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Fuerza militar está en jaque por aumento de ataques con drones explosivos

Melanny Orozco 17 de Mayo 2026
defaultSegún Ospina, el combate contra estructuras ilegales siempre ha sido difícil porque los soldados buscan a enemigos que suelen estar escondidos y que conocen el terreno.

Los recientes hechos de violencia en Guaviare y Norte de Santander dejaron en evidencia que el país está en guerra con una amenaza más sofisticada contra soldados y policías. Para el general en retiro Carlos Ospina, el país enfrenta una etapa distinta del conflicto, marcada por tecnología criminal, desorden territorial y una estrategia estatal que, según advierte, no logra conectar el objetivo político con la realidad militar.


La preocupación ya no se limita al número de uniformados asesinados o heridos. El fondo del problema está en que las Farc y otros grupos ilegales parecen haber recuperado capacidad ofensiva, mientras crece la percepción de que los militares enfrentan una guerra más compleja, con nuevas amenazas tecnológicas y en medio de una política de “Paz Total” cada vez más cuestionada.

Para el general en retiro Carlos Alberto Ospina, excomandante del Ejército Nacional, el riesgo siempre ha sido parte de la profesión militar. Sin embargo, reconoce que la actual coyuntura tiene características especialmente delicadas por el uso de drones, explosivos y ataques sorpresivos contra unidades en operación o en descanso.

“En esta época ha aumentado nuevamente el riesgo. Los campos minados ya venían, pero ahora los drones ponen en peligro a patrullas, unidades y policías”, afirmó.

Según Ospina, el combate contra estructuras ilegales siempre ha sido difícil porque los soldados buscan a enemigos que suelen estar escondidos y que conocen el terreno. No obstante, la aparición de drones explosivos agrega un elemento táctico que obliga a replantear la forma en que opera la fuerza pública.

“Antes estaban los campos minados y los cilindros. Ahora, con los drones, se agrega un ingrediente supremamente peligroso para los soldados”, explicó.

El general compara este cambio con otros momentos históricos en los que la tecnología modificó el campo de batalla. Por eso insistió en que las Fuerzas Militares deben evolucionar en pensamiento, equipamiento y preparación para enfrentar una amenaza distinta a la de décadas pasadas. (Lea en CONtexto ganadero: Guaviare arde: ataque con explosivos deja cuatro militares muertos)


Desconexión con la Paz Total


Uno de los puntos más críticos del análisis de Ospina está en la política de “Paz Total”. Para el excomandante, el problema no es buscar la paz, sino hacerlo sin una estrategia coherente entre el nivel político y el militar.

“Las políticas tienen que ser consistentes. Si no hay consistencia, se produce esa sensación de vacío entre la parte política y la parte militar”, señaló.

A su juicio, el Gobierno intenta mostrar resultados en materia de paz, pero los medios utilizados no estarían dando respuesta a la realidad de los territorios. Esa desconexión, advierte, puede afectar la moral de los uniformados y la conducción estratégica de las operaciones. (Lea en CONtexto ganadero: Advierten riesgo terrorista antes de elecciones en Colombia)

El gobierno quiere mostrar que la paz total sí funciona, pero se está abriendo una brecha entre el nivel político y el nivel estratégico”, sostuvo.

Es por eso que Ospina manifestó que Colombia ya está viendo señales de retorno a escenarios graves de violencia, aunque bajo modalidades diferentes. Ya no se trata necesariamente de tomas guerrilleras de pueblos como en el pasado, sino de generar caos, desorden e influencia sobre el Estado.

“Yo creo que ya regresamos. Uno ve noticias de soldados muertos, ataques, destrucción, carreteras, retenes. Regresamos con otra modalidad, pero ese es el mismo nivel”, advirtió.

También expresó preocupación por el mensaje que estarían recibiendo los grupos armados: la idea de que pueden asesinar, secuestrar o ejercer control territorial y luego negociar sin consecuencias proporcionales.

Además, frente a los militares activos que hoy sienten frustración o temor, Ospina envió un mensaje de solidaridad, pero también de realismo. Recordó que la profesión militar siempre implica riesgo, pero insistió en que este debe enfrentarse con preparación, coordinación y tecnología adecuada.

“No se trata de acabar el riesgo. El riesgo siempre va a estar. Lo que toca es enfrentarlo bien equipados, preparados y enterados”, concluyó.


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