Papa, arroz y maíz lideraron el repunte, mientras algunas hortalizas tuvieron resultados mixtos. La ministra Martha Carvajalino relacionó el desempeño con seguridad alimentaria, sustitución de economías ilícitas y fortalecimiento exportador del sector agroalimentario.
La producción de cultivos transitorios en Colombia creció 6,5% durante el primer semestre de 2025, de acuerdo con el balance del Ministerio de Agricultura. El volumen total llegó a 7,23 millones de toneladas y estuvo acompañado por un incremento de 1,4 % en el área sembrada, que alcanzó 1,27 millones de hectáreas. Los rendimientos promedio se ubicaron en 9,5 toneladas por hectárea, reflejando mayores niveles de productividad.
Martha Carvajalino, ministra de Agricultura, señaló que el comportamiento del semestre combina expansión de área con mejoras en eficiencia productiva. Explicó que los resultados “confirman la resiliencia productiva del campo colombiano y la consolidación de cultivos estratégicos para la seguridad y la soberanía alimentaria, pues nuestra producción crece en volumen y en valor en un entorno de desafíos climáticos y de mercado”.
A reglón seguido, explicó que los datos de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (Upra) muestran que raíces, tubérculos y cereales fueron los principales impulsores del crecimiento. En ese sentido, la ministra destacó que “el liderazgo de raíces y tubérculos en la producción nacional, junto con el repunte de los cereales, confirma una dinámica favorable para el abastecimiento interno, impulsada principalmente por la mejora en los rendimientos”.
Por productos, la papa se consolidó como el cultivo de mayor producción, con 2,14 millones de toneladas y una variación positiva de 15,8 %, asociada a mejores rendimientos y adopción tecnológica. El arroz alcanzó 1,14 millones de toneladas (+9,9 %), mientras que el maíz registró 566.100 toneladas con un crecimiento de 11,5 %, impulsado por el maíz amarillo. La yuca también mejoró en productividad; en contraste, las hortalizas evidenciaron desempeños mixtos, con avances en cebolla de rama y caídas en tomate y zanahoria.
Carvajalino vinculó estos resultados con la política de sustitución de cultivos ilícitos. Aseguró que “allí donde el Estado llega con tierra, crédito, asistencia técnica, comercialización y mercados para la producción legal de alimentos, se crean alternativas reales y sostenibles para las familias rurales; la agricultura campesina no solo reemplaza economías ilegales, también construye soberanía territorial y arraigo”.
El frente externo también hizo parte del balance oficial. La ministra sostuvo que el país ha fortalecido su posición como exportador de alimentos: café, banano, frutas y otros bienes agroalimentarios, que dada la realidad mundial, “amplían su presencia en los mercados internacionales, mientras avanzamos en la lucha contra las economías ilícitas”.
Finalmente, señaló que “el comercio internacional de alimentos es un asunto que supera las transacciones comerciales; no se trata de cerrar el intercambio, sino de asegurar que sea justo y que la producción nacional participe en condiciones dignas”.
Analistas del sector señalan que el desempeño positivo deberá contrastarse con costos de producción, precios al productor y la evolución climática en el segundo semestre. Entretanto, el Gobierno sostiene que los resultados consolidan la seguridad y la soberanía alimentaria como ejes de la política agrícola.
En el primer semestre de 2025, el área sembrada de cultivos transitorios alcanzó 1,27 millones de hectáreas, con un crecimiento del 1,4 % en comparación con el mismo periodo de 2024, mientras la producción total llegó a 7,23 millones de toneladas, lo que representa un aumento del… pic.twitter.com/cmVDdNIRkU
— Martha Carvajalino (@MCarvajalinoV) January 5, 2026



/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)
/?w=256&q=100)