El terremoto provocó cierres, deslizamientos y daños en vías del occidente y el Eje Cafetero. En Chocó, la interrupción de la conexión Quibdó - Istmina mantiene incomunicada por tierra a la región, mientras otros corredores permanecen bajo atención. Para el campo, recuperar estas rutas será clave para movilizar producción, animales, alimentos e insumos.
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto también puso a prueba la infraestructura que conecta a municipios y zonas rurales con los principales centros de abastecimiento.
En Chocó, el cierre de la vía Quibdó - Istmina mantiene incomunicada por tierra a esta región, mientras en el corredor Istmina - Condoto se reportaron grietas y deterioro de la calzada.
La emergencia ocurre mientras el país intenta establecer la magnitud total de los daños. El Gobierno Nacional reportó, hasta el último balance, 169 personas fallecidas, más de 1200 heridas, más de 1.00 viviendas averiadas y más de 100 edificios colapsados.
En el Valle del Cauca, la gobernadora Dilian Francisca Toro informó que comenzó el trabajo con los alcaldes para consolidar un diagnóstico sobre infraestructura, red hospitalaria y víctimas.
“Ya iniciamos la sesión extraordinaria del Consejo Departamental de Gestión del Riesgo, junto a todos los alcaldes del Valle, para evaluar de manera integral la emergencia causada por el fuerte sismo”, señaló la mandataria.
Corredores bajo atención
El Instituto Nacional de Vías, Invías, reportó afectaciones en diferentes puntos de la red nacional. En Quindío, la vía Calarcá - Cajamarca presenta tres sectores afectados, aunque con paso habilitado a un carril.
En el corredor Armenia - Montenegro - Alcalá se atienden puntos por caída de material vegetal y un deslizamiento, mientras Cartago - Alcalá registra un movimiento de tierra con afectación total.
En Caldas, la vía Manizales - Fresno permanece con cierre total en el sector Cerro Bravo. En el corredor Puente La Libertad - Fresno se identificaron cuatro puntos afectados, uno de ellos con interrupción completa.
En Risaralda, el corredor Santa Cecilia - Asia, en Pueblo Rico, presenta afectación total y permanece bajo atención. En Quinchía, el sector Cauyá - La Felisa ya fue habilitado.
En el Valle del Cauca, la vía Cali - Loboguerrero registra cierre total en el kilómetro 55 por desprendimiento de rocas desde el talud superior. Invías pidió a los usuarios evitar desplazamientos por este punto y atender las instrucciones de las autoridades.
El balance nacional reporta 18 vías afectadas, además de 18 centros de salud, 52 establecimientos educativos y 17 escenarios comunitarios. También permanecen suspendidas las operaciones comerciales en varios aeropuertos del occidente del país.
Conectividad clave para el sector rural
Para los productores, las vías son el enlace entre las fincas y los mercados donde se comercializan ganado, leche y otros productos agropecuarios. También permiten el ingreso de concentrados, medicamentos veterinarios, fertilizantes, alimentos y otros insumos necesarios para mantener la actividad productiva.
En territorios como Chocó, donde la conectividad terrestre ya representa un desafío estructural, el cierre de un corredor puede profundizar las dificultades de abastecimiento y elevar los costos logísticos.
Por eso, la recuperación de las rutas estratégicas debe ser parte central de la respuesta a la emergencia. Garantizar la infraestructura vial no significa únicamente restablecer el tránsito, sino proteger la actividad económica de las comunidades rurales y evitar que los productores queden aislados de sus mercados y proveedores.



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