La edad del primer servicio: ¿a los 15 o a los 24 meses?

Por: 
CONtexto ganadero
14 de Septiembre 2018
compartir
Monta, entore, edad al primer servicio, Diego Echenique - productor uruguayo, Martín García – Argentina, Andrés Sinisterra MV colombiano, Ganadería, ganadería colombiana, noticias ganaderas, noticias ganaderas Colombia, CONtexto ganadero
A los 20 meses –y en montas estacionales– eligiendo toros de bajo peso al nacer, es posible lograr un impacto importante sobre el hato, señala Martín García: Foto: fororural.com.
Tres expertos comentan sobre cuál debe ser la edad al primer parto.
 
¿A qué edad se debe realzar la primera monta? Es una de las preguntas que formulan muchos ganaderos en muchas partes el mundo. En Uruguay, por ejemplo, los productores que entoran las vaquillonas a los 2 años desde hace muchos años se enfrentan a la disyuntiva de mantenerse con ese sistema, o reducir la edad del servicio hasta los 15 meses. En Argentina y en Colombia se tienen otros criterios.
 
En Colombia, valga la aclaración, las novillas suelen tener su primer servicio a los 28-20 meses y el primer parto a los 32 meses en promedio, aunque hay productores que logran preñar a las vacas a los 18 o 19 meses.
 
Para analizar la conveniencia de estas alternativas sí tener la primera monta a los 24 meses o a los quince, el portal Foro Rural convocó a Diego Echenique, un productor uruguayo con mucha experiencia, que ha probado ambos entores durante varios años en su establecimiento (Lea: Entore: la edad del primer servicio).
 
Desde luego que Echenique hace su análisis tomando en cuenta las estaciones del año, en donde entra en juego la competencia por los recursos forrajeros de alta calidad con otras categorías más eficientes y una serie de problemas que hacen cuestionable esta práctica de manejo y su conveniencia en los sistemas de cría en Uruguay.
 
Después de explicar las ventajas y desventajas hace unas recomendaciones que bien vale la pena difundirlas para el ganadero colombiano. Estas son:
  • Analice con cuidado el posible adelanto del servicio de 24 a 15 meses
  • Elija bien el toro a usar porque los problemas de parto pueden ser graves
  • Observe los terneros producidos, que en general son chicos y livianos al destete
  • Mantenga un buen nivel de alimentación de las vacas para no comprometer su tamaño adulto
  • Analice bien el negocio alternativo para las pasturas de buena calidad que se le debe asignar a la ternera (por ejemplo, con terneros o novillitos).
 
Preñar vaquillas de 12 o 15 meses en el trópico puede ser suicida
 
Por su parte, Martín García, en un artículo publicado en CONtexto ganadero, señala que La edad no es definitoria, pero preñar vaquillas de 12 o 15 meses en el trópico puede ser suicida: es fácil lograrlo, pero las distocias (problemas de parto) se incrementan linealmente y volver a preñarlas luego de su primer parto es muy dificultoso. (Lea:La edad de la primera monta)
 
Quien diga lo contrario incurre en algunas de las siguientes causas: nunca manejó un hato, alimenta a las vaquillas con concentrados, no tiene el menor control del seguimiento de las siguientes pariciones, o simplemente miente.
 
En cambio, a los 20 meses –y en montas estacionales– eligiendo toros de bajo peso al nacer, es posible lograr un impacto importante sobre el hato, siempre y cuando se destete a esas vaquillas no menos de dos meses antes de la siguiente temporada de monta.
 
El balance energético que mayor eficiencia global arroja (Dr. Di Marco, INTA, Argentina), es la monta a los 20 meses, ya que, si bien requiere mejorar la alimentación de la vaquilla para llegar a una pubertad temprana, y después exige alimentarla bien con su ternero, permite que la vaquilla tenga su segunda monta (la más crítica) sin cría al pie, dando más posibilidades que todos los años se preñe temprano, produciendo en consecuencia más Kg de carne en la vida útil del vientre.
 
El peso es muy importante
 
Andrés Sinisterra, médico veterinario, explicó en una nota de CONtexto ganadero, que los parámetros más importantes son la edad y el peso, que varían de acuerdo a la raza. (Lea: Los parámetros que determinan el primer servicio de una novilla)
 
En términos generales, el peso adecuado para que una novilla pueda ser preñada es del 55 % de su peso vivo como adulto, que se establece de acuerdo a los parámetros de sus antecesores o del hato. Para Martín García, para que una vaquillona cicle normalmente debe alcanzar entre el 60 y 65% del peso de su madre en condición de campo.
 
Por ejemplo, las vacas Jersey que son las de menor tamaño, podrán tener su primer servicio entre los 270 y los 290 kg. Así, las razas medianas como Gyr y Ayrshire deben alcanzar entre 310 y 320 kg, y razas grandes como Holstein o Pardo Suizo deberán pesar entre 320 y 340 kg para ser montadas.
 
El peso es muy importante porque con una buena nutrición y suplementación, con terneras sanas que no se hayan enfermado ni hayan tenido problemas en el nacimiento ni diarreas ni neumonía durante su levante, pueden estar llegando a esos pesos con 18 a 20 meses de edad”, precisó Sinisterra.