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Sucre alerta por un “súper Niño”: reportan 5 mil reses muertas y urge atención del Gobierno

Neife Castro 16 de Julio 2026
ALFREDO DE LA OSSAFoto: El meridiano - Contexto GanaderoLos efectos del fenómeno de El Niño ya golpean con fuerza a Sucre, uno de los departamentos con mayor vocación ganadera del país.

Con un inventario cercano a 1,1 millones de bovinos y unos 50.000 productores, el departamento enfrenta una de las sequías más severas de los últimos años. Fedegán advierte que escasean el agua, los forrajes y los suplementos, mientras reclama acciones inmediatas para evitar que la emergencia siga agravándose.


Los efectos del fenómeno de El Niño ya golpean con fuerza a Sucre, uno de los departamentos con mayor vocación ganadera del país. La ausencia prolongada de lluvias, el agotamiento de las fuentes hídricas, la pérdida de pasturas y el elevado costo de los suplementos alimenticios mantienen en jaque a miles de productores, que aseguran enfrentar una emergencia sin precedentes recientes y reclaman una respuesta inmediata de las autoridades.

Ese fue el panorama expuesto por Alfredo Enrique De la Ossa Steer, vicepresidente de la Junta Directiva de Fedegán y representante de los ganaderos de Sucre, durante una entrevista concedida a CONtexto Ganadero. Según explicó, la emergencia ya afecta las subregiones del Golfo de Morrosquillo, Sabanas, La Mojana, San Jorge y Montes de María, donde la sequía continúa intensificándose y, de acuerdo con las proyecciones climáticas, podría prolongarse hasta febrero de 2027.


Departamento ganadero


La magnitud del problema también se refleja en las cifras. Sucre cuenta con 1,09 millones de hectáreas, de las cuales cerca de 800.000 están dedicadas a la actividad ganadera. Allí se concentra un inventario cercano a 1,1 millones de bovinos y alrededor de 50.000 productores.

La estructura productiva está dominada por pequeños ganaderos: cerca del 70 % posee menos de 50 animales y casi el 80 % maneja hatos inferiores a 20 cabezas. “La ganadería en Sucre se basa o está en cabeza de pequeños productores”, afirmó De la Ossa, quien advirtió que precisamente ellos son quienes hoy soportan el mayor impacto de la emergencia.

La falta de lluvias ha secado jagüeyes, reducido drásticamente la disponibilidad de agua y acabado buena parte de las praderas. Como consecuencia, numerosos bovinos presentan un marcado deterioro corporal y muchos productores han optado por vender parte de sus animales para evitar pérdidas aún mayores. Sin embargo, el dirigente considera que la situación ya superó el nivel de una sequía convencional. “Estamos afrontando una enorme pérdida de animales. Este no es un Niño normal, sino un súper Niño”, aseguró.

Con base en los registros del ciclo oficial de vacunación, estimó que alrededor de 5.000 bovinos habrían muerto en el departamento durante lo corrido del año. No obstante, advirtió que la cifra podría ser superior debido al subregistro existente entre pequeños productores que no reportan oficialmente sus pérdidas.


Sin agua, sin comida y con insumos cada vez más costosos


La crisis también se refleja en la dificultad para alimentar los animales. “No se encuentra silo, no se encuentra heno y lo poco que hay está a precios elevadísimos, inalcanzables para muchas personas”, explicó De la Ossa.

A esta situación se suma una menor disponibilidad de suplementos, consecuencia de las inundaciones registradas meses atrás en Córdoba, principal productor nacional de ensilaje de maíz, lo que ha reducido la oferta y elevado significativamente los costos.


Llamado urgente al Gobierno


Mientras las pérdidas aumentan, los productores sostienen que la respuesta institucional sigue siendo insuficiente. Según De la Ossa, el gremio ha sostenido reuniones con la Gobernación de Sucre e incluso participó en la sustentación de una posible declaratoria de calamidad pública.

Sin embargo, aseguró que el proceso no ha producido resultados concretos. “No se ha hecho ninguna gestión en cuanto a la distribución de ayudas, ni se ha socializado ningún tipo de resultados en esa materia”, afirmó.
Ante este panorama, los ganaderos consideran prioritario poner en marcha un plan de atención que incluya la entrega inmediata de suplementos nutricionales (como silo, heno y bloques multinutricionales) para los pequeños productores, además de la destinación de recursos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) para mitigar los efectos de la sequía.


Desafío para el nuevo Gobierno


Para el vicepresidente de la Junta Directiva de Fedegán, la respuesta no debe limitarse a atender la emergencia inmediata. A su juicio, el país necesita fortalecer políticas públicas que impulsen la producción de reservas forrajeras, promuevan sistemas ganaderos más resilientes y preparen al sector para enfrentar fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.

En ese contexto, el próximo ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, recibirá una de las primeras alertas del sector pecuario. A pocas semanas del cambio de Gobierno, los productores sostienen que las soluciones esperadas durante la administración saliente nunca llegaron y esperan que la nueva administración convierta en acciones concretas el S.O.S. que hoy lanza la ganadería sucreña, antes de que una crisis que apenas comienza siga comprometiendo la producción bovina, el empleo rural y la economía de uno de los departamentos más ganaderos de Colombia.

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