banner

Cargando...

Colombia se rezaga en ciencia y tecnología y compromete su crecimiento económico

Juan Pablo Sánchez M 06 de Mayo 2026
Persona que muestra el bolsillo vacío, rodeada de gráficos y tablas de datos financieros, que simbolizan dificultades económicas.Foto: CortesíaLa baja inversión en ciencia, tecnología e innovación está alejando a Colombia de los estándares de economías desarrolladas y restringiendo su capacidad de crecimiento económico.

Un análisis advierte que el país invierte apenas el 0,21% del PIB en investigación y desarrollo, muy por debajo del promedio de economías avanzadas, lo que limita su competitividad y capacidad de generar conocimiento propio.



Rezago estructural en inversión y ejecución


La baja inversión en ciencia, tecnología e innovación está alejando a Colombia de los estándares de economías desarrolladas y restringiendo su capacidad de crecimiento económico. Así lo advierte un análisis de la Universidad de los Andes, que señala que, pese a contar con diagnósticos sólidos y una hoja de ruta definida, el país no está logrando traducir ese potencial en resultados concretos.

Actualmente, Colombia invierte apenas el 0,21% de su Producto Interno Bruto (PIB) en investigación y desarrollo, una cifra considerablemente inferior al promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que alcanza el 2,71%. Esta brecha no solo refleja una diferencia en recursos, sino también una debilidad estructural en la capacidad de impulsar la innovación, anticipar crisis y transformar la economía a partir del conocimiento.

El informe subraya que el problema no radica en la falta de planeación. Por el contrario, el país cuenta con marcos de política bien definidos. La dificultad está en la ejecución, la continuidad de la financiación y la articulación entre los distintos actores del sistema, factores clave para lograr resultados sostenibles.


Brecha que impacta el crecimiento económico


La distancia frente a economías avanzadas es uno de los principales factores que explican el rezago del país. Según el análisis, esta diferencia en inversión determina la posición de Colombia en la economía global, al influir directamente en su capacidad de generar valor agregado y conocimiento propio.

Aunque existe una meta de alcanzar una inversión del 1% del PIB en investigación y desarrollo hacia 2031, el reto no se limita a aumentar los recursos. Los expertos coinciden en que es fundamental garantizar su ejecución eficiente y asegurar que estos se traduzcan en innovación, productividad y desarrollo social.

En ese sentido, el debate no debería centrarse únicamente en el nivel de gasto, sino en la capacidad institucional para convertir esa inversión en resultados tangibles que impulsen el crecimiento económico.


Talento científico desconectado de la industria


Otro de los puntos críticos identificados es la desconexión entre el talento científico y el aparato productivo. Aunque Colombia ha incrementado la formación de doctores, solo el 0,1% de estos profesionales trabaja en la industria, una cifra muy inferior a la de países como Brasil y Chile, donde alcanza el 24%.

Esta situación evidencia que el problema no es la falta de talento, sino la ausencia de mecanismos que permitan su integración en el sector productivo. La débil relación entre universidades, empresas y Estado limita la capacidad de transformar el conocimiento en bienes, servicios y nuevas fuentes de ingreso.

Fortalecer estos vínculos aparece como una de las tareas más urgentes, ya que permitiría aprovechar mejor la inversión en formación y potenciar el impacto de la investigación.


Potencial desaprovechado en bioeconomía


A pesar de las limitaciones, el análisis destaca que Colombia cuenta con ventajas competitivas importantes, como su biodiversidad y su capacidad de innovación en contextos de escasez. Estas condiciones abren oportunidades en sectores como la bioeconomía, que podría representar el 10% del PIB y generar el 10% del empleo hacia 2030.

Sin embargo, este potencial aún no se ha materializado. Aunque el país dispone de recursos proyectados por más de 30 billones de pesos para la próxima década en ciencia, tecnología e innovación, el desafío sigue siendo convertir esa disponibilidad en resultados concretos.

El informe concluye que Colombia tiene el talento, los instrumentos y la hoja de ruta necesarios para avanzar hacia una economía del conocimiento, pero requiere decisiones sostenidas y una ejecución efectiva para transformar ese potencial en crecimiento real.


banner