La molienda de caña creció 9,4% y la producción avanzó 13% en el primer semestre de 2026. El gremio azucarero advierte que el potencial del bioetanol, la cogeneración y el biometano dependerá de reglas estables y de mayores garantías de seguridad en el suroccidente del país.
La agroindustria de la caña comenzó 2026 con un crecimiento significativo en sus principales indicadores productivos. Entre enero y junio procesó cerca de 11 millones de toneladas, fortaleciendo su aporte económico y energético desde el suroccidente colombiano. (Lea en CONtexto Ganadero: Producción récord, pero bajo presión: los retos que enfrenta la agroindustria de la caña)
El aumento ocurre en medio de precios internacionales del azúcar a la baja y mayores presiones comerciales. Aun así, el sector ha logrado responder mediante productividad, diversificación y avances tecnológicos aplicados tanto en los cultivos como en las fábricas.
La presidenta de Asocaña, Claudia Calero, sostuvo que estos resultados reflejan la capacidad del sector para adaptarse sin abandonar sus planes de inversión. “Esta agroindustria es altamente eficiente y también muy resiliente”, afirmó Calero en entrevista con CONtexto Ganadero.
Sin embargo, la continuidad de ese crecimiento dependerá de dos condiciones que el gremio considera fundamentales: reglas estables para producir y comercializar bioenergía, y garantías de seguridad para los trabajadores que mantienen activa la operación rural e industrial.
Entre enero y junio se elaboraron alrededor de 197 millones de litros, 9% menos que un año atrás. La reducción estuvo relacionada con limitaciones comerciales que dejaron cerca de 50 millones de litros almacenados sin posibilidad inmediata de venta.
Esa acumulación obligó a disminuir el ritmo de algunas plantas e incluso a detener temporalmente su funcionamiento. “Producíamos para no vender”, explicó Calero al describir una situación que el gremio espera corregir mediante decisiones del nuevo Gobierno.
No perder competitividad
La productividad del cultivo está respaldada por el trabajo científico del centro de investigación de la caña de azúcar, donde se desarrollan nuevas variedades, mejores prácticas agrícolas y herramientas orientadas a incrementar el rendimiento tanto en el campo como en la industria.
Para fortalecer ese proceso, el sector incorporó tecnologías como inteligencia artificial y sistemas de información especializados. “La información debe llegar a la medida y en el momento oportuno para lograr mayores eficiencias y disminuir las pérdidas”, destacó Calero. (Lea en CONtexto Ganadero: Asocaña y Universidad del Rosario, la alianza que impulsa 958 emprendimientos rurales en Colombia)
Productora de energía
La agroindustria también se consolidó como un actor de la transición energética. A partir del bagazo genera electricidad y, mediante el bioetanol, contribuye a la oxigenación de las gasolinas que se consumen en el país.
De acuerdo con Asocaña, la agroindustria aporta alrededor de 900 megavatios al Sistema Interconectado Nacional, una cantidad equivalente al consumo de unos 600.000 hogares. Además, el suroccidente produce aproximadamente 60% del etanol nacional.
El siguiente paso apunta al biometano. El gremio estima un potencial cercano a 80 millones de metros cúbicos, volumen que podría cubrir alrededor del 40% del mercado doméstico de gas en el Valle del Cauca. “Solo se podría dar si tenemos reglas estables y una política pública equilibrada y segura que nos permita invertir”, afirmó Calero.
Reglas para producir
A las necesidades regulatorias se suma un desafío de seguridad. Según Asocaña, durante el último año se registraron 1.041 hechos que afectaron a trabajadores de la agroindustria, entre ellos seis personas heridas, un trabajador asesinado y tres secuestros, además de hurtos y otros actos de violencia.
Frente a ese panorama, el gremio pidió al nuevo Gobierno generar condiciones que permitan proteger a quienes trabajan en la cadena productiva y fortalecer la competitividad del sector. “Nuestras expectativas son claras: garantías primero para la vida y reglas claras para producir”, concluyó Calero.
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