CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
cooperación Alemania-Colombia

Foto: Cortesía del proyecto INCAS Global+

A lo largo de su ejecución, el proyecto del Minagricultura, APC-Colombia y GIZ atendió más de 10.000 unidades productivas con asistencia técnica y formación para fortalecer sus capacidades productivas, ambientales y organizativas.

agricultura

Conozca los resultados de este proyecto de cooperación entre Alemania y Colombia que fortaleció cadenas sostenibles en 19 departamentos

por: Fausto Manrique- 31 de Diciembre 1969

La iniciativa, que contó con apoyo de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), impulsó la sostenibilidad y competitividad de las cadenas de café, cacao, palma de aceite, caucho natural y banano, y benefició a más de 10.000 unidades productivas.

La iniciativa, que contó con apoyo de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), impulsó la sostenibilidad y competitividad de las cadenas de café, cacao, palma de aceite, caucho natural y banano, y benefició a más de 10.000 unidades productivas.


Gracias al proyecto Innovación en Cadenas Agrícolas Sostenibles (INCAS Global+), Colombia consolidó modelos productivos más sostenibles, inclusivos y competitivos en las cadenas de café, cacao, palma de aceite, caucho natural y banano. Así se informó recientemente en la entrega de resultados de seis años de trabajo.

Esta iniciativa contó con el apoyo de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ) y se llevó a cabo en alianza con el Ministerio de Agricultura y la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC-Colombia) en 19 departamentos.

Según David Mozzo, co-coordinador del proyecto INCAS Global+, a lo largo de su ejecución, más de 10.000 unidades productivas recibieron asistencia técnica y formación para fortalecer sus capacidades productivas, ambientales y organizativas.


Competitividad sostenible en el campo colombiano


“Además, el proyecto impulsó acciones para mejorar la sostenibilidad ambiental, social y económica de estas cadenas, apoyando a productores, empresas, gremios e instituciones en la adopción de prácticas que fortalecieron la competitividad de sectores estratégicos para la economía nacional”, añadió.

En materia ambiental, Mozzo destacó que INCAS Global+ promovió la implementación de sistemas agroforestales y prácticas sostenibles en más de 67.000 hectáreas, impulsó la creación de biofábricas para la producción de abonos orgánicos y desarrolló acciones de protección de la biodiversidad junto con productores y aliados territoriales. Como resultado, más de 31.000 hectáreas fueron destinadas a procesos de conservación.

“En el componente social participaron cerca de 10.000 mujeres y 7500 jóvenes vinculados a las cadenas agrícolas priorizadas. En el ámbito económico, el proyecto facilitó alianzas estratégicas con el sector privado, apoyó la implementación de centrales de beneficio y laboratorios de calidad, promovió el incremento del valor agregado de los productos agrícolas y fortaleció capacidades para mejorar los ingresos y la competitividad de las familias productoras”, anotó.


Articulación internacional para responder a desafíos globales


El co-coordinador de este proyecto manifestó que INCAS Global+ evidenció cómo la cooperación internacional, el sector privado, los gremios y los productores pueden articular esfuerzos para responder a desafíos globales como la deforestación, la inclusión social, la competitividad agrícola y las nuevas exigencias de los mercados internacionales.

“Esta iniciativa permitió conocer experiencias reales de productores y organizaciones que transformaron sus prácticas productivas para hacerlas más sostenibles, inclusivas y rentables”, afirmó.

El evento de cierre del proyecto, realizado recientemente en Bogotá, reunió a representantes de los principales sectores agrícolas exportadores, entidades gubernamentales, organismos de cooperación internacional y líderes empresariales comprometidos con la sostenibilidad y con la preparación del país frente a retos globales como el fortalecimiento de la competitividad agrícola, la adaptación a nuevas normativas europeas sobre deforestación cero y la consolidación de cadenas de suministro ambiental, social y económicamente sostenibles.

“Este encuentro constituyó una oportunidad para conocer cómo las cadenas agrícolas colombianas avanzan hacia modelos más sostenibles, competitivos e inclusivos, así como el papel que desempeña la cooperación entre Colombia y Alemania para enfrentar desafíos globales relacionados con el comercio, el medio ambiente y los derechos humanos. Fue una jornada para conocer resultados concretos, historias de transformación y perspectivas sobre el futuro de la agricultura sostenible en Colombia”, concluyó Mozzo.