Con dos Copas América y un Mundial en su hoja de vida, el técnico de la Selección Argentina construyó, lejos de las cámaras, un patrimonio de otro tipo: una empresa familiar de ganado, trigo, maíz y soya que su hermano dirige en el campo mientras él hace lo mismo con sus equipos.
El nombre de Lionel Scaloni es sinónimo de éxito deportivo. El entrenador que condujo a la Selección Argentina a conquistar dos Copas América y la Copa Mundial de la FIFA, en 2022, también ha construido una faceta menos conocida, pero igual de significativa: su estrecho vínculo con la ganadería y el campo argentino.
Lejos de las grandes inversiones en bienes de lujo o de las estrategias empresariales propias de muchas estrellas del deporte, Scaloni ha optado por fortalecer un proyecto familiar que tiene sus raíces en la producción agropecuaria.
A sus 48 años, el técnico campeón del mundo ha respaldado el crecimiento de ‘La Coruña’, la empresa familiar que rinde homenaje a la ciudad y al club español donde vivió algunos de los momentos más importantes de su carrera como futbolista.
El emprendimiento es liderado en terreno por su hermano mayor, Mauro Scaloni, y basa su actividad en la cría comercial de ganado, además de la producción agrícola de cultivos como trigo, maíz y soya.
Con el paso de los años, el proyecto ha crecido mediante inversiones en campos e infraestructura, lo que ha consolidado al sector agropecuario como uno de los principales pilares patrimoniales de la familia.
Esta apuesta demuestra que, aun después de alcanzar la cima del fútbol mundial, Scaloni mantiene intacto su vínculo con la tierra y con una actividad que representa tradición, esfuerzo y visión de largo plazo.
Raíces rurales
Quienes siguen la trayectoria del entrenador destacan su carácter sereno, disciplinado y su capacidad para construir equipos.
Esos mismos valores parecen reflejarse en la forma como la familia ha desarrollado sus emprendimientos rurales, apostando por actividades productivas antes que por negocios de alta exposición mediática.
La historia de Scaloni confirma que el éxito no siempre está ligado a los reflectores. También puede construirse desde el trabajo silencioso en el campo, donde la ganadería continúa siendo un motor de desarrollo económico y un legado que pasa de generación en generación.
Embajador familiar
El compromiso del seleccionador argentino con su familia también se refleja en el apoyo al negocio de su hermana Corina, propietaria de una reconocida pastelería artesanal en Pujato.
Aunque el establecimiento pertenece exclusivamente a ella, unas palabras de Scaloni bastaron para impulsar su crecimiento.
Al recomendar públicamente sus medialunas, tortas y el tradicional banoffee de banana con dulce de leche, provocó un aumento masivo de seguidores en redes sociales y una avalancha de clientes que obligó al negocio a trabajar con pedidos realizados con al menos 72 horas de anticipación.
Más allá de los títulos y del reconocimiento internacional, Lionel Scaloni, reciente subcampeón del Mundial de la FIFA 2026, demuestra que su mayor orgullo también está en el campo y en los proyectos familiares.
Su historia recuerda que la ganadería no solo es una actividad económica, sino un símbolo de identidad, arraigo y trabajo, valores que el entrenador argentino continúa defendiendo dentro y fuera de las canchas.



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