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Plaga que ataca cultivos de caña de azúcar

Foto: cenicana.org

Entre las plagas más frecuentes identificadas en los cultivos de caña se encuentra el gusano barrenador.

agricultura

Conozca las plagas que podrían reducir la rentabilidad del cultivo de caña

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

La presencia de insectos que perforan tallos o succionan savia puede disminuir el rendimiento del cultivo y afectar los ingresos de miles de familias rurales. Expertos recomiendan vigilancia permanente, manejo biológico y prácticas agronómicas oportunas para evitar pérdidas productivas.

La presencia de insectos que perforan tallos o succionan savia puede disminuir el rendimiento del cultivo y afectar los ingresos de miles de familias rurales. Expertos recomiendan vigilancia permanente, manejo biológico y prácticas agronómicas oportunas para evitar pérdidas productivas.


Una infestación aparentemente pequeña puede tener efectos significativos en la economía de los productores rurales. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) advierte que plagas como el gusano barrenador y el salivazo están entre los principales enemigos de los cultivos de caña destinados a la producción de panela, pues afectan el desarrollo de la planta y reducen la calidad del producto final.

La alerta está dirigida especialmente a los agricultores de zonas paneleras, donde el cultivo de caña constituye uno de los pilares económicos de las familias campesinas. Según las recomendaciones técnicas del ICA, el manejo preventivo y el monitoreo constante del cultivo son claves para evitar pérdidas productivas y proteger la sostenibilidad de este sistema agrícola.

Entre las plagas más frecuentes identificadas en los cultivos de caña se encuentra el gusano barrenador (Diatraea spp.), un insecto cuyas larvas perforan el interior del tallo de la planta. Esta acción provoca galerías internas, debilitamiento del cultivo y, en algunos casos, la muerte del cogollo en plantas jóvenes.

El problema no se limita al daño estructural del tallo, pues de acuerdo con la entidad sanitaria, las perforaciones también facilitan el ingreso de hongos y bacterias que provocan fermentaciones y deterioro de los azúcares presentes en la caña, lo que finalmente afecta la calidad de la panela.

Otro insecto que preocupa a los técnicos es el salivazo, cuyas ninfas se alimentan de la savia de las raíces y dificultan el transporte de agua y nutrientes dentro de la planta. En su etapa adulta, el insecto succiona la savia de las hojas e inyecta toxinas que provocan manchas rojizas, secamiento y disminución de la producción.

La combinación de estos factores puede traducirse en menores rendimientos y mayores costos para los productores, especialmente cuando las infestaciones no se detectan a tiempo. (Lea en CONtexto ganadero: Preguntas y respuestas: Cómo aprovechar al máximo la caña de azúcar en la ganadería)


Línea de defensa


El ICA ha insistido en que la vigilancia permanente del cultivo es una herramienta fundamental para reducir los impactos económicos de estas plagas. La entidad recomendó realizar monitoreos periódicos que permitan identificar la presencia de insectos, medir su nivel de infestación y tomar decisiones oportunas de manejo.

En cultivos jóvenes, por ejemplo, se sugiere evaluar periódicamente el número de tallos afectados para detectar daños tempranos. En plantaciones maduras, el monitoreo permite identificar el porcentaje de infestación y determinar si es necesario aplicar medidas de control.

La institución también señaló la importancia de revisar los cultivos durante la cosecha y analizar muestras de tallos para identificar perforaciones causadas por el barrenador. Estas prácticas ayudan a los agricultores a tener información clara sobre la situación sanitaria de su plantación.


Control y manejo


Además del monitoreo, los especialistas del ICA recomiendan fortalecer estrategias de manejo ecológico de plagas. También promueven el uso de controladores biológicos como avispas parasitoides que atacan los huevos o larvas del gusano barrenador, reduciendo su población sin afectar el equilibrio ambiental.

La entidad también advirtió que el uso indiscriminado de insecticidas puede tener efectos negativos sobre la fauna benéfica que naturalmente ayuda a controlar las plagas. Por ello, prioriza prácticas como la conservación de corredores biológicos, el manejo adecuado del suelo y la eliminación de residuos vegetales que favorezcan la proliferación de insectos.

Otra recomendación clave es mantener el cultivo en condiciones agronómicas óptimas, tales como utilizar semillas sanas, limpiar herramientas y maquinaria agrícola y evitar la mezcla con otros cultivos que puedan facilitar la propagación de plagas.

El control oportuno de estas plagas no solo tiene un componente sanitario, sino también económico. Según datos técnicos de la autoridad sanitaria, incluso pequeños niveles de infestación pueden traducirse en pérdidas significativas de producción por hectárea, lo que afecta directamente la rentabilidad de los productores paneleros.

Por esta razón, la entidad insiste en que la prevención es la estrategia más eficaz. La combinación de monitoreo constante, manejo biológico y buenas prácticas agrícolas puede marcar la diferencia entre un cultivo vulnerable y uno productivo. (Lea en CONtexto ganadero: Datos y formas de usar la caña de azúcar en dieta bovina)