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El calor extremo golpea al ganado colombiano mientras el Gobierno sigue reaccionando tarde

Angie Barbosa 13 de Mayo 2026
defaultFoto: ContextoEl calor extremo favorece la proliferación de parásitos, incrementa los cuadros de deshidratación y deteriora la calidad de las pasturas

Las altas temperaturas registradas en Colombia durante la primera semana de mayo de 2026 encendieron las alarmas en el sector ganadero. Ciudades como Valledupar alcanzaron los 38 °C, Barrancabermeja llegó a 36,4 °C y municipios de La Guajira, Cesar y Magdalena registraron anomalías térmicas por encima de los promedios históricos.



El campo colombiano volvió a quedar expuesto ante una realidad que desde hace años viene advirtiéndose, pero que sigue sin una respuesta estructural del Estado. Durante la primera semana de mayo de 2026, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) reportó temperaturas “más cálidas de lo habitual” en varias regiones del país, con registros que incluso superaron máximos históricos en departamentos ganaderos del Caribe, la Orinoquía y zonas del Magdalena Medio.

Ciudades como Valledupar alcanzaron los 38 °C, Barrancabermeja llegó a 36,4 °C y municipios de La Guajira, Cesar y Magdalena registraron anomalías térmicas por encima de los promedios históricos. El Ideam también alertó sobre un aumento acelerado de incendios de cobertura vegetal y una reducción de lluvias en amplias zonas productivas.

Para el sector pecuario, el panorama es crítico. El incremento sostenido de las temperaturas está afectando directamente el bienestar animal y la productividad de miles de hatos en el país.


Efectos


El médico veterinario y especialista en producción bovina, Carlos Andrés Rojas, explicó que el principal problema es el llamado estrés térmico, una condición que altera el metabolismo y la capacidad fisiológica del ganado.

“El animal empieza a gastar más energía intentando disipar calor que produciendo leche o ganando peso. En condiciones extremas disminuye el consumo de alimento, aumenta la frecuencia respiratoria y aparecen fallas reproductivas. Lo preocupante es que esto ya no ocurre de manera excepcional sino repetitiva”, aseguró.

El experto señaló que las vacas lecheras son de las más afectadas porque su metabolismo genera más calor corporal. Según indicó, en varias regiones ya se reportan caídas productivas superiores al 15 % durante jornadas prolongadas de altas temperaturas.

Además del impacto económico, también existe un problema sanitario. El calor extremo favorece la proliferación de parásitos, incrementa los cuadros de deshidratación y deteriora la calidad de las pasturas. En muchas fincas, especialmente las pequeñas, los reservorios de agua empiezan a disminuir antes de mitad de año.

Rojas cuestionó la falta de preparación institucional frente al fenómeno climático. “En Colombia seguimos reaccionando cuando el problema ya explotó. No existe una política seria y permanente para adaptación ganadera al cambio climático. Se anuncian ayudas temporales, pero no hay inversión suficiente en sistemas silvopastoriles, reservorios de agua ni asistencia técnica real para los productores”, dijo.


Protección


Aunque el panorama es complejo, existen medidas que pueden reducir el impacto del calor sobre el ganado. Los especialistas coinciden en que la sombra natural sigue siendo una de las herramientas más efectivas y económicas.

Implementar árboles en los potreros, establecer sistemas silvopastoriles y garantizar acceso constante a agua limpia ayuda a disminuir la temperatura corporal de los animales. También se recomienda modificar horarios de pastoreo y manejo, evitando movilizaciones durante las horas más calientes del día.

“El problema es que muchos ganaderos quieren adaptarse, pero no encuentran apoyo financiero ni acompañamiento técnico. La crisis climática dejó de ser un discurso ambiental y se convirtió en un problema económico para el productor”, señaló el veterinario.

En departamentos como Cesar, Magdalena y Córdoba, productores ya reportan pérdidas por menor ganancia de peso y reducción en la fertilidad de los animales. La preocupación crece porque los modelos climáticos apuntan a que las condiciones cálidas podrían mantenerse durante las próximas semanas.


Reclamos


Desde distintos sectores ganaderos también cuestionan que el Gobierno siga enfocando gran parte de la discusión climática en discursos políticos mientras las regiones productivas enfrentan problemas concretos sin soluciones inmediatas.

El Ideam advirtió que las lluvias estarían por debajo de los promedios normales en buena parte de las regiones Andina, Caribe y Pacífica durante mayo. Sin embargo, productores aseguran que las alertas no vienen acompañadas de planes efectivos de contingencia.

“La institucionalidad llega tarde. El productor termina resolviendo solo cómo conseguir agua, cómo alimentar el ganado y cómo evitar pérdidas. Mientras tanto, el país sigue sin una hoja de ruta clara para proteger la producción agropecuaria frente al calentamiento”, concluyó Rojas.


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