Se divulgaron detalles inéditos de la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín, donde ambos líderes coincidieron en mantener abierto el estrecho de Ormuz, reforzar la cooperación económica y evitar una escalada internacional por Taiwán e Irán. La cumbre también contó con la participación de grandes empresarios tecnológicos estadounidenses.
La Casa Blanca reveló detalles de la reunión sostenida en Pekín entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jinping, en medio de uno de los momentos más delicados de la relación entre ambas potencias.
El encuentro, que se prolongó poco más de dos horas, estuvo marcado por temas sensibles como la guerra en Oriente Medio, las tensiones comerciales, Taiwán, la crisis energética y la cooperación tecnológica.
En un comunicado oficial, la administración estadounidense calificó la reunión como “fructífera” y aseguró que ambas partes dialogaron sobre mecanismos para fortalecer la cooperación económica y ampliar el acceso al mercado chino para las empresas estadounidenses.
La visita de Trump representa, además, el primer viaje de un presidente estadounidense a China en casi una década, en un contexto de fuertes disputas entre Washington y Pekín por aranceles, restricciones tecnológicas y competencia geopolítica.
El estrecho de Ormuz, entre puntos centrales
Uno de los temas más delicados abordados durante la cumbre fue la situación en el estrecho de Ormuz, corredor estratégico por donde circula una parte importante del petróleo y gas del mundo.
La Casa Blanca aseguró que tanto Trump como Xi Jinping coincidieron en que esa ruta marítima “debe permanecer abierta para garantizar el libre flujo de energía”, en momentos en que la región enfrenta una creciente escalada militar por los enfrentamientos entre Irán, Israel y Estados Unidos.
Según el comunicado estadounidense, el mandatario asíatico expresó su rechazo a cualquier intento de militarizar el estrecho o imponer cobros por su utilización. Además, Xi Jinping habría manifestado interés en incrementar la compra de petróleo estadounidense con el objetivo de reducir la dependencia energética china de esa zona estratégica.
Washington también sostuvo que ambos líderes coincidieron en que Irán “jamás podrá poseer armas nucleares”, un mensaje que llega en medio del deterioro de la seguridad regional y de los temores por una expansión del conflicto en Oriente Medio.
Empresarios en la visita
La reunión no solo tuvo un componente político y diplomático. La Casa Blanca confirmó que importantes empresarios estadounidenses participaron en parte de la agenda oficial en Pekín.
Entre los asistentes estuvieron Elon Musk, director de Tesla; Jensen Huang, de Nvidia; y Tim Cook, máximo ejecutivo de Apple.
La presencia de estos líderes empresariales reflejó el interés de Washington por avanzar en acuerdos económicos relacionados con tecnología, agricultura, aviación e inversiones industriales.
De acuerdo con el comunicado oficial, ambos gobiernos también discutieron mecanismos para incrementar las compras chinas de productos agrícolas estadounidenses y reforzar la cooperación contra el tráfico de precursores químicos utilizados para fabricar fentanilo.
China advierte sobre Taiwán
Aunque el tono general del encuentro fue amistoso, Xi Jinping lanzó una seria advertencia sobre Taiwán, asunto que calificó como “el tema más importante” en la relación bilateral entre China y Estados Unidos.
Durante la apertura de la reunión en el Gran Salón del Pueblo, ubicado en la plaza Tiananmén de Pekín, el mandatario chino advirtió que un manejo incorrecto de esa situación podría generar un choque directo entre ambas naciones.
“Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto”, afirmó Xi Jinping, según declaraciones divulgadas por medios estatales chinos.
El líder asiático insistió en que la confrontación perjudicaría a ambas economías y reiteró la necesidad de mantener una relación basada en la cooperación y el beneficio mutuo.
Trump elogia a Xi Jinping
Por su parte, Trump adoptó un tono conciliador durante el encuentro y elogió públicamente al mandatario chino, a quien calificó como un “gran líder” y un “amigo”.
El presidente republicano aseguró que la relación entre Estados Unidos y China “será mejor que nunca” y afirmó que ambas potencias tendrán “un futuro fantástico juntas”.
Desde la delegación china también se destacó la importancia de mantener abiertas las vías de diálogo en un momento de alta tensión internacional.
Xi Jinping sostuvo igualmente un encuentro con empresarios estadounidenses, donde aseguró que China continuará abriendo sus puertas al mundo y prometió mejores oportunidades para las compañías extranjeras en el mercado asiático.
La cumbre entre ambos líderes deja señales de distensión en algunos frentes económicos y energéticos, aunque las diferencias sobre Taiwán, tecnología y seguridad global siguen marcando la relación entre las dos mayores potencias del planeta.



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