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Lluvias incomunican veredas y colapsan vías en Cundinamarca

Melanny Orozco 13 de Mayo 2026
defaultLa emergencia evidencia un problema estructural que cada invierno vuelve a golpear al departamento: la fragilidad de la infraestructura vial rural frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos.

Crecientes súbitas, derrumbes y pérdidas de banca mantienen aisladas varias veredas y presionan la capacidad de respuesta institucional en el departamento. El deterioro vial amenaza el transporte de alimentos, encarece la movilidad campesina y aumenta la vulnerabilidad de cientos de familias en plena temporada invernal.


Las intensas precipitaciones registradas en las últimas horas en Cundinamarca dejaron nuevas emergencias en municipios rurales donde las carreteras terciarias comenzaron a ceder ante crecientes, deslizamientos y movimientos en masa.

En Medina, Villagómez y Chaguaní, la movilidad quedó seriamente afectada y las autoridades trabajan contrarreloj para evitar un colapso mayor de corredores estratégicos para comunidades campesinas y productores agropecuarios.

La situación más delicada se concentra en la vía Medina – San Pedro de Jagua, en la vereda Choapal, donde una creciente provocó pérdida parcial de banca y dejó incomunicadas las veredas Gazaduje, San Pedro de Jagua, Miralinda, Toquiza y San Miguel.

El impacto compromete el tránsito de habitantes y estudiantes y la salida de productos agrícolas y pecuarios hacia los centros de comercialización. (Lea en CONtexto ganadero: Masacre 49 en Colombia en 2026: lo que revela reciente ataque en Barrancabermeja)

La emergencia evidencia un problema estructural que cada invierno vuelve a golpear al departamento: la fragilidad de la infraestructura vial rural frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos.

Para cientos de familias ganaderas y agrícolas, el deterioro de las vías implica mayores costos de transporte, retrasos en abastecimiento y riesgo de pérdidas económicas por imposibilidad de movilizar leche, animales, insumos o alimentos.

En medio de la presión sobre las autoridades, la Gobernación de Cundinamarca sostiene que la reacción comenzó desde las primeras horas de la emergencia.

El gobernador Jorge Emilio Rey aseguró en su cuenta de X que el Instituto de Caminos y Construcciones de Cundinamarca (ICCU) ya desplegó maquinaria amarilla en distintos puntos críticos del corredor afectado para remover derrumbes y atender el colapso vial.


Emergencia extendida


Según el reporte oficial, en Medina operan actualmente volquetas, excavadoras sobre oruga, vibrocompactadores y retrocargadores para intentar recuperar la movilidad en sectores afectados por caída de material y daños sobre puentes y bancas viales.

“Desde el primer momento hacemos seguimiento a esta emergencia con el ICCU, que ya tiene maquinaria operando en distintos puntos del corredor”, manifestó el gobernador Rey al informar sobre las labores de atención en la zona oriental del departamento.

Pero Medina no es el único punto bajo presión, pues en Villagómez, un movimiento en masa de gran magnitud bloqueó el acceso en la vereda Buenavista, mientras que en Chaguaní continúa la afectación por pérdida de banca en la vereda El Rincón.

En ambos municipios persisten dificultades para la movilidad de familias campesinas que dependen diariamente de las vías rurales. (Lea en CONtexto ganadero: 45 masacres en 2026 devuelven a Colombia a los tiempos más violentos en su historia)

En varias zonas rurales de Cundinamarca, la producción agropecuaria depende de corredores terciarios que, en temporada de lluvias, suelen convertirse en puntos críticos por falta de estabilización y mantenimiento permanente.

Cuando una vía colapsa, los costos logísticos aumentan inmediatamente. Los transportadores deben tomar rutas más largas o suspender recorridos, mientras productores enfrentan retrasos en entregas de leche, carne, frutas y hortalizas.

De acuerdo con el balance departamental, en lo corrido de 2026 ya se han registrado 289 emergencias asociadas a lluvias en 15 provincias y 78 municipios de Cundinamarca. Los eventos más recurrentes corresponden a movimientos en masa, crecientes súbitas e inundaciones.


Monitoreo permanente


La Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca mantiene seguimiento sobre las zonas consideradas prioritarias. El director de la entidad, William Eduardo Rozo, afirmó que el departamento continúa en monitoreo constante y trabaja junto a alcaldías y organismos operativos para responder a las emergencias.

“El departamento mantiene monitoreo permanente en las zonas de mayor riesgo y prioriza la atención de las emergencias junto a las autoridades locales y organismos operativos”, indicó el funcionario.

Entre el 1 y el 12 de mayo, los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo reportaron 14 nuevos eventos relacionados principalmente con deslizamientos. La UAEGRD también reiteró el llamado a evitar conductas peligrosas en ríos y quebradas, recordando que durante abril tres personas murieron en hechos asociados a imprudencias en cuerpos hídricos en Villeta, Fusagasugá y Viotá.


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