El sector del aguacate hass enfrenta un 2026 complejo. Así lo advirtió Katheryn Mejía, presidenta de Corpohass, quien además explicó los retos y oportunidades que marcarán el futuro de esta agroindustria.
El aguacate hass colombiano pasó en poco más de una década de ser un experimento exportador a convertirse en una de las agroindustrias más dinámicas del país.
Sin embargo, este año el sector enfrenta un panorama distinto. Colombia registrará una disminución en el volumen de exportaciones, principalmente por factores climáticos y económicos que han golpeado a los productores.
Katheryn Mejía, presidenta de la Corporación de Productores y Exportadores de Aguacate Hass de Colombia (Corpohass), explicó que las lluvias registradas durante las primeras semanas del año afectaron de manera importante la producción nacional.
“Este año Colombia va desafortunadamente a decrecer en el volumen de las exportaciones a raíz de esta situación, pero si tenemos información de las hectáreas que van a entrar en producción el año entrante, vamos a poder tener unas proyecciones mucho más precisas para los siguientes años”, señaló.
La dirigente gremial indicó que las afectaciones climáticas impactaron al aguacate hass y a otros cultivos estratégicos como el banano, reduciendo la productividad en varias regiones del país.
Agroindustria que creció rápido
El camino del aguacate hass colombiano comenzó formalmente en 2009, cuando se realizó el primer intento de exportación hacia Europa. Aunque ese envío no tuvo éxito, permitió que empresarios y productores entendieran las exigencias logísticas y de calidad del mercado internacional.
“Ese primer intento permitió que la curiosidad de estos empresarios del campo colombiano, que siempre están a la vanguardia buscando opciones para mejorar nuestras exportaciones, se pusieran a la tarea de entender cómo podía Colombia ser un jugador estratégico en la proveeduría de aguacate hass en el mundo”, aseguró Mejía.
Posteriormente, el acceso al mercado de Estados Unidos en 2013 marcó un punto de inflexión para el sector. Dos años después comenzaron a consolidarse las exportaciones nacionales. En 2015, Colombia exportó apenas 5.000 toneladas, equivalentes a cerca de 10 millones de dólares. Para el año pasado, las exportaciones alcanzaron 201.000 toneladas y cerca de 375 millones de dólares.
Actualmente, el país tiene presencia en más de 30 destinos internacionales. Europa sigue siendo el principal mercado para el aguacate hass colombiano, con exportaciones cercanas a 134.000 toneladas el año pasado. Estados Unidos ocupó el segundo lugar con aproximadamente 59.000 toneladas.
Costos y mano de obra golpean al productor
Además de las lluvias, el sector enfrenta dificultades relacionadas con los costos de producción y la disponibilidad de trabajadores en el campo.
Según Mejía, el incremento en los precios de los fertilizantes, el aumento de las tasas de interés y la volatilidad de la tasa de cambio han reducido los márgenes de rentabilidad para los productores.
“Cuando tú tienes un retorno estable o volátil sumado a unos costos fijos altos como los costos de mano de obra y los fertilizantes, pues tienes una situación compleja”, dijo.
La dirigente agregó que muchos productores han tenido que endeudarse para renovar cultivos o sostener sus operaciones, situación que hoy presiona su flujo de caja.
A esto se suma otro desafío estructural: la falta de información actualizada sobre las áreas sembradas y los cultivos que aún no entran en producción. Por esta razón, Corpohass adelantará un censo nacional de productores que permitirá conocer con mayor precisión el estado actual de la agroindustria.
“Nosotros tenemos que saber, no solamente las áreas que van a entrar en producción en los próximos años, pero también las edades de los árboles porque con los cálculos que tenemos, entre el 2027 y el 2028 Colombia va a tener que empezar un programa de renovación muy fuerte para evitar una disminución en la productividad”, explicó.
Sostenibilidad, la apuesta del sector
Pese a las dificultades, el gremio considera que Colombia mantiene ventajas competitivas importantes frente a otros países productores. Una de ellas es la sostenibilidad ambiental de los cultivos.
A través del programa Avocados from Colombia, Corpohass busca fortalecer la formalización y las buenas prácticas entre pequeños productores, quienes representan el 82 % de la producción nacional.
“Somos afortunados porque la producción de aguacate hass en Colombia realmente no requiere el uso de recursos hídricos adicionales. Nuestra huella es completamente verde gracias a que utilizamos el agua lluvia como agua de riego”, afirmó Mejía.
El programa también busca conectar productores, exportadores y transformadores para garantizar estándares de calidad y sostenibilidad que permitan mantener la confianza de los mercados internacionales.
Mientras el sector supera el impacto climático de este año, el reto estará en recuperar la senda de crecimiento y prepararse para una nueva etapa de expansión, con más información sobre las áreas sembradas y una estrategia clara de renovación productiva.
Vea la entrevista completa:
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