Un programa financiero impulsado por el Gobierno permitirá movilizar hasta $2 billones para productores rurales de ocho departamentos afectados por el clima. Incentivos, seguros y garantías buscan acelerar la recuperación productiva y evitar que miles de familias pierdan su capacidad de producir alimentos.
A partir del 7 de abril entrará en marcha una estrategia financiera del Gobierno nacional destinada a apoyar a productores rurales afectados por la emergencia climática en varias regiones del país. (Lea en CONtexto ganadero: Gobierno activa salvavidas financiero en Córdoba)
La iniciativa, aprobada por la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario (CNCA), permitirá movilizar hasta $2 billones en créditos de redescuento, acompañados por más de $153.000 millones en subsidios e incentivos y otros $80.000 millones en garantías especiales.
El programa busca que campesinos, asociaciones rurales y organizaciones productivas puedan recuperar cultivos, reponer maquinaria o infraestructura perdida y retomar sus actividades productivas. Las medidas se aplicarán en Córdoba, Sucre, Antioquia, La Guajira, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó, departamentos que han sufrido impactos significativos por eventos climáticos extremos.
La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, señaló que esta estrategia forma parte de una respuesta integral del Gobierno frente a la crisis que viven muchas familias rurales.
“El restablecimiento productivo de las familias rurales afectadas por la emergencia climática es una prioridad del Gobierno del presidente Gustavo Petro. Este programa hace parte de la Revolución por la Vida: garantizar que campesinos, campesinas y productores cuenten con financiamiento, seguros y asistencia para recuperar sus cultivos y su capacidad productiva. Proteger el trabajo del campo es también proteger la seguridad alimentaria y la dignidad de quienes producen los alimentos del país”, indicó.
Tasas bajas para pequeños productores
Uno de los elementos más relevantes del programa es el nivel de subsidio a las tasas de interés, pues en algunos casos, los créditos podrían quedar prácticamente a tasa cero, lo que busca facilitar el acceso al financiamiento para productores que, tras la emergencia climática, han visto reducida su capacidad económica.
Para pequeños productores se contempla un subsidio de hasta 16 puntos porcentuales sobre la tasa de interés. Esto permitiría que créditos destinados a siembra, compra de insumos o reposición de activos tengan tasas cercanas al 0,3 % efectivo anual.
Además del alivio en intereses, el esquema incluye garantías de hasta el 90 % del valor del crédito y subsidios que cubren hasta el 80 % del costo de seguros agropecuarios y asistencia técnica. Con estas medidas se pretende reducir las barreras que tradicionalmente enfrentan los productores para acceder al sistema financiero.
El programa también contempla líneas específicas para asociaciones rurales, que podrán financiar proyectos colectivos relacionados con producción, transformación o comercialización. En estos casos, las tasas podrían situarse alrededor del 0,4 % anual, además de recibir incentivos de recuperación productiva que cubren hasta el 20 % del valor del crédito.
Infraestructura y diversificación
La estrategia financiera no se limita al acceso a crédito para siembras o capital de trabajo, pues también incluye líneas orientadas a fortalecer infraestructura productiva en los territorios.
Las entidades territoriales podrán financiar proyectos de riego, drenaje, control de inundaciones o centros de acopio, así como infraestructura para almacenamiento y cadenas de frío. Estas inversiones son consideradas claves para reducir pérdidas y mejorar la comercialización de productos agropecuarios.
Otro componente está dirigido a las microfinanzas rurales, que buscan apoyar la diversificación de ingresos en el campo. En esta línea se financiarán actividades complementarias a la producción agropecuaria, con subsidios a la tasa de interés de hasta 28 puntos porcentuales y créditos que podrían quedar entre 3 % y 5 % anual.
Garantías
El programa será ejecutado por el Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro) a través del Banco Agrario y otros intermediarios financieros autorizados.
Para facilitar el acceso al crédito, el Gobierno creó una cuenta especial dentro del Fondo Agropecuario de Garantías (FAG) con recursos de hasta $80.000 millones.
Este respaldo permitirá que pequeños productores, asociaciones y usuarios de microfinanzas accedan a garantías sin pagar comisión, una de las principales barreras históricas para el financiamiento rural. (Lea en CONtexto ganadero: Ganaderos de Córdoba claman por acciones inmediatas tras devastadora ola invernal)
Según explicó Jimena Ruiz, presidenta encargada de Finagro, el objetivo es ofrecer una herramienta financiera integral que combine crédito, subsidios y gestión del riesgo. De esta forma se busca que los productores puedan recuperarse más rápido y enfrentar mejor futuros eventos climáticos.
La vigencia inicial del programa será de 10 meses, aunque podría ampliarse si persisten las condiciones de emergencia. Durante ese periodo se espera que miles de productores logren restablecer su actividad económica.
Más allá del apoyo directo al productor, el Gobierno considera que la medida también tiene implicaciones para la seguridad alimentaria del país. Si las familias rurales no logran recuperarse tras los eventos climáticos, la reducción en la producción podría afectar la oferta de alimentos y los precios en los mercados.
Por ello, el programa busca evitar la descapitalización del campo y garantizar que quienes producen alimentos puedan volver a sembrar, criar ganado o reactivar sus proyectos productivos en el menor tiempo posible.
#ElCampoNoEstaSolo | El Gobierno Nacional lanzó el Programa Especial de Crédito para el Restablecimiento Productivo, que movilizará hasta $2 billones en financiamiento para productores afectados por la ola invernal.#AbrimosHilo 🧵 pic.twitter.com/NPhQhvqhsZ
— FINAGRO (@Finagro) March 11, 2026



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