CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana

El sector mantiene un papel estratégico en la economía nacional, pero advirtió que las condiciones actuales exigen respuestas coordinadas para proteger el empleo, la producción y el desarrollo regional.

agricultura

Producción récord, pero bajo presión: los retos que enfrenta la agroindustria de la caña

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

Mientras fortalece el desarrollo rural, genera energía renovable y mantiene su presencia en mercados internacionales, el sector advierte que factores como el aumento de las importaciones de azúcar, la inseguridad en el campo y la variabilidad climática podrían afectar su competitividad y sostenibilidad en los próximos años.

Mientras fortalece el desarrollo rural, genera energía renovable y mantiene su presencia en mercados internacionales, el sector advierte que factores como el aumento de las importaciones de azúcar, la inseguridad en el campo y la variabilidad climática podrían afectar su competitividad y sostenibilidad en los próximos años.


La agroindustria de la caña atraviesa uno de los momentos más contrastantes de los últimos años. Por un lado, registra cifras destacadas en producción, exportaciones, generación de bioenergía y programas de desarrollo rural.

Por otro, enfrenta presiones crecientes que amenazan su estabilidad, desde el incremento acelerado de las importaciones de azúcar, hasta los riesgos derivados de la inseguridad rural y la posible llegada del fenómeno de El Niño. (Lea en CONtexto ganadero: Asocaña e ingenios azucareros han impulsado 700 emprendimientos de la región)

Ese panorama fue expuesto en CONtexto por Claudia Calero, presidenta de Asocaña, quien destacó que el sector mantiene un papel estratégico en la economía nacional, pero advirtió que las condiciones actuales exigen respuestas coordinadas para proteger el empleo, la producción y el desarrollo regional.

Bajo esa mirada, la firma reciente de una alianza entre Asocaña y la Universidad del Rosario para fortalecer el programa ‘Compromiso Rural’ se convierte en una muestra de cómo el sector busca responder a los desafíos económicos y sociales más allá de los cultivos y los ingenios.


Cifras fortalecidas


Los resultados de la agroindustria cañera muestran la dimensión de su aporte al país. Durante 2025 se molieron 23,3 millones de toneladas de caña, se produjeron 2 millones de toneladas de azúcar y 444 millones de litros de bioetanol. A ello se sumó la generación de 1.929 GWh de energía cogenerada, de los cuales cerca de la mitad permitió abastecer los hogares de más de 600.000 colombianos.

La actividad también mantuvo su protagonismo en el comercio exterior, pues según Asocaña, se exportaron 624.000 toneladas de azúcar hacia más de 70 países, generando divisas cercanas a los 403 millones de dólares.

Estos resultados consolidan al sector como uno de los principales referentes de la agroindustria colombiana, con una participación creciente en la producción de energías renovables y en la transición hacia modelos productivos más sostenibles.


Preocupación inminente


Pese a esos resultados, la principal inquietud del sector está relacionada con el crecimiento de las importaciones de azúcar provenientes de Bolivia.

De acuerdo con Calero, durante 2025 ingresaron al país 82.918 toneladas de azúcar boliviana, lo que representó un incremento del 358% frente al año anterior.

La dirigente gremial sostuvo que este producto entra sin arancel y a precios distorsionados, generando presiones sobre el mercado nacional.

La tendencia, además, continúa este año. Con cifras de la DIAN, Asocaña señaló que entre enero y marzo ingresaron 30.662 toneladas, un aumento del 105 % frente al mismo periodo del año anterior.

Para el gremio, esta situación no solo afecta a los productores, sino que también podría comprometer el empleo formal y la estabilidad económica de los municipios donde la agroindustria de la caña constituye uno de los principales motores de desarrollo.

A ello se suma otro factor que genera preocupación, la seguridad en las zonas rurales. Según la presidenta de Asocaña, durante 2025 fueron asesinados seis trabajadores vinculados a la actividad cañera y este año ya se registra una nueva víctima.

“Sin seguridad no hay campo y sin el trabajo en el campo no hay cómo llevar los alimentos a la mesa de los colombianos”, afirmó. (Lea en CONtexto ganadero: Asocaña, Minagricultura y comunidades firman alianza para impulsar el desarrollo rural del norte del Cauca)


Trabajo en el sector


Mientras enfrenta estos desafíos, el sector continúa fortaleciendo programas orientados al bienestar de las comunidades rurales. Uno de ellos es ‘Compromiso Rural’, iniciativa que acaba de cumplir cinco años y que, según Asocaña, ha acompañado 958 emprendimientos, contribuido a la generación de cerca de 4.500 empleos y facilitado ventas superiores a los 2.300 millones de pesos.

La alianza con la Universidad del Rosario busca fortalecer las capacidades empresariales de los emprendedores rurales y ampliar sus oportunidades de acceso a mercados.


¿Y El Niño?


La posible llegada de un nuevo episodio de El Niño también forma parte de las preocupaciones del sector. Calero explicó que la reducción en la disponibilidad de agua puede afectar la productividad de los cultivos, razón por la cual la agroindustria viene implementando estrategias de adaptación apoyadas por Cenicaña.

El uso de sensores de humedad, balances hídricos, monitoreo meteorológico y sistemas de riego más eficientes forma parte de las herramientas empleadas para anticiparse a escenarios de sequía.

Paralelamente, el Fondo Agua por la Vida y la Sostenibilidad continúa desarrollando acciones de conservación y restauración de cuencas que benefician a más de 3,5 millones de personas.

Finalmente, la agroindustria de la caña mira hacia el futuro con la meta de consolidarse como un sector bioenergético.

Además del azúcar, el bioetanol y la energía renovable, el gremio identifica oportunidades en la producción de biometano, una alternativa que podría llegar a suplir hasta el 40% de la demanda de gas domiciliario del Valle del Cauca. Para lograrlo, Asocaña considera indispensable contar con reglas claras, seguridad jurídica y una política pública que reconozca el papel del agro en la transición energética del país.