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Más allá del Ministerio de Agricultura: seis carteras serán determinantes para el futuro del campo

Neife Castro 19 de Julio 2026
6 ministeriosFoto: Banco de imagenes MagnificMás allá de los anuncios del nuevo Ministerio de Agricultura, el verdadero reto del próximo Gobierno será convertir el desarrollo rural en una política de Estado.

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La competitividad del sector agropecuario dependerá de un trabajo articulado entre Agricultura, Transporte, Minas y Energía, Comercio, Ambiente y Defensa. Infraestructura, seguridad, energía, sostenibilidad y apertura de mercados serán decisivos para saldar una deuda histórica con los productores rurales.

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Aunque el Ministerio de Agricultura liderará la política agropecuaria del nuevo Gobierno, el futuro del campo colombiano dependerá de una coordinación mucho más amplia.

El desarrollo rural exige decisiones que involucran a varios sectores del Estado y que impactan directamente la productividad, la competitividad y la calidad de vida de quienes producen alimentos en el país.

Durante los próximos cuatro años, ministerios como Transporte, Minas y Energía, Comercio, Ambiente y Defensa tendrán un papel determinante para responder a desafíos históricos relacionados con infraestructura, seguridad, acceso a mercados, sostenibilidad y reducción de los costos de producción.


Un trabajo conjunto


Cada una de estas carteras tendrá responsabilidades específicas.

Agricultura deberá fortalecer el acceso al crédito, el desarrollo rural, la sanidad animal y vegetal, los distritos de riego y las estrategias de adaptación al cambio climático.

Por su parte, Transporte tendrá el reto de mejorar la red de vías terciarias y la logística que permita reducir los costos para movilizar la producción desde las fincas hasta los centros de consumo y los puertos.

Minas y Energía, por su parte, deberá ampliar la cobertura de electrificación rural y promover soluciones energéticas que disminuyan los costos operativos del sector agropecuario, mientras que Comercio tendrá la responsabilidad de consolidar la apertura de nuevos mercados y fortalecer las exportaciones de productos agropecuarios.

A estas tareas se suman Ambiente, encargado de impulsar modelos productivos sostenibles, y Defensa, cuya misión será recuperar las condiciones de seguridad en las zonas rurales.


Visión integral


Para Alfredo De la Ossa, vicepresidente de la Junta Directiva de Fedegán, el principal desafío no radica únicamente en coordinar estas carteras, sino en lograr que todo el Gobierno Nacional actúe bajo una visión compartida del desarrollo rural.

“Más que una articulación al interior de esos ministerios, tiene que haber una articulación en todo el Gobierno nacional”, afirmó.

El dirigente recordó que el campo colombiano ha soportado durante décadas las consecuencias del conflicto armado, el abandono institucional y la insuficiente inversión pública.

“La deuda de Colombia con el campo es histórica y ojalá este Gobierno y sus ministros ayuden a resolverla”, sostuvo.

A su juicio, esa articulación debe traducirse en soluciones concretas para problemas que afectan diariamente la actividad productiva, entre ellos el deterioro de las vías terciarias, la inseguridad, la limitada cobertura energética en zonas apartadas, la falta de conectividad, la formalización de la propiedad rural y las dificultades para acceder a mano de obra.


Tres prioridades


Durante la entrevista concedida a CONtexto Ganadero, De la Ossa resumió las prioridades del nuevo Gobierno para el sector en tres grandes ejes: recuperar la seguridad rural, aumentar la inversión productiva y consolidar una producción ambientalmente sostenible.

En materia de seguridad, consideró indispensable fortalecer la presencia de la Fuerza Pública para combatir delitos como el abigeato, la extorsión y la acción de grupos armados ilegales que continúan afectando a los productores.

En cuanto a la inversión, insistió en que el acceso a herramientas financieras resulta fundamental para modernizar las explotaciones agropecuarias y elevar su competitividad.

“Más que regalar dinero, cuando al empresario agropecuario se le dan las herramientas financieras para contar con el capital para gestionar su empresa, Colombia le va a dar un vuelco al campo”, aseguró.

Respecto al componente ambiental, señaló que debe convertirse en uno de los pilares de la política agropecuaria del nuevo Gobierno.

“La ganadería tiene que dejar de ser extractiva para convertirse en sostenible”, expresó, al destacar la importancia de impulsar sistemas silvopastoriles y otras tecnologías que permitan aumentar la productividad, mejorar la eficiencia y reducir el impacto del cambio climático.


Una tarea nacional


Más allá de los anuncios del nuevo Ministerio de Agricultura, el verdadero reto del próximo Gobierno será convertir el desarrollo rural en una política de Estado.

La articulación entre las distintas carteras será determinante para que el campo colombiano deje atrás rezagos históricos y cuente con mejores condiciones de infraestructura, seguridad, sostenibilidad y acceso a mercados, elementos indispensables para elevar la competitividad de uno de los sectores más estratégicos de la economía nacional.

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