La temporada más importante para la floricultura colombiana vuelve a mostrar su peso en la economía rural: cerca de 700 vehículos diarios transportan flores hacia terminales aéreas, mientras que alrededor de 38 vuelos diarios salen cargados a distintos destinos del mundo, algunos de los múltiples factores que respaldan por qué Colombia es el segundo país más exportador en el mundo.
En el marco de la presentación oficial de la temporada de Madres 2026, liderada por Avianca Cargo, Asocolflores y el Aeropuerto El Dorado, el sector floricultor colombiano ratificó su importancia económica al superar los US$430 millones en exportaciones durante 2025, con un crecimiento cercano al 18 % frente al año anterior.
De cara a este año, las proyecciones son optimistas. La industria prevé que la temporada de 2026 sea igual o mejor que la del año pasado, impulsada por la demanda internacional y una operación cada vez más eficiente. Durante esta temporada, Colombia exportó más de 59.000 toneladas de flores, consolidando al Día de las Madres como el principal motor del sector floricultor.
Logística que florece
Detrás de estos resultados está el Plan Pétalo, una alianza público-privada que articula entidades del Gobierno, autoridades logísticas y empresas del sector para garantizar el flujo continuo de exportaciones en momentos críticos. Este modelo permite movilizar entre el 15 % y el 18 % de las ventas anuales en pocas semanas, lo que exige una coordinación impecable.
Laura Valdivieso, presidenta de Asocolflores, destacó el papel de esta estrategia: “cada flor que sale del país es el resultado de una articulación precisa entre múltiples actores. El Plan Pétalo coordina y articula al sector público y privado para garantizar que las flores lleguen de manera segura a sus destinos, y hoy vemos el resultado de una logística eficiente que sostiene el crecimiento del sector”.
La magnitud de la operación es evidente: cerca de 700 vehículos diarios transportan flores hacia terminales, mientras que alrededor de 38 vuelos diarios salen cargados en plena temporada. Esta infraestructura ha sido clave para consolidar una cadena exportadora sólida.
Desde Avianca Cargo, su CEO Diogo Elias resaltó el alcance de la temporada: “para nosotros es una temporada histórica no sólo por los números. Hoy se cierran los vuelos con 59 mil toneladas de flor transportadas en madres. Desde el 15 de abril hemos desarrollado una operación robusta que conecta a Colombia con mercados estratégicos como Miami, Los Ángeles y Puerto Rico, movilizando millones de tallos en tiempo récord”.
Impacto social en el campo
El alcance del sector va más allá de las cifras. La floricultura genera cerca de 240.000 empleos formales, de los cuales 150.000 son directos y el 60 % corresponde a mujeres, muchas de ellas madres cabeza de familia. Esto convierte a la actividad en un pilar del empleo rural y en un actor clave para la inclusión económica en el país.
Valdivieso subrayó este impacto: “desde el sector floricultor estoy convencida de que el comercio exterior solo tiene sentido si se traduce en oportunidades reales para las personas. Cada flor exportada refleja programas de bienestar, acceso a servicios y mejoras en la calidad de vida de miles de familias en las regiones productoras”.
Además, durante estas temporadas, el empleo temporal formal crece en promedio un 24 %, dinamizando economías locales y fortaleciendo el tejido social en zonas rurales.
Un mercado en expansión
Colombia se mantiene como uno de los principales exportadores de flores en el mundo, con Estados Unidos como su mayor destino, concentrando cerca del 80 % de las ventas en esta temporada. Otros mercados como Canadá, España, Reino Unido, Holanda y Japón también hacen parte de esta red comercial.
Ángela María Orozco, vicepresidenta senior de asuntos corporativos de Avianca, señaló: “Colombia es el segundo exportador mundial de flores y hoy vivimos una etapa clave para el sector. A pesar de los retos derivados del incremento de costos, seguimos comprometidos en acompañar a esta industria en un mercado dinámico. Esta temporada demuestra no solo su relevancia global, sino su impacto en la generación de empleo y desarrollo en el país”.
Así, la temporada de Madres no solo confirma su papel como la fecha más importante para la floricultura, sino también como un ejemplo de cómo la articulación entre empresas, gremios y Estado puede traducirse en crecimiento económico y bienestar para miles de familias rurales.
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