A través de un modelo de gestión liderado por el Comité de Ganaderos del Cauca en alianza con autoridades ambientales y comunidades, y con el acompañamiento estratégico de Fedegán-FNG, 270 familias transformaron sus predios en escudos ecológicos para proteger el nacimiento del agua en el país.
El modelo de ganadería tradicional en las zonas altas del Cauca está experimentando un cambio estructural hacia la sostenibilidad, impulsado por una alianza estratégica entre el Comité de Ganaderos del Cauca, Parques Nacionales Naturales, la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC) y el Fondo de Patrimonio Natural.
Esta coalición permitió la firma de dos convenios interadministrativos, logrando así intervenir directamente en la cuenca alta donde nace el río Cauca, implementando acciones de reconversión productiva en 270 predios de familias campesinas e indígenas, impactando directamente a los municipios de Puracé y Sotará.
Este esfuerzo, que cuenta con el respaldo fundamental de Fedegán-FNG y el Banco de Desarrollo Alemán, busca frenar la expansión de la frontera agropecuaria en ecosistemas estratégicos ubicados por encima de los 2.800 metros sobre el nivel del mar, donde la regulación hídrica es vital para el territorio nacional.
La ejecución de estos proyectos ha permitido la siembra de 130.000 árboles bajo modelos de sistemas silvopastoriles y cercas vivas, transformando áreas que anteriormente eran solo potreros en espacios de alta productividad y conservación. (Lea en CONtexto ganadero: Ganaderos del Cauca restauran 400 hectáreas a la naturaleza con silvopastoreo)
Hernán Garcés Sandoval, gerente del Comité de Ganaderos del Cauca, destaca que el impacto se traduce en casi 2.000 hectáreas enriquecidas, donde 470 hectáreas adicionales se han destinado exclusivamente a la conservación y 1.400 a sistemas productivos sostenibles.
Según Garcés, “hoy podemos decir con orgullo que 270 predios ganaderos en el Cauca son más sostenibles porque cuentan con planes de acción, cercas eléctricas solares y acueductos ganaderos”, herramientas que permiten un manejo rotacional del ganado mucho más eficiente.
El nuevo estándar del productor caucano
Uno de los pilares del proyecto ha sido la dotación tecnológica y la capacitación técnica, elementos donde el acompañamiento de Fedegán-FNG ha sido clave para garantizar que los productores adopten mejores prácticas.
El macroproyecto contempla la instalación de sistemas de cosecha de agua, bebederos móviles y acueductos ganaderos, lo que elimina la necesidad de que los animales accedan directamente a las fuentes de agua, evitando la contaminación y compactación del suelo en los nacimientos.
Garcés Sandoval enfatiza que el cambio más importante es cultural, pues “hoy la pradera bonita es la que tiene sombra y barreras rompevientos, no la que está desnuda de árboles”, señalando que el paradigma del ganadero está evolucionando hacia una visión donde la protección del ecosistema garantiza la rentabilidad a largo plazo.
El proceso no solo ha incluido infraestructura, sino también un fortalecimiento de la gobernanza comunitaria con actores clave como el Cabildo Indígena de Paletará y la Asociación Agroambiental de Peñas Blancas en Sotará.
Estas comunidades han recibido formación en el manejo de los nuevos sistemas y en la importancia de la restauración ecológica, asegurando que la transición de la ganadería extensiva a la rotación de predios sea sostenible en el tiempo.
El monitoreo constante por parte de las entidades aliadas confirma que la implementación de estos sistemas ha generado un aumento real en la productividad de las fincas, demostrando que es posible producir más en menos espacio si se cuenta con la asistencia técnica adecuada y el compromiso de la sociedad.
Conservación y reforestación
En el marco del cierre de estos convenios, la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC) reforzó la iniciativa con la entrega de 40.000 plántulas forestales adicionales, destinadas a la reforestación de áreas críticas.
Esta acción, sumada al trabajo de Parques Nacionales, consolida un escudo protector en una de las zonas con mayor producción de agua en Colombia, mitigando el impacto ambiental en ecosistemas de páramo y alta montaña.
El éxito de este modelo de gestión ambiental y productiva radica en la unión de esfuerzos entre el gremio ganadero y las autoridades ambientales, bajo la premisa de que la conservación es el motor del desarrollo rural.
Garcés Sandoval concluye invitando a mantener esta dinámica colaborativa, resaltando que los logros alcanzados son solo el inicio de un proceso de transformación territorial. (Lea en CONtexto ganadero: Productores del Cauca, inspirados por el Pacto Caquetá, apuestan por uno propio para salvar su lechería)
Con el respaldo de Fedegán-FNG, el Cauca se posiciona como un laboratorio de ganadería sostenible, demostrando al país que la integración de árboles en los sistemas productivos es la estrategia más efectiva para enfrentar el cambio climático y proteger el recurso hídrico que nace en el Macizo Colombiano.



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