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Inundaciones empiezan a afectar el precio del ganado en Casanare

Luis Humberto Caballero 29 de Julio 2026
ganado en CasanareFoto: correodelsur.comGanaderos siguen de cerca la evolución de los precios y la disponibilidad de alimento para sus animales.

Mientras en Arauca los precios se mantienen estables, en Casanare ya se reporta caída debido a la escasez de alimento para los animales. Al tiempo, en Norte de Santander, principal destino del ganado llanero, el precio muestra una tendencia alcista. La disparidad mantiene la incertidumbre.



Aunque por ahora no existe una tendencia uniforme, la falta de alimento para el ganado y las dificultades de movilidad han puesto sobre la mesa la posibilidad de presiones sobre los precios del ganado.

Estas graves circunstancias unidas a las severas inundaciones registradas en Arauca y Casanare, comienzan a generar preocupación entre los productores por el comportamiento del mercado ganadero durante las próximas semanas.

Yonency Amaya, presidente del Comité de Ganaderos de Trinidad (Casanare) afirmó que el precio del ganado gordo en esta región ha caído aproximadamente $300 por kilo, pasando de $10.500 a $10.200.

Para el dirigente, la principal amenaza no está únicamente en el comportamiento actual de los precios, sino en la escasez de alimento que enfrentan miles de productores debido a la pérdida de pasturas provocada por las inundaciones.

La falta de comida para el ganado podría obligar a numerosos productores a vender animales antes de lo previsto para evitar pérdidas mayores lo que aumentaría la oferta en el mercado y generaría nuevas presiones a la baja sobre los precios.

"Existe preocupación porque lo primero que podrían comenzar a vender los productores sería el pie de cría, una situación que tendría consecuencias productivas en el mediano plazo", advirtió.


Estabilidad en Arauca


Por su parte en Arauca, los ganaderos reportan estabilidad en las cotizaciones. Según Rafael Sarmiento, reconocido productor y miembro de la Junta Directiva de Fedegán, la emergencia no ha provocado hasta el momento afectaciones en la comercialización de bovinos.

"Durante los primeros ocho días de la tragedia hubo incertidumbre entre los productores porque se pensó que la situación podía traducirse en una caída fuerte de los precios. Sin embargo, el mercado se mantuvo y actualmente las cotizaciones no han registrado variaciones significativas", aseguró.

Sarmiento destacó que, pese a las dificultades ocasionadas por la emergencia, el comercio ganadero continúa desarrollándose con relativa normalidad dentro del departamento. No obstante, reconoció que persisten problemas logísticos debido a los daños en la infraestructura vial.

Explicó que los animales que tradicionalmente se comercializan hacia Norte de Santander no están siendo movilizados por las dificultades de tránsito en esa dirección, situación que ha obligado a redireccionar los embarques hacia Bogotá mientras se recuperan las vías principales.

A pesar de ello, los productores araucanos mantienen la expectativa de que los precios continúen estables mientras avanzan las obras de recuperación de los puentes y de la conectividad regional.


Norte de Santander registra aumentos


El panorama es diferente en Norte de Santander, uno de los principales compradores de ganado procedente de los Llanos Orientales.

Según Andrés Hoyos Arenas, miembro de la Junta Directiva de Fedegán por ese departamento, la reducción en la oferta de animales provenientes de Arauca y Casanare ha generado una reacción alcista en el mercado.

"La situación de los Llanos ha impulsado los precios. El valor del ganado ha aumentado alrededor de $500 por kilo", indicó.

De acuerdo con el dirigente, algunos productores lograron comercializar recientemente toros de 490 kilogramos a precios de hasta $10.600 por kilo en planta de beneficio.

“Ello evidencia una mayor demanda frente a las restricciones en el suministro de animales”, recalcó.


Incertidumbre sobre el mercado


La diferencia entre la reducción reportada en Casanare, la estabilidad observada en Arauca y las alzas registradas en Norte de Santander, refleja la incertidumbre que atraviesa actualmente el sector.

Los ganaderos coinciden en que la variable que definirá el comportamiento futuro de los precios será la disponibilidad de alimento para los animales.

Coindicen en que si las inundaciones continúan, estas obligan a una mayor salida de ganado al mercado y podrían presentarse nuevas disminuciones en las cotizaciones, especialmente en las zonas más afectadas.

Por ahora, el sector permanece atento a la evolución de las lluvias, la recuperación de la infraestructura vial y las eventuales ayudas gubernamentales para atender la emergencia alimentaria que enfrentan numerosas explotaciones ganaderas en los Llanos Orientales.


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