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Transformar estiércol en energía, el proyecto universitario que impulsa la sostenibilidad ganadera

Angie Barbosa 28 de Julio 2025
Transformar estiércol de la ganadería en energíaFoto: contextoganadero.comLa iniciativa está liderada por el profesor Iván Cabeza, director del grupo de Energía, Materiales y Ambiente.

El grupo de investigación Energía, Materiales y Ambiente de la Universidad de La Sabana trabaja con residuos pecuarios como las heces de los animales y el lactosuero para producir energía y fertilizantes, reduciendo costos y emisiones, e impulsando la economía circular en el campo colombiano.


Un grupo de investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Sabana está desarrollando una innovadora iniciativa que busca convertir los residuos ganaderos en una fuente de energía renovable.

Liderado por el profesor Iván Cabeza, director del grupo de Energía, Materiales y Ambiente, el proyecto propone una solución concreta a uno de los mayores retos ambientales del sector pecuario: el manejo del estiércol. (Lea en CONtexto ganadero: Industrialización del estiércol, una nueva fuente de beneficios e ingresos para los ganaderos)

Según explicó Cabeza, el equipo trabaja con diferentes tipos de biomasa residual, como heces y lactosuero, este último proveniente de explotaciones que producen quesos. Al mezclar ambos residuos, analizan su rendimiento para generar biogás y otros productos útiles.

"Primero, en lugar de disponerlo, eliminamos el impacto ambiental de ese residuo. Segundo, generamos un vector energético que puede ser usado en el proceso productivo, como esterilizaciones, o en las viviendas de los empleados o en la casa de la explotación ganadera", señaló Cabeza.


Beneficios económicos


El proceso también genera digestato, un subproducto con alto contenido de nutrientes que puede utilizarse como fertilizante orgánico, lo cual permite reducir hasta en un 50 % el uso de urea en los pastos. Esto no solo baja los costos operativos, sino que también disminuye la huella ambiental de la actividad ganadera.

"Ese fertilizante puede usarse en los pastos, reduciendo hasta en un 50 % la aplicación de urea, lo que disminuye los costos de operación de la explotación", explicó el director del grupo. Así, el proyecto promueve prácticas alineadas con la economía circular y contribuye al cumplimiento de requisitos para obtener el sello ambiental, una distinción cada vez más valorada en el mercado.


Puente entre academia y campo


La iniciativa no solo ofrece beneficios técnicos, sino también la posibilidad de establecer alianzas estratégicas entre universidades, empresas ganaderas y entidades del gobierno. Desde el grupo de investigación, se brinda apoyo a empresas interesadas en participar en proyectos conjuntos, con posibilidad de acceder a incentivos tributarios a través del Ministerio de Ciencias.

"La idea es acercarnos desde la academia al sector, porque muchas veces trabajamos por separado. Hoy podemos articularnos fácilmente: el sector gobierno, el empresarial y el académico pueden trabajar alineados en actividades que beneficien a los tres grupos", dijo Cabeza.

La implementación requiere primero conocer la cantidad y tipo de residuos que genera una explotación, así como establecer un método práctico para recolectarlos. Posteriormente, los investigadores caracterizan esos residuos y calculan cuánta energía puede producirse.

"Si nos entregas una cantidad de residuo, te decimos: se producen entre 10 ml y 200 ml de metano por cada gramo de residuo. Luego evaluamos si económicamente vale la pena o no, porque hacer cosas por hacer no tiene sentido", comentó Cabeza, quien subrayó la importancia de que el proceso sea rentable y funcional para los productores.


Abrirse a la innovación


Si bien reconoce que en la ganadería extensiva es difícil recolectar estiércol por temas logísticos, en sectores como el lechero, donde hay zonas de ordeño, la recolección es más viable. Cabeza hace un llamado a los ganaderos para que se animen a explorar estas soluciones sostenibles.

"Que no le tengan miedo a la academia. A veces parece difícil trabajar con nosotros, pero estamos muy abiertos a colaborar, apoyar y ejecutar buenas prácticas con los ganaderos", afirmó. También destacó que instituciones como Fedegán y Fundagán pueden brindar respaldo a quienes deseen optar por prácticas sostenibles y sellos ambientales.


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