Organismos benéficos para regular insectos dañinos

Por: 
CONtexto ganadero
30 de Julio 2018
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En los sistemas de ganadería sostenible, los controles biológicos siempre deben ser la primera opción debido a que su eficiencia ha sido comprobada. Foto: CIPAV
La diversidad de estratos vegetales, la presencia de árboles nativos y la ausencia de agroquímicos en los sistemas silvopastoriles intensivos, SSPi, favorece la colonización de una diversidad de organismos benéficos (enemigos naturales) que participan en la regulación de insectos dañinos.
 
Las condiciones extremas de sequía prolongada como por ejemplo la registrada durante el Fenómeno El Niño en 2008 - 2010, seguidas por fuertes lluvias que se presentaron en el segundo semestre de 2010 y 2011 (Fenómeno La Niña), favorecieron la proliferación de insectos plagas en los pastos, frutales, árboles maderables y de insectos herbívoros asociados a la leucaena Leucaena leucocephala Lam de Wit, en los Sistemas Silvopastoriles intensivos (SSPi) en el Valle del Río Cesar, en el Caribe seco Colombiano (Reyes et al 2011).
 
Los herbívoros presentaron una fluctuación poblacional que está relacionada con la precipitación en la región.
 
Los insectos defoliadores “María pirata” Prosarthria teretrirostris (Orthoptera: Proscopidae), el “gusano defoliador” Melipotis famélica (Lepidoptera: Noctuidae), y los trips (Thysanoptera) se incrementaron durante la época de sequía, mientras que la polilla conocida como “pega-pega” Apotomorfa sp. (Lepidoptera: Tortricidae) aumentó su población con la llegada de las lluvias en noviembre de 2010.
 
A pesar de su abundancia en los SSPi, los insectos no fueron manejados con plaguicidas químicos debido al impacto que su aplicación podría causar sobre la fauna benéfica y se tomó la decisión de hacer monitoreo y manejo especializado durante todo el año para evitar pérdida de biomasa durante los períodos de mayor vulnerabilidad.
 
Los detalles de los insectos y su presencia en los SSPi se describieron en el artículo “Insectos en climas extremos en SSPi” en ediciones anteriores de la Revista Carta Fedegán (124: 102-105, mayo – junio 2011) y en el artículo publicado en Página del Ganadero de abril 24 de 2013 se hizo referencia a los enemigos naturales que contribuyeron a la regulación natural de estos insectos dañinos en los SSPi.
 
Controles biológicos
 
En los sistemas de ganadería sostenible, los controles biológicos siempre deben ser la primera opción debido a que su eficiencia ha sido comprobada, son más selectivos, no son contaminantes ni representan un riesgo para la salud humana ni animal.
 
Por lo tanto, en el caso del valle del río Cesar, ante la aparición de “María pirata” se aplicó una cepa del hongo entomopatógeno Beauveria bassiana, específica para grillos, la cual afectó principalmente los estados inmaduros.
 
Su efectividad en campo se comprobó debido a la reducción en el ataque y a que era común encontrar los insectos de apariencia blanca por las esporas del hongo sobre su cuerpo, incluso varios meses después de su aplicación.
 
Para el caso del “gusano defoliador” se utilizó un producto biológico a base de la bacteria Bacillus thuringiensis, la cual entra al sistema digestivo de los insectos y les produce septicemia hasta causarles la muerte. Este producto biológico es recomendable para la mayoría de larvas de lepidópteros y su efectividad es bastante alta.
 
Por su parte, para el control de trips se aplicó un producto comercial insecticida que contiene extractos foliares de botón de oro Tithonia diversifolia Hemsley. Gray y aceite de girasol.
 
Además, con el propósito de reforzar los controles biológicos utilizados, se hizo una liberación de Crisopa Chrysoperla externa (Neuroptera: Chrysopidae), un insecto depredador generalista que contribuye a regular las poblaciones de insectos dañinos en los silvopastoriles.
 
De esta manera, a partir de la integración de varias alternativas de control biológico fue posible regular los insectos que afectaron el sistema durante la época de verano. A pesar de que algunos organismos patógenos y depredadores se producen y comercializan en el país y sus liberaciones deben hacerse con determinada frecuencia, éstos controladores lograron establecerse con éxito en los SSPi Ya que encontraron condiciones apropiadas de humedad, sombra y temperatura, lo cual redujo los costos de control y permitió que se ejerciera de manera constante una acción reguladora sobre los organismos indeseados.
 
Fuente: Página del Ganadero - Carta Fedegán - CIPAV