La dimisión de Piero Corvetto se produce tras fallas en la distribución de material electoral y denuncias de extravío de votos, en pleno conteo y a semanas de la segunda vuelta presidencial. El candidato ultraconservador Rafael López Aliaga solicitó nulidad de los comicios y planteó la realización de elecciones complementarias.
El jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, Piero Corvetto, presentó su renuncia este martes en medio de una creciente controversia por irregularidades registradas durante la primera vuelta presidencial del pasado 12 de abril.
La decisión fue comunicada a la presidenta de la Junta Nacional de Justicia, María Teresa Cabrera, y aceptada por unanimidad minutos después por el pleno de la entidad, que notificó a los organismos del sistema electoral.
Corvetto, quien ocupaba el cargo desde 2020, argumentó que su dimisión es “necesaria e impostergable” para garantizar que la segunda vuelta, programada para el 7 de junio, se desarrolle en un ambiente de mayor confianza ciudadana.
Fallas logísticas y retrasos
La crisis se desató por problemas en la distribución del material electoral, especialmente en Lima, donde numerosos centros de votación abrieron con retrasos de hasta cinco horas.
La situación fue aún más crítica en trece puntos que no pudieron operar el día de la elección, obligando a las autoridades a extender la jornada hasta el día siguiente para permitir que más de 52.000 ciudadanos ejercieran su derecho al voto, una medida inédita en el país.
A esto se sumó el extravío de cajas con votos ya emitidos, algunas de las cuales aparecieron posteriormente en programas de televisión, alimentando la desconfianza y las críticas desde distintos sectores políticos.
Reacciones políticas y tensión electoral
Las irregularidades generaron fuertes cuestionamientos al proceso. El candidato ultraconservador Rafael López Aliaga solicitó la nulidad de los comicios y planteó la realización de elecciones complementarias.
Además, lanzó duras acusaciones contra Corvetto, a quien calificó de “criminal” y exigió su captura.
López Aliaga disputa estrechamente el pase a segunda vuelta con el candidato de izquierda Roberto Sánchez, mientras que la derechista Keiko Fujimori lideró la votación con el 17 % de los votos válidos.
Intento por recuperar la confianza
En su carta, Corvetto manifestó su disposición a colaborar con las investigaciones en curso y expresó su esperanza de que su salida contribuya a restablecer la credibilidad en el sistema electoral.
Su renuncia se produce en un momento clave, con el escrutinio aún en marcha y a pocas semanas de la segunda vuelta presidencial, lo que añade incertidumbre a un proceso ya marcado por tensiones políticas y cuestionamientos institucionales.
El reto ahora para las autoridades peruanas será garantizar la transparencia y normalidad del proceso electoral en su fase definitiva.



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