos envían al GMA sus datos de genealogía, fechas de nacimiento, registros de peso y control reproductivo, y el programa les devuelve las Diferencias Esperadas en la Progenie (DEP) que les permiten decidir qué animales reproducir dentro del hato y cuáles comercializar.
Adicionalmente, el equipo realiza reuniones periódicas con criadores y técnicos para orientar la interpretación y aplicación de esos resultados en cada sistema productivo.
Enlace de la Uniagraria
La Fundación Universitaria Agraria actúa como puente entre el programa brasileño y los productores nacionales, a través del profesor Daniel Cardona. Ya hay cinco criadores de la región Caribe vinculados, pero la convocatoria está abierta para productores del Magdalena Medio, los Llanos Orientales y cualquier zona de trópico bajo donde se trabaje con razas cebuinas o cruzamientos.
"En Colombia tenemos dificultades muchas veces para que los productores puedan acceder a evaluaciones genéticas en las cuales puedan participar. Vemos una oportunidad importante para traerlos a este programa que ya tiene varios productores agremiados en Latinoamérica", indicó.
Cardona resaltó, además, que la mayoría de los ganaderos organizados ya cuenta con la información necesaria para ingresar sin necesidad de grandes cambios en su operación.
"Mucha de esa información ya los productores la tienen. Muchos usan software para el registro de sus datos en finca y a veces esa información no se usa tanto, no se le saca todo el provecho que se podría", añadió.
Los requisitos de vinculación son: registro de genealogía con fechas de nacimiento, control de pesadas, identificación individual de los animales, balanza y corrales. Con eso es suficiente para participar en las evaluaciones genéticas y recibir recomendaciones ajustadas al sistema de producción de cada finca, ya sea extensivo, semi-intensivo o de doble propósito.
Los productores colombianos interesados pueden contactar a Daniel Cardona en el correo [email protected] o acceder directamente al programa a través del perfil de Instagram del GMA.



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