Dicho logro lo ubica como el tercer mayor exportador de América Latina. Sin embargo, el panorama para 2026 plantea desafíos por el clima y la caída del dólar, según advirtió Emerson Aguirre, presidente de Augura.
El 2025 quedará registrado como un año importante para la agroindustria bananera colombiana. Con cifras sin precedentes, el país logró posicionarse entre los principales exportadores de la región, impulsado por condiciones climáticas favorables y mejoras en productividad. No obstante, el inicio de 2026 dibuja un escenario distinto, marcado por riesgos climáticos y presiones económicas que preocupan al sector.
Récord histórico
El presidente de Augura, Emerson Aguirre Medina, destacó el avance del país en el mercado internacional, subrayando el impacto de este resultado en la competitividad del sector. “Llegar a ubicarnos en el tercer país exportador de banano en América Latina, con cerca de 133 millones de cajas, es un logro que durante años había sido esquivo”, dijo.
Este volumen representa alrededor de 2,5 millones de toneladas exportadas desde regiones como Urabá, Magdalena, La Guajira y Cesar, en un área cultivada cercana a las 52.943 hectáreas. La cifra marca un récord y evidencia el fortalecimiento productivo del sector.
El dirigente gremial explicó que el desempeño se vio impulsado por varios factores técnicos y naturales. “El comportamiento del clima, los estudios de suelos y los planes de fertilización fueron determinantes para alcanzar estos niveles de productividad”, señaló, al tiempo que resaltó el papel de la gestión laboral en las plantaciones.
El resultado fue una productividad de 2.516 cajas por hectárea al año, lo que significó un crecimiento del 21 %, considerado como una señal positiva para el agro colombiano.
Giro en 2026
A pesar del buen desempeño del año anterior, el panorama cambió de forma drástica en los primeros meses de 2026. Las condiciones climáticas y económicas han generado incertidumbre en el sector.
“La foto del 2026 tiene un comportamiento de 180 grados frente a 2025, con una caída en el dólar y un exceso de lluvias que no habíamos visto”, aseguró Aguirre.
Las inundaciones en más de 1.200 hectáreas en Urabá y la tendencia descendente de la divisa afectan directamente la rentabilidad y las proyecciones productivas. Según el dirigente, ambos factores inciden negativamente en la competitividad de las exportaciones.
Ante este contexto, el líder gremial hizo un llamado al Gobierno Nacional para implementar medidas de apoyo. “Es urgente activar instrumentos financieros que protejan las exportaciones, como subsidios a coberturas cambiarias y certificados de reembolso tributario”, indicó.
Impacto social
Más allá de las cifras, la actividad bananera tiene un profundo impacto social en el país. El sector genera empleo formal y sostiene a miles de familias en distintas regiones.
“Estamos hablando de más de 200 mil familias que dependen de esta agroindustria”, afirmó Aguirre, al explicar que cada hectárea cultivada genera un empleo directo y cerca de tres indirectos.
El dirigente también resaltó que el sector ha logrado consolidar condiciones laborales estables a través del diálogo social. “Este es el salario digno más alto del agro, construido durante décadas con organizaciones sindicales”, señaló.
Finalmente, advirtió sobre los riesgos climáticos a futuro, especialmente ante la posible llegada del fenómeno de El Niño. “La agricultura se escribe con agua, y cualquier cambio brusco tendrá impacto directo en nuestra actividad”, concluyó, destacando que el sector ya trabaja en medidas de prevención para mitigar sus efectos.
/)
/)