Más de 10.200 docentes afiliados a la Asociación Sindical de Institutores Nortesantandereanos, decidieron irse a paro durante 48 horas, este 14 de abril, un día antes del previsto y convocado por Fecode para este miércoles 15 de abril. La decisión afectó aún más la continuidad educativa y el acceso a alimentación escolar de miles de niños. Desde el municipio de Los Patios, la concejal Leticia Cerdas advierte graves impactos sociales.
La Asociación Sindical de Institutores Nortesantandereanos (Asinort) confirmó su participación en un paro de 48 horas los días 14 y 15 de abril, en articulación con la jornada nacional convocada por el magisterio. La protesta incluye asambleas municipales, toma de cabeceras provinciales y movilizaciones hacia Bogotá, donde una delegación se concentrará frente a la Fiduprevisora.
Según el sindicato, cerca de 10.200 docentes participan en el cese de actividades desde distintos municipios del departamento. Las principales exigencias giran en torno a mejoras en el sistema de salud del magisterio, denunciando demoras en citas médicas, fallas en la entrega de medicamentos y deficiencias en la red de atención.
El presidente de Asinort, Leonardo Sánchez, señaló que la jornada busca garantizar “eficiencia, calidad, dignidad y estabilidad” en el servicio de salud, además de cuestionar la administración de los recursos por parte de la Fiduprevisora.
Niños, los principales afectados
Sin embargo, más allá de las reivindicaciones del gremio, el impacto del paro recae directamente sobre los estudiantes. En municipios como Los Patios, la suspensión de clases deja a miles de niños sin acceso a educación durante, no un día, sino dos días consecutivos.
La concejal Leticia Cerdas advirtió que la situación golpea especialmente a los menores en condición de vulnerabilidad. “Como siempre, en estas situaciones los más perjudicados son los niños. Hoy prácticamente no tienen acceso a este derecho fundamental que es la educación”, afirmó.
Además, alertó sobre los riesgos sociales que enfrentan los menores al permanecer en casa sin supervisión. “Es muy fácil que salgan a la calle en medio de contextos complejos de delincuencia y presencia de bandas criminales. Los escenarios deportivos son limitados y eso aumenta la exposición a peligros”, explicó.
Impacto en alimentación escolar
Uno de los puntos más críticos es la afectación al Programa de Alimentación Escolar (PAE), del cual dependen miles de estudiantes de estratos 1, 2 y 3.
En el caso de Los Patios, la concejal explicó que el municipio no está certificado en educación, por lo que la responsabilidad del PAE recae en la Gobernación de Norte de Santander.
Aunque se contemplan medidas como la entrega de raciones tipo lonchera para llevar a casa, estas no reemplazan las condiciones nutricionales de una comida completa.
“No es lo mismo una lonchera que un plato balanceado. Esto tiene un impacto grave en la salud de los niños y también en el bolsillo de los padres”, señaló Cerdas, quien cuestionó la efectividad de las soluciones adoptadas durante el paro.
Debate sobre el derecho a la protesta
El paro también ha reabierto el debate sobre los límites del derecho a la protesta cuando entran en juego derechos fundamentales de terceros, como la educación de los menores.
Aunque la concejal reconoció que la protesta es un derecho legítimo, cuestionó el mecanismo elegido por el gremio docente. “Entendemos las dificultades en el sistema de salud, pero no se puede seguir vulnerando a los niños. ¿Quién compensa esos días sin clase, sin alimentación y sin acompañamiento?”, planteó.
Cerdas también hizo un llamado directo al magisterio para replantear sus formas de protesta y evitar que los estudiantes sigan siendo los principales afectados. “Los maestros merecen respeto, pero no pueden seguir dejando de lado su responsabilidad con los niños”, concluyó.



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